El número de familias que pidieron ayuda a Proyecto Hombre en 2007 creció un 37%
El presidente de la asociación Proyecto Hombre, Jesús Hernández (i), junto a la delegada del Plan Nacional sobre drogas, Carmen Moyá, y Lino Salas, del comité organizados de las X Jornadas Menores, Mediación y Drogas, durante el desarrollo de estas jornadas, hoy en Madrid.EFE
El número de familias que en 2007 acudió a Proyecto Hombre para pedir un tratamiento de desintoxicación para sus hijos subió el 37 por ciento respecto al año anterior, un dato que, para esta ONG, demuestra que la sociedad "percibe cada vez más los riesgos del consumo de drogas".
Según el informe "El perfil psicosocial del menor atendido en Proyecto Hombre", presentado hoy por el presidente de esta ONG, Jesús Hernández, y por la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, en 2007 esta organización atendió a 1.734 adolescentes (con una edad media de 17,3 años).
La mayor parte de ellos, son policonsumidores que combinan la ingesta de alcohol, tabaco y cannabis con cocaÃna y/o heroÃna.
El estudio resalta que los adolescentes beben y fuman un 13 por ciento más que hace un año y lo hacen porque consideran que estas sustancias no son peligrosas y porque no son conscientes de que estas adicciones son "la puerta de acceso" a drogas más duras.
Frente al aumento del alcohol y el tabaco, el estudio observa una "estabilización" en el consumo del cannabis y una leve caÃda de la adicción a la cocaÃna (4,5 puntos menos que en 2006).
En cuanto al perfil del menor consumidor, el estudio pone de relieve que el 83,5 por ciento de los adictos son chicos, frente al 16,5 por ciento de chicas, que "tienen un grado de madurez superior al de los varones de su misma edad y que, por tanto, perciben más los riesgos de las drogas", explica Carmen Moya.
El estudio, realizado sobre una muestra de 1.565 familias y 1.734 adolescentes, valora que la mitad de los jóvenes que pidieron ayuda en esta ONG lo hicieron acompañados por alguien de la familia.
Hernández destaca la importancia de que los jóvenes vayan acompañados de familiares porque ese factor es útil para la rehabilitación, ya que "los jóvenes se sienten más arropados en su lucha contra la droga".
De los 1.734 jóvenes en los que se basa el estudio, el 66 por ciento vive con ambos padres, el 7,3 por ciento vive sólo con la madre, el 2,1 por ciento con el padre, el 11,7 por ciento con su madre y la pareja de ésta, el 1,5 por ciento con su padre y la pareja de él, y otro 13 por ciento vive en algún tipo de institución, piso de acogida o centro tutelado.
La mitad de ellos ni estudia ni trabaja, el 23,3 por ciento sólo trabajaba y el 20 por ciento no tiene ninguna ocupación especÃfica.
Respecto a los motivos del consumo, la mayorÃa de los jóvenes atendidos en Proyecto Hombre explican que lo hacen para "divertirse y pasarlo bien".
Hernández explica que para los adolescentes, las drogas ya no son sinónimo de criminalidad o marginalidad, sino una vÃa de integración social que es valorada por los grupos de jóvenes.
Además, Carmen Moya advierte de que los consumos se centran "cada vez más en los fines de semana" y eso hace descender "aún más" la percepción de riesgo y aumenta la "sensación de control".
1 Comentario
-
la batalla y la guerra contra las drogas hace tiempo que está perdida....y ellos lo saben y aún asà insisten!!

Cargando...