Rabia por la muerte de los buitres indios
Un estudio relaciona el declive de las rapaces en el subcontinente con la muerte de 50.000 personas por hidrofobia
Un buitre sobrevuela Jaipur, capital de Rajastán.
Una de las consecuencias más graves de la pérdida de la biodiversidad es la sucesión de insospechadas reacciones en cadena que se produce tras el declive de una especie. Un estudio publicado en el último número de Ecological Economics muestra un ejemplo paradigmático de este proceso. Según sus autores, el envenenamiento masivo de millones de buitres en India ha provocado de manera indirecta la muerte de 50.000 personas.
La progresiva extinción de estas aves carroñeras se debe a la presencia de un antiinflamatorio de uso veterinario, el diclofenaco, en las reses muertas de las que se alimentan. El fármaco tiene un efecto analgésico en los animales de abasto, pero destroza el riñón de las rapaces. Tres especies -buitre picofino, buitre bengalà y buitre hindú- podrÃan desaparecer en la próxima década por este motivo.
Al esfumarse las carroñeras, los cadáveres de las reses han quedado a merced de los perros, que han multiplicado su número. Los investigadores, dirigidos por Anil Markandya, de la Universidad de Bath (Reino Unido), calculan que esta abundancia de alimento ha posibilitado un aumento de la población canina de 5,5 millones de ejemplares, entre 1992 y 2006. En este periodo, la jaurÃa extra ha sido responsable de unos 40 millones de mordiscos, que han provocado, a su vez, 50.000 casos mortales de rabia en humanos.
El investigador del CSIC Guillermo Blanco, que ha estudiado la presencia de antibióticos en los buitres españoles, recela del método del estudio: "Me parece un poco difÃcil calcular el número de perros en India, por no hablar de los censos de buitres, que no son fiables ni en España". No obstante, está de acuerdo con sus conclusiones. "El diclofenaco ha sido una catástrofe en India, y el papel de estas aves en los ecosistemas es fundamental. Es un ejemplo de reacción en cadena", explica.
Blanco ha rastreado sin éxito el diclofenaco en las rapaces españolas, ya que su uso está prohibido en el ganado, pero advierte del efecto de otros fármacos, las quinolonas, en las aves ibéricas. "Donde hay ganaderÃa intensiva, como en el Valle del Ebro, los efectos de los antibióticos son similares a los del diclofenaco", alerta. España, explica, tampoco está libre de carambolas letales en los ecosistemas.
6 Comentarios
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la especia humana está llamada a la extinción y cuanto antes mejor.
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Pues aquà tenemos el buitre "concejalus urbanismus" que no se extinguirá nunca.
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Fernadoj, la pena es que no se extingan los que son como tú.... A mi forma de ver la especie humana tiene cosas bastante buenas (y otras muy malas pero no son justificación)
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Nuestro problema es que nos creemos ajenos al planeta y lo que ocurra en él. Nos intentamos separar tan a la desesperada de todo que incluso negamos que pertenecemos al reino animal ("animal" se utiliza como adjetivo despectivo, cuando en realidad somos animales de la especie homo sapiens). Esta obsesión por sentirnos ajenos a todo nos pasará factura. Ahora la situación no es tan grave, pero el empeoramiento es permanente y ya veremos si sabremos reaccionar. Nos apoya la tecnologÃa que nos ayuda y ayudará a sobrevivir, pero ya veremos hasta qué punto. Podemos seguir teniendo la misma civilización y respetando el entorno, a ver si se produce el cambio. Por cierto, no sé si sabéis que cada año hay más desplazados medioambientales, cuando la palabra "desplazados" hasta ahora sólo se habÃa utilizado en conjunto con "guerra", ¿inquietante verdad?
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El in-sapiens ejerciendo de terminator en todas partes y por siempre. Que asco de especie!! El planeta se deshará de nosotros para su suerte y para mayor gloria de la VIDA.
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Manu tú como Fernandoj habeÃs sido un poco exagerados, aunque ambos teneis razón. Lo que no me gusta nada es lo de incluirnos en el bote, muchos de nosotros no hacemos nada por que asà sea, y si no nada, bien poco. Los culpables todos sabemos quienes son aunque no nos lo digan: Mobil, Repsol YPF, Chevron, Shell (esta transnacional en el Delta del Niger es el mayor foco de contaminación del planeta) General Electric, Monsanto, BASF, que por ejemplo y por cierto es el mayor grupo quÃmico del mundo, quiere que la Comisión Europea (CE) apruebe el cultivo y el uso industrial de su patata transgénica. ¿Qué pensais cuando sabeis que son las mismas empresas quienes os dan de comer y quienes os curan las enfermedades que teneis?

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