Inmersa como está la humanidad en una revolución digital, pocos se han parado a pensar en el papel que la mujer juega en todo ello. Judy Wajcman sí lo ha hecho. Esta socióloga australiana, catedrática de la Universidad Nacional de Australia y profesora del Instituto de Internet de Oxford y de la London School of Economics, lleva toda su vida examinando la relación de la mujer con las tecnologías de la información y la comunicación. Y las conclusiones a las que llega son claras: "La tecnología sigue estando dominada por los hombres", una afirmación que ya hizo en su libro Tecnofeminismo.
Wajcman ha estado en Madrid invitada por la Fundación Telefónica para dar una conferencia sobre Género y culturas de la tecnología y del trabajo: continuidad y cambio. Tras este académico título se esconde la gran brecha entre géneros que impera en el mundo tecnológico. Una brecha que Wajcman se apresura a precisar: no todos los aspectos de la revolución digital han marginado a la mujer.
"Algunos han sido muy liberadores e interesantes y otros, no tanto. En lo que se refiere al uso y el consumo de la tecnología, la brecha entre géneros se ha reducido mucho. Los hombres fueron los primeros en adoptar Internet o los móviles, pero entre los jóvenes de hoy su uso es el mismo entre chicos y chicas", asegura.
Dominación masculina
Pero, cuando se pasa al otro lado de la barrera, las cosas cambian. "Si vemos las cifras sobre el número de graduadas en informática o en ingeniería, hay una gran brecha entre hombres y mujeres. Las mujeres deberían estar más implicadas en la fabricación de la tecnología, no sólo en su consumo". De momento, esa implicación parece difícil, pues la dominación masculina está estadísticamente clara desde la universidad a la empresa.
"Los campos del desarrollo de alta tecnología siguen estando muy dominados por los hombres. Y eso me preocupa, porque quizá los productos que salgan de ahí reflejen esa diferencia. Porque creo que lo que se diseña, ya sea en ingeniería o en informática, refleja en buena parte la experiencia de la gente, así que si sólo tienes una parte de la sociedad fabricando cosas, sólo se harán determinado tipo de cosas", explica.
Es difícil encontrar una razón para esta desigualdad; la mujer ha accedido a todos los campos académicos y profesionales. Como reconoce Wajcman, "nunca hemos tenido una época en que la mitad de los graduados universitarios fueran mujeres". En terrenos como el derecho, la medicina o las ciencias biológicas, los papeles de ambos sexos están prácticamente igualados. Pero el mundo digital se sigue resistiendo, y las causas pueden ser más culturales que meramente académicas.
El problema no deja de ser paradójico; campos profesionales que no existían hace unos años presentan más obstáculos que otras especialidades con más historia y tradición. Pero es así y, aunque hay un creciente número de mujeres interesadas por las carreras tecnológicas, una vez entran en la Facultad, encuentran muy difícil sobrevivir. "Dicen que no se sienten bien tratadas, es incómodo, no les interesa. El porcentaje de abandono es muy elevado. Y creo que eso tiene mucho que ver con la cultura que rodea este tipo de cosas".
Un ambiente que compara con la preparación para diversos puestos laborales: "En los cursos de liderazgo, donde enseñan a la gente a ser altos directivos, hay un porcentaje muy reducido de mujeres. Y también es un ambiente muy áspero y competitivo... quiero decir, algunas mujeres sobreviven a ello, pero no sé por qué hay que fomentar esa cultura", explica Wajcman.
Aún así, opina que el mercado está lleno de oportunidades para las mujeres preparadas, pero con condiciones que no son únicamente tecnológicas: es la vieja confrontación entre trabajo y vida familiar, donde la mujer sigue teniendo mas dificultades que el hombre. "Si están dispuestas a vivir como los hombres, y no tener hijos, entonces sí tienen muchas oportunidades, más que nunca las han tenido", afirma. "Lo que ocurre es que también nos gustaría al mismo tiempo criar familias y tener una vida decente, en vez de trabajar noche y día".
Pues yo soy mujer, estudio 2ª de bachillerato y voy a estudiar ingenieria, aunque tengo que reconocer que la mayoria de mis amigas se decantan por medicina, enfermeria.. pero no es problema de machismo, simplemente les gusta mas, igual que a mi me gustan mas la matematicas a ellas les gusta mas la biologia, y quien quiera ver un problema de machismo ahi que lo vea, pero a mi me parece que esta noticia intenta crear un problema donde no lo hay, pues si hay mas hombres en ingenierias tambien hay mas mujeres en medicina,asi que eso seria feminismo no!!!
Desde los albores de la humanidad el mundo ha sido machista por el rol físico de la mujer y no podía ser de otra manera. Ahora que se cambia con algunas tecnologías, por no necesitar la fuerza, es posible acercarse a una igualdad, que dependerá del nuevo rol que se le asigne a la mujer, aunque le seguirá mandando su aptitud a cuidar la prole.
Yo lo tengo claro:
1.- La tradición todavía pesa y es en este sentido en el que se deben establecer las discriminaciones positivas.
2.- Cuando yo estudiaba la Técnica de Industriales la media de años para aprobar era de 6 y pico para una carrera de 3 cursos. Mis amigas que estudiaban Medicina, con su MIR y todo le dedicaban la mitad de tiempo que nosotros al estudio diario, y aprobaban más o menos curso a curso. Lo que pasa es que son más prácticas y no les gusta sufrir (y con razón)
A mi me hace gracia el hecho de que cuando son menos resulta que la sociedad es machista y cuando son más (como en la carrera de psicología) no hay que darle la mayor importancia. Nadie hace nada para lograr la promoción de los hombres en los lugares donde son minoría. Y sí, pienso que si las mujeres no estudian ingenierías es porque no les interesa.
Hay una cosa que no entiendo. Las mujeres llegan a la universidad y estudian lo que quieren. De hecho obtienen mejores calificaciones porque son mas listas (no por un problema de discriminacion). Sin embargo, si no se meten en organismos de poder es porque los hombres son muy malos y las discriminan. Claro, estoy tiene mucho sentido.
es un descojone ver como se le echan escusas a la cruda realidad.
Yo estoy en ingenieria electronica y tengo una chica en clase de 40 personas.
Resulta que es la que mejor tratamos porque como es la unica, no se vaya a marchar.
que yo vea el problema es que normalmente les suelen gustar carreras mas "guays" como derecho, ade, educacion fisica... mientras que las que son como la mia son de "frikis".
Asi les va.
Pues yo lo tengo muy claro....!!Para que sirve la ley de igualdad recientemente aprobada por nuestros ilustres?.
Si la mayoría de las mujeres no quieren estudiar ingenierías, pues que se expulse de inmediato a los alumnos varones en número adecuado para conseguir la igualdad!!!.
Eso sí, utilizando un riguroso procedimiento democratico para elegir a los expulsados. Por ejemplo, un bombo de la lotería nacional.
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