Los partos con cesárea son más arriesgados
Un estudio sobre 90.000 casos señala que puede perjudicar a madres y niños
Una mujer da a luz en una sala de partos en Quito, Ecuador. AFP
Las cesáreas son, a veces, imprescindibles y no cabe duda de que han salvado muchas vidas. Sin embargo, parece que pacientes y médicos olvidan que se trata de una cirugía y que, como tal, supone riesgos para la madre y para el hijo. Este dato ha llevado a muchos expertos a pedir que se reduzca la tasa de nacimientos por esta vía y a algunos Gobiernos, como el español, a promover estrategias para el fomento del parto natural.
Un nuevo estudio publicado ayer en la edición on-line de British Medical Journal aporta contundentes argumentos a los que se oponen a la práctica masiva de cesáreas. Los datos son llamativos. Según las conclusiones de los investigadores, dirigidos por el profesor del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Oxford José Villar, para las mujeres que se someten a una cesárea el riesgo de muerte es entre tres y cinco veces mayor que el de una madre por parto natural; el de tener que hacerse una histerectomía [extirpación completa del útero], cuatro veces más alto, y el de tener que ser ingresadas en cuidados intensivos del hospital, dos veces más.
Si la práctica es más peligrosa para la mujer operada, también lo es para el recién nacido, que tiene dos veces más posibilidades de ser ingresado en una UCI neonatal.
El estudio desvela, no obstante, que la práctica de la cesárea es más que beneficiosa para los niños que vienen de nalgas: en este colectivo, la operación redujo todos los riesgos que implica el parto natural cuando el bebé no está en la posición correcta. También se observó una ligera reducción en el riesgo de muerte fetal durante el parto en todos los grupos.
Para llegar a estas conclusiones, Villar y sus colaboradores estudiaron datos de la Encuesta Global sobre Salud Natal y Perinatal, del grupo de investigación del mismo nombre de la OMS. Así, analizaron 97.095 partos de 120 centros de salud de Paraguay, Perú, Nicaragua, Ecuador, México, Cuba, Brasil y Argentina.
Los autores decidieron excluir las cesáreas de emergencia, las que se optó por realizar en la sala de partos al presentar el bebé angustia fetal. Villar comenta: "Pensamos que los datos son extrapolables a Europa, porque los hospitales latinoamericanos escogidos presentan similares porcentajes de mortalidad que los europeos y porque nuestros resultados coinciden con trabajos que han mostrado un mayor riesgo para los partos con cesárea".
Para Villar, cualquier mujer a la que se le proponga una cesárea, y más si el niño viene en la posición correcta, "ha de preguntar por los riesgos y beneficios". Considera que estos datos, que se completarán con otros Canadá y países de África en 2008, son interesantes para "las señoras y los médicos que contemplan la cesárea de forma liberal".
"El riesgo individual es bajo, porque la mortalidad materna general también lo es, pero es mucho más alto que el de las mujeres que paren de forma natural", concluye.
CLAVES
Una operación antigua cada vez más utilizada
1. Historia
Cuenta la leyenda que el término cesárea viene de Julio César, que vino al mundo por esta vía. La realidad contradice a la leyenda, ya que se sabe que la madre del emperador vivió muchos años y, antiguamente, sólo se aplicaba cesáreas a mujeres moribundas.
2. Indicaciones
Según el estudio, las más frecuentes son: parto previo con cesárea, posición incorrecta del niño y desproporción entre la pelvis y la cabeza del bebé. La revista añade un motivo cultural: la creencia de que la cesárea reduce el riesgo de sufrir problemas urinarios en el futuro al proteger el suelo pélvico, algo no demostrado.
3. Cifras
En España el 32,12% de los partos en hospitales públicos se hicieron con cesárea en 2004. La cifra asciende al 48,97% en los privados.
4. Futuro
El ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha expresado su deseo de racionalizar la tasa de cesáreas, para lo que necesita el consenso de las comunidades autónomas.

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