"Me aburro..." es la frase más repetida por Miguel, de 10 años, con inquietudes sobre astronomía y zoología, y un cociente intelectual de 130, pero sus padres temen que acabe, como el 68% de los niños superdotados, en fracaso escolar. Una juez de Madrid ha reconocido su derecho a una atención educativa específica.
En cada aula puede haber un niño con alta capacidad intelectual o un talento específico, aunque muy pocos están identificados y complementan su formación.
Enrique es uno de ellos. Estudia segundo de ESO, pero además pasa algunas tardes en la Escuela de Ingenieros Agrónomos, donde realiza una investigación sobre Edafología, o en la de Arquitectura, donde estudia el impacto de terremotos en los materiales de construcción, y tiene 12 años.
El 2% de la población, unos 300.000 alumnos españoles, según los estudios, tiene potencialmente altas capacidades, pero apenas unos 3.000 están reconocidos por el sistema educativo, con medidas de flexibilización o aceleración de cursos.
Y muchos se desmotivan, rinden poco, se aislan y, al llegar a la adolescencia, sin hábito de trabajo, suspenden o abandonan los estudios.
El fracaso escolar entre estos 'cerebros' es "superior al 68,3%", asegura Marta Eugenia Rodríguez de la Torre, directora de Sapientec, que imparte cursos de formación preuniversitaria a medio centenar de menores seleccionados por la Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST) y becados por la Politécnica de Madrid (UPM).
Las asociaciones de padres critican la demora en identificar a estos alumnos y aplicar la Ley, que establece adaptaciones curriculares para su progresión.
MIGUEL
La batalla de los padres de Miguel empezó cuando tenía cinco años. El pequeño caminó muy pronto, sin gatear. "Tenía un vocabulario amplio, distinto" -declara a Efe Olga, su madre-.
A los dos años conocía el nombre de más de 200 animales. A los tres, hablaba de la muerte, aprendió a leer antes que sus compañeros y se expresaba como un 'catedratiquillo'.
Pero Miguel lloraba y lloraba por ir al 'cole', no jugaba con niños de su edad, y sus padres, Olga y Marco, buscaron ayuda.
La psicóloga de su colegio en Fuenlabrada (Madrid) les alertó de su capacidad intelectual, y en la AEST le reconocieron como un niño superdotado que "no estaba integrado, que sufría". Otra evaluación psicológica privada determinó su "ansiedad cognitiva y desajustes afectivos", por lo que lleva dos años en tratamiento.
La familia solicitó en 2004 a la Comunidad de Madrid una valoración completa del pequeño, y los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) determinaron -según Olga- que, aunque su cociente intelectual era elevado, "no tenía persistencia en la tarea escolar", indispensable para recibir atención específica.
"No entraba en los parámetros que marcaban, pero el niño estaba mal, y algo había que hacer...", añade Olga. Y acudieron a los tribunales.
La titular del Juzgado 24 de Madrid, tras analizar los informes públicos y privados sobre el menor, reconocía en marzo su derecho a medidas educativas especiales por sobredotación intelectual, avalada por equipos no oficiales, y condenaba a la Administración a aplicarlas. Es la primera sentencia favorable en la Comunidad, según la presidenta de la AEST, Alicia Rodríguez Díaz-Concha.
La Consejería de Educación ha recurrido, informaron a Efe fuentes de este Departamento, y alega que la evaluación del niño "es competencia exclusiva" de los EOEP, "que no consideran que tenga esas necesidades especiales", y que "un informe privado no puede modificar esa evaluación".
El niño "va mejorando, aunque sigue sin querer ir al colegio, poniéndose triste", afirma la madre. "No queremos que sea un Premio Nobel, queremos que sea feliz".
3.020 IDENTIFICADOS
En el curso 2005-2006, últimos datos disponibles, el Ministerio de Educación tenía identificados 3.020 alumnos con sobredotación intelectual, según datos facilitados a Efe.
De ellos, 87 cursaban Educación Infantil, 1.807 Primaria, 976 Secundaria, 149 Bachillerato y uno FP de Grado Medio. Un tercio (970) en centros privados y el resto (2.050) en públicos.
Más de una cuarta parte estudiaba en Andalucía (836 alumnos), seguido de Madrid (473), Castilla y León (302), Galicia (244), C.Valenciana (211), Murcia (130), Canarias y Cataluña (ambas 121), Navarra (113), Castilla-La Mancha (106), Extremadura (67), País Vasco (64), Baleares y Cantabria (ambas 60), Aragón (49), Asturias (45), La Rioja (17) y Ceuta (1).
INVESTIGADORES PEQUEÑOS
Reconocidos por informes públicos o privados, hasta medio centenar de estos chicos, todos con un cociente superior a 130 -nivel de sobredotación- asisten gratuitamente, hasta julio, a cursos de formación e innovación científica en escuelas de la Universidad Politécnica, adaptados a sus capacidades y forma de aprendizaje.
Enrique, el que realiza una investigación sobre la composición de los suelos agrícolas y los cultivos más convenientes, y otra sobre sismología y materiales de construcción, es el más pequeño.
Está en segundo de ESO y "debería estar en segundo... pero de carrera", explica la profesora y creadora del programa, Marta Eugenia Rodríguez de la Torre, una de las más altas capacidades, con un cociente de 218, capaz de conectar bien con ellos.
Amparo, alicantina, de 17 años, termina bachillerato e investiga sobre cáncer, las mutaciones genéticas y la producción de células cancerígenas. Es una de las pocas chicas en el grupo. Ellas, según los expertos, son más reticentes a admitir sus capacidades por miedo a ser rechazadas en su entorno.
De la misma edad, Daniel, según Rodríguez de la Torre, puede estar hablando simultáneamente de tejidos celulares, del bambú en Argentina y del Tecnecio. "Si no eres capaz de responder a todas sus inquietudes, se desconecta. Es como una partida de ajedrez muy rápida".
Son capaces de "interrelacionar datos a siete u ocho bandas", agrega la profesora. Aprenden de manera distinta, hay que provocar que piensen y resuelvan. "Su velocidad de procesamiento de datos no va con la repetición, cogen las cosas al vuelo. No pueden estar copiando de una pizarra, se mueren de asco, ellos hacen una fotografía mental de cualquier cosa".
Tienen una edad cronológica, tercia la presidenta de AEST, "pero su edad mental está muy por encima. No se entienden con sus compañeros, no tienen los mismos intereses ni las mismas normas", y pueden llegar a la hiperactividad, depresión, enfermedades psicosomáticas, bulimia o anorexia.
me siento exactamente igual que tu ,mi hijo tiene la misma edad y las mismas dificultades para relacionarse con los niños y para encajar en sus clases ,cada dia me enfrento a un me duele la tripa hoy estoy enfermo o para que voy a ir si me aburro tanto.Yo tengo un dilema terrible porque quieren hacerle el tets de capacitacion pero luego te lanzan como una especie de amenaza en la que te aseguran que luego no hay marcha atras y tendras que acatar las consecuencias,a mi todo me suena a no lo hagas porque luego veras,y a mi lo unico que verdaderamente me importa es mi hijo
lo siento caballeros y damas pero yo nunca he sido revoltosa si,soy superdotada. Y no me conlleva problemas de hecho mi situacion social es mejor que cualquier otro adolecente de mi edad asi que de todas maneras agradesco haber tenido la oportunidad de leer sus importantes experiencias
atentamente : Charlotte
Mi caso es bien distinto. Siempre he sentido brillante. Me gustaba el esfuerzo intelectual pero desde que comenzé a estudiar tuve problemas interpersonales con mucha gente. A eso le añado que mi vida familiar me ha traumatizado y aún siendo independiente me ha dejado secuelas todo lo he vivido dentro del seno familiar. Ellos nunca me han valorado, y si me han maltratado a varios niveles. Cada vez que tomo contacto con ellos me siento fatal.
Siempre me he sentido un bicho raro, distinta a los demás. Nunca dejo indiferente a nadie, pero soy muy infeliz, aunque con tremendas ganas de luchar. Sufría anorexia, casi llego a morir y otras secuelas psicológicas. Yo si me siento inadaptada en la sociedad y no soporto como está estructurada la sociedad, junto a las excesivas injusticias.Quiero ir a un psicólogo especializado porque necesito ayuda. Espero poder superar estas vicisitudes y ojalá , pasado un tiempo pueda ayudar a mucha gente que se encuentre en mi misma situación. Me encantaría. Bs.
Ni hijo no fue un niño exactamente superdotado. Fue un niño catalogado, despues de varios analisis, con coeficiente superior.
Se convirtio a partir de ahi en una persona desadaptada. Hoy tiene 29 años y ni siquiera termino la secundaria. Sigue siendo muy inteligente. Sabe muchas cosas, todas aprendidas por su voluntdad e interes, pero esta completamente entregado al juego y su vida es un desastre total. No responde ni por el mismo. No tiene objetivos en la vida. Es neurotico, depresivo, etc.
Hoy solo me resta pedirle a Dios que no sean muchos los casos como el de mi hijo. Yo me siento muy triste y muy frustrada.
Estoy completamente de acuerdo con Inma Arias en todo lo que dices. Y lo triste es que como nadie va con un cartel que ponga, yo soy "superdotado", es muy difícil encontrar otras personas con tus mismas dificultades y problemas, con quien poder compartir gustos y aficciones. O si lo encuentras, es a un montón de km, y sólo puedes verlos, de vez en cuando. Es una pena, que desde la administración no se apoye a todas estas personas, especialmente a que desaparezcan todos esos mitos absurdos sobre ellos, y a acercarnos un poco más la realidad de estos niños, que más tarde serán adultos. Realidad, que no es aceptada, por una buena parte de nuestra sociedad, y para ello basta con echar un vistazo a los comentarios de la gente.
Lo que pasa con muchos profesores es que no tienen ni idea de como tratar a estos escolares y lo que es peor, algunos no admiten que los padres/madres -por necesidad- sabemos más sobre superdotación que ellos/as. Algunos ni siquiera se muestran dispuestos a aprender sobre el tema.
Algunos dan por hecho que si son muy listos tienen que sacar buenas notas en todo y además ser responsables, trabajadores y líderes sociales. Pero la realidad es muy distinta. En un mundo que valora el éxito fácil y la farándula o el deporte por encima de la formación académica y la brillantez intelectual, un niño/a que se interese más por la astronomía, la paleontología, etc... que por el fútbol y los 40 principales es un bicho raro, los compañeros/as a veces los menosprecian y los hieren y sufren mucho.
María, ¿Cómo puedes saber si lo va a pasar peor si le adelantan de curso? A mí precisamente a los 7 años me pusieron un curso por encima de mi edad y al principio lo pasé un poco mal (aunque se juntó también que era un inmigrante y había perdido a todas mis amistades en mi país de origen) pero a los meses me adapté y creo que fue una suerte... no sé qué tal me hubiera ido de haber ido en mi año, pero al menos te aseguro que no engrosé las estadísticas de fracaso escolar (tengo 2 licenciaturas) y me considero razonablemente feliz (al igual que "sociópata superdotado" discrepo de la presidenta de AEST cuando poco menos que equipara superdotación con inadaptación social).
Si tu niño tiene problemas, se me ocurre que podrías buscar asesoramiento o bien de algún psicólogo experto en la materia o bien de alguna asociación de padres de niños superdotados en tu zona (o ambas cosas). Ponerle en contacto con otros niños superdotados para actividades puntuales también podría ayudarle a no sentirse tan raro por tener gustos e inquietudes distintas del resto de sus compañeros. Eso sí, por experiencia personal, no te recomendaría lo del método Sapientec. Ni tampoco le atiborres con veinte mil actividades intelectuales, sólo si a él le apetece hacerlas, pero no porque consideres que un niño superdotado tenga que hablar x idiomas o ser el mejor tocando el piano.
Un saludo y suerte.
MARÍA pues yo pienso que deberias decirle a tu hijo, que hiciera amigos por el siguiente metodo, con la ventaja que es superdotado, que empiece hacer amigos explicandoles a niños de su salon en la casa de el o de ellos, y veras como va a conseguir muchos amigos. Te deseo suerte, y ya quisiera ser yo superdotada, y que coja libros que le interesen, o peliculas de muñequitos en ingles, y veras que la va a pasar muy chevere. Comprale libros tambien con dibujos en otro idioma de cosas que le interesen.
Y otra cosa, tambien existen colegios para niños superdotados deberias conseguir uno para el, y asi el no se sentiria como bicho raro. Mucha suerte
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