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Zapatero y Urkullu revisan en Moncloa el cumplimiento del Acuerdo de Estabilidad

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El presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero y el del PNV, Iñigo Urkullu se reunieron anoche en la Moncloa para revisar el grado de cumplimiento del acuerdo alcanzado el año pasado por el cual el PNV respaldó los Presupuestos Generales del Estado para 2011.

A cambio de este apoyo para sacar adelante las cuentas generales del Estado, el Gobierno se comprometió a completar transferencias pendientes en el Estatuto de Autonomía del País Vasco.

En concreto, el compromiso suponía el traspaso, entre finales de 2010 y finales de 2011, de veinte competencias -el llamado Acuerdo de Estabilidad firmado entre el grupo socialista, el PNV y Coalición Canaria- entre las que destaca la de las Políticas activas de empleo, y aspectos referidos a la inspección de trabajo e inversiones en infraestructuras por valor de 120 millones de euros.

Según han informado a EFE fuentes de la ejecutiva del PNV (el Euskadi Buru Batzar), durante la reunión de la noche del miércoles, ambos líderes conversaron también sobre la situación política que se abre tras las elecciones locales y forales del pasado 22 de mayo.

Según las fuentes de la dirección del partido nacionalista el presidente del PNV planteó a Zapatero que "antes de hablar nada del futuro, el Gobierno español tiene que cumplir con el acuerdo alcanzado para los presupuestos de 2011".

"A partir de ese momento, si el Gobierno llama al PNV, nos sentaremos a hablar" de las cuentas para 2012.

Las fuentes citadas han insistido en que "este es el único compromiso adquirido por el PNV, y siempre que se de la premisa de que se cumpla en su integridad el acuerdo alcanzado para apoyar los presupuestos de este ejercicio y sea el Gobierno quien les llame a hablar".

Se da la circunstancia de que la reunión entre el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE y el del PNV tuvo lugar mientras en Bilbao el comité nacional de los socialistas vascos analizaba los resultados de las elecciones del 22 de mayo y marcaba la estrategia para los pactos a los ayuntamientos y diputaciones vascas.