Público
Público

2.000 millones de euros anuales para apoyar a los países pobres contra el cambio climático

Los dos gobernantes prometen que la UE reducirá un 30% las emisiones de gases contaminantes

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Aunque no dejan de ser compromisos, palabras, los líderes europeos empiezan a marcar cifras y a comprometer presupuesto en la cumbre contra el cambio climático.

El primer ministro británico, Gordon Brown, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha asegurado que la oferta que la UE hará durante la cumbre de Copenhague para ayudar a los países pobres a luchar contra el cambio climático durante el periodo 2010-2012 superará los 2.000 millones de euros anuales (es decir, más de 6.000 millones de euros para todo el periodo).

'Anunciaremos una cifra que superará los 2.000 millones de euros', aseguró Brown durante una rueda de prensa conjunta con el presidente francés. Por su parte, Sarkozy desveló que Francia aportará a este fondo la misma cantidad que Reino Unido, es decir, casi 900 millones de euros en tres años.

Los dos mandatarios subrayaron que sin esta financiación será imposible que los países pobres acepten un acuerdo de lucha contra el cambio climático que sustituya al protocolo de Kioto. Esta cifra 'es esencial para demostrar a los países en vías de desarrollo que somos serios cuando pedimos un acuerdo internacional sobre cambio climático', sostuvo Brown.

Por su parte, Sarkozy ha insistido en que sin una oferta de financiación para los países pobres 'no habrá acuerdo en Copenhague'. 'Lo que costaría más caro sería el inmovilismo, lo que sería un drama es el fracaso', dijo el presidente francés.

Tanto Sarkozy como Brown defendieron de nuevo que la UE debe además aumentar del 20% al 30% su objetivo de recorte de emisiones de efecto invernadero en 2020 respecto a los niveles de 1990 para poder lograr así un acuerdo 'ambicioso' en Copenhague que se convierta en jurídicamente vinculante al cabo de 6 meses.

'Lo que costaría más caro sería el inmovilismo, lo que sería un drama es el fracaso', explica Sarkozy

Ambos aseguraron que todos los países de la UE se acabarán sumando a esta iniciativa, aunque de momento la mayoría de Gobiernos cree que todavía no es el momento de mejorar la oferta porque ni EEUU ni China han realizado avances comparables.

En lo que respecta a la reducción de gases contaminantes, la cumbre de Copenhague es la última oportunidad para conseguir un nuevo tratado de reducción de emisiones, más ambicioso que el actual protocolo de Kioto, y que sea capaz de impedir los efectos más perniciosos del calentamiento.

Si no se desbloquea la negociación en Copenhague, la temperatura subirá 3,5 grados en 2100, muy por encima del listón de dos grados exigido por la UE y absolutamente alejado de los 1,5 grados considerados admisibles por los países menos desarrollados.