Publicado: 26.07.2016 07:38 |Actualizado: 26.07.2016 07:38

Zaragoza honra con calles a cinco pioneras de su cultura

La pintora María Pilar Burges, la bailarina Ana Laguna, la historiadora Concepción Contel, la farmacéutica Enriqueta Castejón y Pierrette Gargallo, darán nombre a sendas vías peatonales junto a la calle de Berta Cáceres, la ecologista hondureña asesinada en marzo, mientras el ayuntamiento prepara un reconocimiento a ‘Las trece rosas’

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La bailarina zaragozana Ana Laguna sigue a sus 62 años interpretando los papeles principales dcl Cullberg Ballet de Estocolmo.

La bailarina zaragozana Ana Laguna sigue a sus 62 años interpretando los papeles principales del Cullberg Ballet de Estocolmo.

@e_bayona

ZARAGOZA .- “Todas ellas son modelos de mujer a las que la ciudad tiene cosas que agradecer”, resume el concejal de Cultura y portavoz del Ayuntamiento de Zaragoza, Fernando Rivarés, al explicar la decisión de dedicar a cinco pioneras locales del arte y la investigación otras tantas vías peatonales junto al paseo que llevará, junto al Ebro y cerca de la Expo, el nombre de Berta Cáceres, la activista ambiental e indigenista asesinada en Honduras el pasado mes de marzo.

“La calle a Pierrette Gargallo de Anguera es una manera de agradecer su generosidad con Zaragoza”, explica el edil. El consistorio considera a la hija del escultor Pablo Gargallo una “benefactora de la ciudad que posibilitó el museo que lleva el nombre de su padre”, uno de los principales y más visitados de la ciudad, al lograr la cesión de sus obras.

Ana Laguna, formada en Zaragoza con María de Ávila y que ha sido galardonada con un premio nacional de Danza, un Emmy y la medalla al mérito de las Bellas Artes, sigue a sus 62 años siendo la bailarina principal del Cullberg Ballet de Estocolmo y está considerada una de las principales renovadoras de la danza a nivel mundial. Dará nombre a otra calle, como María Pilar Burges.



Esta pintora, fallecida hace ocho años y que en su última fase mostró una intensa inquietud ambiental tras haber explorado tanto en la figuración como en la abstracción, es para Rivarés “un claro ejemplo de mujer ilustrada que intentó hacer todo lo que estuvo en su mano para popularizar la cultura”.

Un centenar de nombres de mujer entre 2.400 calles

Enriqueta Castejón, una de las primeras licenciadas en farmacia de España y que durante más de medio siglo regentó una farmacia en el centro de Zaragoza, fue pionera tanto en este campo como en el de la promoción de la salud. Por último, la historiadora Concepción Castel Barea, dirigió durante 18 años el Archivo Histórico Nacional.

“El callejero de Zaragoza presenta un desequilibrio tremendo entre la presencia masculina y la femenina en favor de la primera que nunca se remedia”, explica Rivarés. El nomenclátor incluye 249 calles con nombre de mujer que supondrían en torno al 10% de las vías –hay unas 2.400-, aunque ese porcentaje se reduce en más de un tercio si se descuentan las 27 dedicados a santas, las 32 de vírgenes, las 29 de monasterios y órdenes religiosas y otras tan genéricas como La Camisera, La Reina o Las Damas.

Existe un listado de peticiones pendientes presentado por particulares y por entidades de todo tipo al que se suma el trabajo realizado hace varios años por un grupo de historiadoras y activistas sociales, que propusieron un listado de mujeres con méritos para dar nombre a calles de la ciudad.

Sin embargo, según explica el portavoz del equipo de gobierno de ZeC, “casi nunca se atendía a esas propuestas, cuyo número iba creciendo y se iba acumulando”. Entre otras cosas, porque apenas aparecen calles nuevas. Y, también, porque las calles de los dos últimos barrios creados, Valdespartera y Arcosur, fueron dedicadas, respectivamente, a películas y a videojuegos.

La intervención de la hija de Pablo Gargallo resultó clave para fundar uno de los museos principales y que más visitas recibe de Zaragoza.

La intervención de la hija de Pablo Gargallo resultó clave para fundar uno de los museos principales y que más visitas recibe de Zaragoza.

La Ley de Memoria y ‘Las 13 rosas’

La última entrada de mujeres ilustres en el callejero zaragozano tuvo lugar hace ya casi ocho años, cuando, por aplicación de la Ley de Memoria Histórica, el Crucero Baleares cedió su espacio a Sara Maynar, la primera abogada aragonesa; el general José Monasterio fue relevado por María Domínguez Remón, primera alcaldesa de España en Gallur, o la pionera de las matemáticas Andrea Casamayor, que destacó en esa disciplina en el siglo XVIII, borraba del nomenclátor de la capital al franquista José Antonio Girón de Velasco.

En aquella ocasión, no obstante, los responsables municipales rechazaron que nombres como los de Anaïs Nin, Frida Khalo, Zenobia Camprubí, o una referencia a los Fueros de las Donas –la ancestral regulación de los derechos de la mujer en Aragón, eliminados en la compilación del siglo XIII- entraran en un callejero del que ya formaban parte otras como María Montessori, Rosalía de Castro, Gabriela Mistral o Victoria Ocampo.

La iniciativa de dedicar las vías a estas seis mujeres, aprobada este lunes por la junta de gobierno municipal, llega mientras el equipo de Gobierno de Zaragoza en Común (ZeC) trabaja en un espacio dedicado al reconocimiento de Las trece rosas, las trece muchachas de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) fusiladas el 5 de agosto de 1939 en las tapias del cementerio madrileño de La Almudena y convertidas, tras el rescate de su historia en los años 80, en uno de los símbolos de la sinrazón represiva del franquismo.