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Zapatero exhibe ante la UE la competitividad del AVE

La inauguración de la línea a Valencia alivia una semana de dudas económicas

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'Tú se sientas con Pepiño y yo, con Rubalcaba'. Así bromeaban dos diputados del PP sobre el primer viaje del AVE a Valencia que inauguraron los reyes y la primera plana de autoridades. Pero más allá de comentarios en corrillos, la oposición no hizo la más mínima crítica oficial a la conexión que convierte a España en el primer país europeo y segundo del mundo con más kilómetros de alta velocidad en servicio: 2.665. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ensalzó el AVE como un ejemplo de 'competitividad' y de 'productividad' que no hay en ningún otro país europeo, que han hecho posible las empresas constructoras y de ingeniería y las 9.800 personas que han trabajado en la nueva línea.

Era un mensaje para los poderes europeos, que no dejan de reclamar a España reformas estructurales a matacaballo y que gane competitividad y productividad. Y el mensaje se lanza al final de otra semana de nuevo jalonada por la dudas de los mercados sobre la verdadera unidad de los políticos europeos en defensa del euro, que tienen a la economía española como principal víctima colateral. No en vano, un animado Zapatero admitió en su discurso durante la inauguración que últimamente está 'acostumbrado a tener unos días difíciles'.

La conexión de AVE Madrid-Cuenca-Albacete-Valencia es un 'hito histórico' que sirve para 'demostrar que España es un gran país', dijo Zapatero. 'Y sólo un gran país es capaz de ponerse a la cabeza en el mundo' en un sector 'de futuro' como las infraestructuras, de hacer la 'transformación ferroviaria más grande de la historia en pocos años' y de 'mantener una inversión de 64.000 millones' en alta velocidad, de los que ya se han ejecutado 33.000 millones. Aunque 'es un gran esfuerzo financiero', también es 'una apuesta de seguridad para el futuro', afirmó. Todo su discurso tuvo un sesgo económico y una carga de demostración de cara a Europa y a los inversores internacionales de una de las fortalezas que tiene España: sus infraestructuras. Si bien, al final recordó: 'Tenemos que seguir' impulsando los 'retos con cambios' que 'el país necesita', en alusión velada a la ahora polémica reforma de las pensiones.

La conexión de AVE Madrid-Cuenca-Albacete-Valencia es un 'hito histórico'

En su intervención dedicó comentarios desde a la ex ministra de Fomento y vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, Magdalena Álvarez, a la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, y a Rita Barberá, alcaldesa de Valencia. A todos, menos al presidente valenciano, Francisco Camps, que fue el gran evitado.

También sacó pecho el ministro de Fomento, José Blanco, que puso el AVE como ejemplo 'para demostrar el tipo de país que somos'. Con esta nueva línea, enfatizó, 'se hace país' y recordó que cada día los AVE recorren 104.000 kilómetros, 'dos veces y media la vuelta al mundo'. Mientras, Aguirre y Camps resaltaron que el AVE 'acerca más' a las dos comunidadesque presiden.

Unas 90.000 personas han comprado su billete para viajar en los próximos dos meses en la nueva línea sobre todo entre Madrid y Valencia que entra hoy en servicio. Las dos ciudades están conectadas en una hora y 35 minutos, lo que ahorra 131 minutos. En la línea que llegará a Alicante en 2012 y a Murcia en 2014 se han invertido 6.600 millones. 

En realidad, el primer AVE que inauguró la línea a Valencia no fue el tren de las autoridades, que llegó a las 12.40 horas, sino el que lo hizo unos diez minutos antes, el habilitado para los periodistas acreditados para cubrir el acto. El tren inaugural oficial y el de los corrillos interesantes, en el que también iban periodistas, salió con tres minutos de retraso a las 11,08 al parecer por el retraso de los reyes. Por cosas del protocolo, la ministra de Sanidad, Leire Pajín, compartió viaje con la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre. Hubo 900 invitados en la estación de Valencia y cava local a bordo para festejar el viaje que reunió a políticos de todos los colores y a presidentes de las principales constructoras, como Baldomero Falcones (FCC) o Rafael del Pino (Ferrovial). No faltó el aún presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.