La periodista Carmen Rigalt ha asegurado, en declaraciones a EFE, que en el artículo en la revista de "El Mundo" por el que ha sido condenada a indemnizar al cantante Alejandro Sanz "no hago ninguna afirmación" sobre una supuesta relación homosexual del cantante.
El Tribunal Supremo ha condenado a la editorial de la Revista de "El Mundo", a su director y a Rigalt a indemnizar al cantante con más de 30.000 euros por haberle atribuido una relación homosexual, con lo que considera que se lesionó su derecho al honor, según se informó ayer.
La Sala de lo Civil del alto tribunal estimaba así el recurso presentado por Sanz contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, que había considerado en 2001 que los personajes públicos han de soportar el derecho a la crítica y que el artículo reflejaba el "sentir general de la calle".
Con esa sentencia, la Audiencia Provincial revocaba la que había dictado sobre este caso el Juzgado de Primera Instancia numero 61 de Madrid, que en 1999 reconoció el derecho de Alejandro Sanz a ser indemnizado con 30.050 euros al apreciar una intromisión ilegítima en su derecho al honor.
En declaraciones a EFE, Rigalt ha indicado hoy que la frase de su artículo sobre Sanz "está en condicional" y se refiere a un "supuesto" y señala que todo es "cuestión de gramática".
A su vez, la periodista subraya que la sentencia la ha dejado "perpleja" porque de ello "se desprende que ser homosexual es algo vergonzante".
"Al Tribunal Supremo también le parecen lesivas para el honro las expresiones 'galanes de moda y aventureros del sexo'. ¿Eso escribí yo?, me pregunto. Han pasado tantos años que ni lo recordaba. Hoy, desde luego, no volvería a escribirlo. Ahora no gasto esa clase de lindezas, soy más insolente", ha señalado Rigalt.
Por último, la periodista ha indicado que se ha leído con atención la sentencia y "quiere creer" que la juez ponente del Tribunal Supremo "se ha leído con la misma atención mi artículo".
Pues a mí también me parece absurda la sentencia. Y no creo que Alejandro Sanz venda sólo y exclusviamente su trabajo: vende su imagen para jovencitas y dudas sobre su sexualidad no detentan contra su honor sino contra su bolsillo. 30.000 euros porque se siente insultado!!?? Y una jueza insulta a un fiscal que le dice que debe cumplir con su deber y casar homosexuales y le caen 320 euros y se los quita el CGPJ. Una vergüenza de justicia, eso es lo que me parece.
No, si desde luego Carmen Rigalt bien demuestra que lo entiende al revés diciendo que "se desprende que ser homosexual es algo vergonzante" y con lo que vuelve a reiterarse en su creencia de que Alejandro Sanz es homosexual (lo fuera o no, lo cual en ningún caso es asunto suyo ni algo que deba preocuparle). Además, me hace mucha gracia que sea el "sentir general de la calle" pero que luego pueda interpretarse porque, según ella, el texto del artículo "está en condicional" y se refiere a un "supuesto" y señala que todo es "cuestión de gramática". ¡Venga ya! Y, sobre todo, ya que asegura que todo es tan relativo y dice textualmente: "no hago ninguna afirmación", pues pienso yo que para no decir nada no se escribe un artículo en un periódico... Bueno, quizás esto tenga su explicción en el hecho de que fue publicado en el diario "El Mundo", pero ese es otro tema... Me alegro mucho de la condena (y ojalá hubiese sido muchísimo mayor, aunque ya más de 30.000 euros espero que le sirva de lección). Y también espero que este fin de semana aparezca la sentencia a toda página en el diario que tuvo la cara de aceptar algo así para sus contenidos.
Lo normal cuando eres un profesional y haces tan mal tu trabajo que un tribunal te condena por ello, lo decente si tienes un poco de dignidad, es que te disculpes y desaparezcas. No que te chulees de tu nula etica y sigas machacando. Claro que, escribiendo en un medio cuyo director ha sido inhabilitado por los tribunales por mentir e injuriar, que ha sido condenado ya dos docenas de veces por mentir, atribuir delitos, acusar sin pruebas y difamar, a lo mejor pasa desapercibida.
Eso de tirar la piedra y esconder la mano no da siempre buen resultado. En este país todo el mundo interpreta mal lo que lee o escucha, según algunos. Los afectados lo entienden muy bien, pero los que lanzan las acusaciones o las críticas se defienden diciendo que se les ha interpretado mal o que se han sacado sus palabras de contexto. Contexto es la cara dura que tienen de criticar todo lo que se mueve, sobre todo la vida privada, que es el periodismo más fácil. Se dice que a lo hecho, pecho, pero cuando te condenan por ofender a una persona ya es tarde para echarse atrás y decir que no dijo lo que dijo.
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