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Zelaya ve más cerca "la salida de los golpistas"

Cree que a pesar de la mediación de Costa Rica "hay cosas que no se pueden negociar"

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El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, no acaba de ver el día en el que el gobierno de facto de Honduras que instigó el golpe de estado en el país abandone su posición. De ese modo, Zelaya considera que la mediación del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para solucionar la crisis debe servir como una 'plataforma de retiro para los golpistas' y su restitución. 

'Hemos aceptado que el presidente Óscar Arias sea el mediador que pueda encontrar rápidamente la ejecución de la Carta Democrática Interamericana y al mismo tiempo las resoluciones de la OEA y de la ONU', dijo Zelaya, rodeado por su canciller, Patricia Rodas, y el ex embajador de Honduras ante la OEA Carlos Sosa, tras la reunión que mantuvo con la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton.

El depuesto presidente quiso, sin embargo, dejar claro que 'no se trata de negociaciones', dado que 'hay cosas que no se pueden negociar', como su restitución como presidente de Honduras. 'No estamos haciendo una negociación. Hay cosas que no son negociables. La restitución del sistema presidencial en Honduras no es un asunto que está en negociación en ninguna parte, ni en la Carta (Democrática) de la Organización de Estados Americanos (OEA) ni en las resoluciones del organismo ni en las de la ONU', dijo.

Zelaya insistió en que, en este sentido, no va a traicionar sus principios ni los del pueblo que está luchando en la calle . El mandatario, que fue derrocado por la fuerza el pasado 28 de junio y expulsado de su país, explicó que viajará el miércoles a Costa Rica, adonde llegará entre las 16.00 y 17.00 hora local.

En las conversaciones que mantendrá con Arias y con el nombrado nuevo presidente, Roberto Micheletti, Zelaya defenderá lo que siempre ha hecho: que fue elegido por cuatro años y que su mandato terminará el 27 de enero de 2010, explicó en una rueda de prensa posterior en la embajada de Honduras en Washington.

'No voy a estar ni un día más en el Gobierno, pero ni un día menos', afirmó, aunque fue ambiguo cuando sugirió que podría estar abierto a la celebración de elecciones anticipadas.

Zelaya indicó que no tiene ninguna objeción a esta propuesta, si bien insistió en que el Gobierno de Micheletti no está legitimado para convocar elecciones.

'Si las quieren hacer mañana las pueden hacer. No tengo ninguna objeción para el sistema de elecciones, pero el gobierno de facto, usando la fuerza, no legitima un proceso electoral, más bien lo desfigura'.

En este contexto, destacó que el 'único gobierno que puede legitimar elecciones es el gobierno electo por la voluntad del pueblo', que él representa.

Zelaya, quien se mostró muy confiado en que será restituido como presidente de Honduras y que podrá regresar pronto a su país, dijo que en la mediación también se verá 'cuál va a ser el destino de los golpistas', aunque no quiso comentar una posible amnistía. 'No puedo adelantar aspectos de esta naturaleza porque estamos hablando de Justicia, de leyes y de Derecho Internacional', indicó.

Zelaya calificó su reunión con Clinton de 'sumamente satisfactoria' y 'muy importante', porque transmite el mensaje 'muy claro' de respaldo al Gobierno legítimo, que ha sido violentamente derrocado'.

Una muestra de este respaldo es el hecho de que Zelaya ha conseguido del Departamento de Estado, donde también se reunió con el secretario de Estado adjunto para Latinoamérica, Thomas Shannon, y el consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para América Latina, Dan Restrepo, que notifique al embajador de Honduras, Roberto Flores, el fin de su papel de representación ante la Casa Blanca.

El nuevo embajador será el secretario privado de Zelaya, Eduardo Enrique Reina, quien llegará este viernes a Washington. Mientras tanto, el encargado de negocios, Rodolfo Pastor, estará al cargo de la legación, explicó.

Clinton, quien compareció ante la prensa tras reunirse con Zelaya, mostró su apoyo a la mediación con la esperanza de que 'vuelva al final del proceso el orden democrático constitucional', pero no habló explícitamente de la restitución del gobernante depuesto.

'Los términos exactos, los detalles de esto, lo dejaremos en manos de las partes, como considero que es conveniente ahora', dijo.

Mientras, en la OEA se celebró hoy un Consejo Permanente a puerta cerrada, en el que el secretario general, José Miguel Insulza, reveló que conversó el lunes y hoy con Arias para analizar la posibilidad de un papel mediador del presidente costarricense.

Según Insulza, Arias señaló el lunes que estaba dispuesto a ejercer ese papel, siempre que tuviera el acuerdo de las partes y el respaldo claro de la OEA, que ahora quedará al margen de las negociaciones.

La organización suspendió el sábado de madrugada a Honduras por no haber cumplido con sus exigencias de restaurar en un plazo de 72 horas el orden democrático constitucional.

El presidente del gobierno de facto Honduras, Roberto Micheletti, dijo que en su viaje a Costa Rica el próximo jueves para buscar una solución a la crisis política que vive su país, no va 'a negociar nada', sino 'a dialogar'.

En declaraciones a los periodistas en la Casa Presidencial, Micheletti subrayó que él es 'claro y contundente', y que si el depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, quiere volver al país, 'que se presente primero a los tribunales de justicia'.

Micheletti explicó que ante el proceso de mediación que emprenderá el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, se comunicó con él para decirle que están 'listos para cualquier diálogo' y que el próximo jueves viajará a ese país.

Ese diálogo, según Micheletti, se dará 'siempre y cuando no fuese el retorno del presidente Zelaya, si no es a entregarse a los tribunales de justicia' de su país, donde se le acusa de al menos cuatro delitos relacionados con la convocatoria de una consulta popular que fue declarada ilegal por la Justicia y por el Congreso.