Público
Público

Un zapeo de uvas en 12 campanadas

Anne Igartiburu, José Mota, El Gran Wyoming, Usun Yoon, Carolina Cerezuela, Carlos Sobera, Jorge Javier Vázquez y Pantoja e hijo... nos desearon Feliz 2012

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La primera campanada del principio del fin del año, la que va justo después de los cuartos dingdingdingding la vimos en La 1, donde aterrizamos tras disfrutar del estupendo montaje zombi que La Sexta se había trabajado para arropar unas campanadas en diferido, con Usun Yoon de corto y blanco y Wyoming de largo y capa ramonchuniana. Bien por la Nochemuerta de La Sexta, muy bien por los cameos de Eva Hache, Jordi Évole, Mamen Mendizábal y la involuntaria aparición estelar de un zombi Rodríguez Zapatero llamando a la puerta de la fiesta de los muertos vivientes; bravo por La Sexta que optó por una solución diferente y acabó ofreciendo una joyita televisiva de un humor negrísimo que funcionaba tanto como homenaje a The walking dead o a modo de inquietante tributo a El sexto sentido, como su propio ordinal indica.

No sólo zombis, también ignorantes. Tanto ellos como nosotros. La primera campanada, iba diciendo ¡DONG! la vimos en La 1 con Anne Igartiburu de rojo brillante, escotado y marcial y José Mota de riguroso esmoquin y acertado contrapunto puñetero al almibarado discurso tradicional de su compañera de despedida y cierre de 2011 y avance de programación de un 2012 que, según Mota, 'viene más ligero': de momento, con 200 millones de euros menos para el presupuesto de RTVE. ¡DONG! (la segunda... y la tercera, que viene: ¡DONG!)

El hijo de la Pantoja, abajo en la plaza que fue nuestra, y su madre, arriba

Mientras, en Antena 3, Carolina Cerezuela con un imposible peinado asimétrico y una apabullante balconada pectoral simétrica soportaba como podía el agotador entusiasmo de un Carlos Sobera de pajarita ladeada a juego con su ceja. Una pareja correcta y resultona ¡DONG!, y van cuatro donde ella parecía la encargada de expender cierta mesura emocional necesaria para contener el ímpetu arrollador de su compañero, un Sobera que parecía feliz de poder expresarse al fin en televisión sin tener que preguntar nada a nadie, todo certezas.

Un Carlos Sobera que, por otra noche en su vida, pudo cambiar los signos de interrogación por un par de enormes signos de exclamación que flanquearon un ímpetu que no llegó ni de lejos a los niveles de exaltación de la amistad del trío de Tele... ¡DONG!, cinco, de Telecinco, exacto, formado por Jorge Javier Vázquez, Isabel Pantoja y su hijo Kiko Rivera Pantoja, que antes de unirse a la fiesta bajo techo había participado del jolgorio con una intervención desde el asfalto de la Puerta del Sol para reactivar su romance con la modelo con quien partió peras la semana anterior a través de Twitter para disgusto de su madre y el ¡Hola!, que había pagado ya por la exclusiva de la boda futura y un bebé que se malogró.

¡DONG!, seis. ¡DONG!, siete. ¡DONG!, ocho. Kiko Rivera Pantoja, a pie en la Puerta del Sol de Madrid en las últimas horas de un 2011 que nos hizo pensar que en esa plaza tomada se podían cambiar las cosas. Piénsenlo. ¡DONG!, pero tráguense la novena uva primero... El hijo de la Pantoja, abajo en la plaza que fue nuestra y su madre, arriba, con un desconcertante vestido/instalación de Victorio & Lucchino y un presentador sumiso aterciopelado como complemento ideal en una noche donde ninguno de los dos personajes defraudaron al respetable: Jorge Javier Vázquez ejerció de rendido admirador, maestro de ceremonias y corderito degollado que quita el pecado del mundo y las pasadas afrentas tomateras contra la tonadillera 'Me inmolo por lo que hicimos' y acabó cantando mano a mano con ella, sin pudor ni criterio, una versión de A mi manera.

La Sexta optó por una solución diferente y acabó ofreciendo una joyita televisiva

Claro. (¡DONG! Diez). Isabel Pantoja, por su parte, cumplió con creces con los términos del contrato y lo dio todo: dientes, dientes, que es lo que nos jode; un saludo al respetable desde un balcón de la Puerta del Sol, unas puyitas simpáticas a costa de su persona y hasta un enorme momento de viuda de España 2.0 cuando le entregó a su hijo en vivo, en directo y en oro un medallón con un Cristo que había sido del difunto padre torero del muchacho. '¿Por qué ahora, Isabel?', preguntó Vázquez a la Pantoja.

Y en mi cabeza sonó la penúltima campanada de la última medianoche de 2011 ¡DONG! empastada sobre los acordes del Money, Money de Cabaret, si bien la respuesta no estaba en el musical, sino en la misma pantalla donde Pantoja e hijo y Vázquez se besaban a saltos para felicitarse por la llegada de 2012: 'Empezar un año nuevo con ilusión, no tiene precio', rezaba el rótulo patrocinador. A ellos se lo van a decir. ¡DONG! ¡Y 12! ¡Feliz Año Nuevo a todos! ¡Y que alguien me sirva más champán, por favor! Mucho más.