El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, lamentó que el bajo precio de los cigarrillos en España haya convertido a nuestro país en el estanco del resto de los países europeos y que en la Comunidad de Madrid los taxistas fumen, algo que no se puede ver en ninguna otra parte del país, dijo en una entrevista concedida a RNE.
"En Madrid fuman hasta los taxistas, que es algo sorprendente y no quiero meterme con los taxistas, pero de hecho, fumar dentro de un coche es algo como fumar dentro de un ascensor o de un baño, eso no lo he visto en otras comunidades", aseguró el ministro de Sanidad.
El responsable de Sanidad insistió en que la actual Ley del Tabaco es "muy buena", que cuenta con el respaldo de todos los profesionales de la sanidad, que ha hecho que más de 3 millones de personas se planteen dejar de fumar y casi un millón lo consiguieran y que ha logrado disminuir en un 11% la incidencia del infarto de miocardio "en determinadas áreas donde se cumple la ley".
Sin resucitar la prohibición de Salgado
El ministro descarta por el momento modificar la actual regulación para prohibir el tabaco en locales de menos de 100 metros cuadrados porque la norma según Soria, "aún necesita rodar unos cuantos años".
No obstante, consideró que subir el precio del tabaco podría ser una medida eficaz contra esta adicción, como lo demuestran los exitosos resultados logrados por otros países. No obstante, reconoció que se trata de un tema a decidir por el Ministerio de Economía y resaltó que un gobierno debe actuar unido, "no ministro contra ministro".
La actual ley del tabaco es buena para los fumadores pasivos pero poco eficaz para dejar de fumar y, sobre todo, par prevenir el tabaquismo. Siendo la primera causa de muerte evitable (con más de 60.000 fallecimientos al año), debería estar tipificado como delito de lesa humanidad la omisión de campañas dirigidas a los jóvenes adolescentes para evitar que incurran en un aprendizaje social inadecuado. El carácter aversivo del tabaco en su fase inicial y su condición de aprendizaje social son dos aspectos muy positivos para el éxito de las campañas, que actualmente brillan por su ausencia. Por ello debemos preguntarnos si el cometido del Ministerio de Sanidad y de las diferentes Consejerías de Sanidad es velar por la salud de los ciudadanos o por los intereses de las tabacaleras y sector medico-farmacéutico.
Siempre lo mismo. El que solo puedan fumar los ricos no es una política social, el "chocolate" o la "coca" en comparación al tabaco son carísimos y cada vez se consumen más. El tabaco es más varato en España que en Francia, por ejemplo, pero en Francia una cajera de supermercado gana el doble que si trabajara en España. Siempre hablais de los precios europeos pero nunca de los salarios.
Yo he visto a más de un conductor de autobús tanto de la EMT como de cias privadas de Madrid encender un pitillito tranquilamente a mitad del viaje. Y a ver quien es el guapo que les dice algo. Las propias empresas son cómplices ya que no informan claramente de la prohibición de fumar.
Doble clic en cualquier palabra para ver su definición.