"Los problemas de las mujeres se tachan de psicosomáticos"
Carme Valls, presidenta del Centro de Análisis de Programas Sanitarios, denuncia el sesgo de género que existe en la realización de ensayos clínicos
MANU FERNÁNDEZ
Carme Valls Llobet (Barcelona, 1945) es médica y preside el Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS). Aunque fue diputada por el Partido Socialista en el Parlament de Catalunya entre 1999 y 2006, su verdadera lucha pasa por la investigación de las diferencias de género en la medicina. En su libro Mujeres invisibles, Valls denuncia el sesgo de género que afecta a los ensayos clínicos.
¿Es más difícil ser enferma que ser enfermo? ¿Afecta el género cuando una persona acudeal médico?
Sí. El diagnóstico se hace diferente a hombres y a mujeres. Los problemas de las mujeres se etiquetan de forma más habitual como problemas psicosomáticos. Y se les trata también más normalmente con psicofármacos desde la primera consulta. A un hombre, lo más probable es que se le manden alguna prueba diagnóstica y al especialista.
¿Tiene que ver esa actitud con la edad de la paciente?
Sí, aunque cada vez vemos a más chicas jóvenes a las que se diagnostica como de los nervios o se trata directamente con psicofármacos. Ha habido tres etapas históricas en este asunto. En primer lugar, se diagnosticaba de neurastenia y se recetaban ansiolíticos; fue la época del Valium. Después, todos lo problemas se achacaban a la menopausia. Y ahora todo el malestar se diagnostica como fibromialgia, aunque se trata igualmente con psicofármacos. Hay un encarnizamiento terapéutico, porque no se diagnostica con precisión el malestar que se siente, independientemente de que las causas sean fisiológicas, psicológicas o sociales.
¿Por qué esta discriminación?
El problema de género más grave que ha habido se ha producido por la ausencia de mujeres en los grupos objeto de investigación. En el asunto del dolor no se han analizado las condiciones de vida de las pacientes y eso, por ejemplo, ha impedido investigar correctamente la fibromialgia.
Los organismos de los hombres y las mujeres son diferentes, pero no se han investigado de forma diferente. Ese es un problema de género añadido a la hora de ser mujer y paciente, ¿no?
La sorpresa más grande vino en la medicina cardiovascular, un campo en el que se supuso que las mujeres no sufrían enfermedades. Pero las dolencias cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte femenina, aquí a partir de los 45 años y en países como Estados Unidos en casi todos los tramos de edad.
¿Cuál fue la causa de este error?
En los años ochenta y noventa no se incluía a las mujeres en los estudios sobre infartos de miocardio. Por ello, no se sabía que las mujeres presentan diferencias en los síntomas de, por ejemplo, los infartos de miocardio y las anginas de pecho. Y tampoco se conocía que algunos tratamientos tienen diferente efecto en el cuerpo de la mujer y en el del hombre, como la bomba de potasio o la aspirina.
¿La aspirina previene el infarto en las mujeres?
No se ha podido demostrar, al menos en personas de menos de 65 años. Pero sí hay evidencias de que puede provocar más hemorragias digestivas o derrames cerebrales que en los hombres.
¿Por qué existía esa confusión?
Era un sesgo inconsciente de género. Se daba por hecho que los estrógenos protegían frente a las trombosis, cuando fisiológicamente son trombogénicos.
Las mujeres apenas han estado presentes en los equipos que investigaban y siempre se ha pensado que eso era un problema. Ahora vemos también que el problema empieza porque tampoco se realizan ensayos clínicos sobre mujeres.
Es verdad que lo peor es que no se investigue bien y que no se incluyera a mujeres como objeto de los ensayos. En Estados Unidos, desde 1993, las mujeres están de forma obligatoria en los estudios, al menos en los subvencionados...
¿Qué porcentaje de ensayos de cardiología se ha hecho desde entonces contando con pacientes femeninas?
Sólo en un 25% de los casos.
¿Y en otras patologías?
Curiosamente, las especialidades que con más mortalidad, como oncología, cardiología o salud laboral todavía tienen un alto índice de hombres en sus estudios científicos.
Es curioso que, sin embargo, las mujeres vivan más que los hombres.
Está establecido que las mujeres viven más, pero con peor calidad de vida. Son diez años más de vida, pero los estudios concluyen que son exactamente diez años los que las mujeres viven peor.
6 Comentarios
-
Si la medicina es una profesión que se viene ejerciendo desde los albores de la humanidad y ahora en pocos años, las mujeres forman parte de está profesión, es natural que existan diferencias de investigación qe se irán reduciendo poco a poco. Sin embargo la carga psicosomática no es de descartar, debido a que la engendra la diferencia física y de los roles a cumplir de cada sexo. La política de igualdad forzada puede aumentar esa carga psicosomática e incluso trasladarla a los hombres. Ejemplo: la llamada violencia de genero.
-
Aun en el siglo XXl, hay pueblos en los que a la mujer apaleada y despojada de todos sus derechos y bienes, se la considera "rarita", entre las propias mujeres "destacadas", por no callar o huír y por reclamar sus derechos. Por no hablar de los apaños administrativos y sus "influencias". elbarcodepapel.net
-
Psicosomáticos, comenzamos bien el artículo, sin explicar a nadie de que se trata. Le podía haber preguntado a la doctora que son las enfermedades psicosomáticas y porque las médicas que tratan a sus pacientes femeninas las recitan "psicofármacos".
-
Para "Hay diferencias": Pues de eso se trata, de que hay diferencias, pero hay que estudiarlas para saber cuales son, que es precisamente lo que se explica en el artículo que no se hace. ¿Tü sabes cuales son las diferencias? Claro que no, te las inventas.
-
Se quiere la igualda a nivel social y político, como bien dice Carmen, sin sesgos por ningún lado. En cuanto a diferencias genéticas, evidentemente haylas; tenemos un cromosoma que nos diferencia en cuanto a la reproducción de nuestra especie, pero no a que se nos maltrate, se nos pague menos por el mismo trabajo, no se estudien las enfermedades que padecemos ni que tenga que recaer en nuestras espaldas todo el trabajo doméstico cuando vive más de una persona en el mismo hogar
-
Me gusto mucho el reportaje a la doctora llobet, su postura y conocimientos me parece de muy buen nivel.Felicito a ella y los reporteros.

Cargando...