La ciencia espera a Obama

La crisis hace temblar a la comunidad científica estadounidense, que teme que el nuevo presidente no invierta lo prometido 

NUÑO DOMÍNGUEZ Boston 30/12/2008 20:50 Actualizado: 19/01/2009 12:41

Obama dialoga con científicos de un laboratorio de investigación cardiológica, durante la campaña. AP

Obama dialoga con científicos de un laboratorio de investigación cardiológica, durante la campaña. AP

El próximo presidente de EEUU, Barack Obama, no sólo se enfrenta a la peor crisis económica desde la Gran Depresión. También debe poner en marcha su ambicioso proyecto para cambiar el rumbo de EEUU respecto al cambio climático, remodelar el sistema energético y aumentar la inversión en I+D. Cuando Obama tome posesión, el próximo 20 de enero, quedará por delante lo más difícil: materializar la "nueva era" de la ciencia que anunció durante la campaña.

El presidente electo quiere doblar el presupuesto de investigación básica e invertir 150.000 millones de dólares en energías renovables durante los próximos 10 años. También ha prometido aumentar el presupuesto de la NASA en 2.000 millones de dólares. Pero el sombrío panorama económico hace temblar a gran parte de la comunidad científica. "Va a ser una etapa difícil para el sector de la investigación", opina Chris Mooney, uno de los fundadores de la campaña Sciencedebate 2008.

El año pasado, Mooney y sus compañeros generaron una histórica movilización de la comunidad científica estadounidense en torno a 14 preguntas sobre ciencia y tecnología dirigidas a Obama y McCain. En unos meses, la campaña ya contaba con el apoyo de más de 100 universidades y las academias e institutos científicos más prestigiosos del país. Sólo Obama respondió a las preguntas.

"Creo que el equipo de Obama entiende que la ciencia es un instrumento clave para garantizar el crecimiento del país", señala John Edward Porter, que lideró un reciente informe de la Academia Nacional de Ciencias que enfatizaba el papel de la ciencia en la Casa Blanca. Porter confía en que Obama marcará un nuevo rumbo en la investigación. "Todo el mundo tiene grandes esperanzas", destaca.

Pero las expectativas podrían ser exageradas. "Hay tantas esperanzas puestas en él que tal vez sean demasiadas", advierte Mooney, que no espera grandes inversiones en I+D debido a la crisis económica.

Energías ‘limpias'

Pero Obama cuenta con que la crisis impulse sus políticas. Uno de sus planes es paliar la creciente tasa de paro que azota al país creando cinco millones de empleos verdes en el sector de las energías renovables. El proyecto, que es parte del paquete de medidas económicas para sacar al país de la crisis, podría dedicar 5.000 millones de dólares para construir nuevas infraestructuras el próximo año.

Las intenciones de Obama no llegan en el mejor momento. El precio del petróleo ha bajado haciendo que el incentivo para usar energías renovables en lugar de combustibles fósiles sea menor, destaca
John Marburger III, el actual asesor científico del presidente Bush. "Se ha perdido parte de la inercia", opina Marburger, quien duda que las arcas públicas puedan financiar todos los proyectos de Obama.

Lo que es seguro es que el nuevo presidente desea un cambio radical respecto al papel que ha jugado la ciencia durante el Gobierno de Bush. Obama se ha comprometido a restaurar la independencia de los comités científicos que informan las decisiones del Gobierno. El presidente electo también ha prometido una ley que garantice la objetividad de los estudios oficiales. "Tenemos que poner fin a la guerra de Bush contra la ciencia", señalaba el equipo de Obama hace unos meses en un documento sobre política científica.

 

Los retos del nuevo presidente 

Espacio: tres frentes abiertos en la NASA

Cuando llegue a la Casa Blanca, Obama se va a encontrar con que la agencia espacial estadounindense tiene muchos frentes abiertos. La NASA quiere jubilar en 2010 sus lanzaderas y transbordadores actuales, cuya seguridad está en entredicho. Pero el proyecto Constellation de crear una nueva generación de aeronaves no estará listo hasta 2015. Esto abrirá un vacío de cinco años durante el cual los astronautas tendrán que viajar al espacio en naves rusas.

Antes de deshacerse de sus naves actuales, conocidas como shuttle, la NASA debe completar la construcción de la Estación Espacial Internacional usando estos vehículos, algo que causa inquietud. “El shuttle se ha quedado antiguo”, indica Scott Pace, quien hasta mediados de este año fue analista de proyectos en la NASA y ahora dirige el Instituto de Política Espacial de la Universidad George Washington. Un tercer frente abierto es la continuación de los numerosos programas de investigación que lleva cabo esta agencia.

Falta saber cuánto dinero va a tener la NASA en los próximos dos años para hacer frente a todos sus retos, señala Pace. La atención se centra en dos decisiones que se tomarán a principios del próximo año. Por un lado, el Congreso debe aprobar en enero el presupuesto de la NASA para 2009. Unas semanas después, Obama propondrá el presupuesto para 2010. Ambas decisiones fijarán el nivel de compromiso del Congreso y el presidente con la NASA, destaca Pace. Obama se ha comprometido a aumentar el presupuesto en 2.000 millones de dólares, pero todo depende de cómo se reparta el dinero.

La prioridad debería ser financiar las nueve misiones que quedan a bordo de las actuales naves para reducir el riesgo al mínimo, opina Pace. También existe la posibilidad de que la próxima Administración quiera ampliar la vigencia de los shuttle para acortar el vacío antes de la llegada de las nuevas naves. Pero el actual jefe de la NASA, Michael Griffin, ha alertado de que ampliar la era de los transbordadores podría recortar el presupuesto dedicado a diseñar las nuevas naves, con lo que EEUU se arriesga a no tener un vehículo espacial propio en 2015.

Jubilar los shuttle en 2010 también tiene sus riesgos. La anterior transición del modelo Apollo al shuttle duró seis años y ocasionó una considerable fuga de cerebros debido a la discontinuidad entre ambos proyectos, recuerda Pace. El próximo vacío entre 2010 y 2015 podría tener el mismo efecto si el Gobierno no asegura la continuidad de los equipos. De hecho, la NASA anunció hace unos meses que el abandono de las lanzaderas y transbordadores actuales supondrá el despido de 600 trabajadores de la agencia.

Investigación: polémicas células madre

Otra de las decisiones que el nuevo presidente Obama podría tomar en sus primeros meses de Gobierno es eliminar los obstáculos para la investigación con células madre embrionarias. Lo que aún es una incógnita es el alcance de la medida, señala Insoo Hyun, un experto en bioética de la Asociación Internacional para la Investigación con Células Madre. Hyun destaca que, aunque levantar el veto sería a todas luces positivo, la medida podría quedarse corta si no llega respaldada por nuevos fondos. “Levantar la prohibición no es suficiente. Hace falta financiación”, destaca este experto.

En 2001, el presidente George Bush cortó la financiación estatal a nuevos estudios con células madre embrionarias por razones éticas. Obama se ha comprometido durante la campaña, y en repetidas ocasiones, a levantar esta prohibición. De hacerlo, esto permitiría que el Gobierno invierta dinero en esta línea de investigación, principalmente a través de una de sus agencias, el National Institutes of Health. No obstante, el presupuesto de esta agencia ha menguado en los últimos años.

De mantener su promesa, Obama tendrá que hacer frente, en todo caso, a la oposición de los lobbies ultrarreligiosos y de los creacionistas, que se oponen a la investigación con células madre.

Energía: en busca del nuevo Kioto

Obama quiere que EEUU reduzca sus emisiones de CO2 en un 80% en 2050 (tomando como referencia el año 1990). Para ello, el presidente electo creará un mercado de emisiones siguiendo el ejemplo de Europa o el Estado de California, que aprobó su modelo hace unos días. “Uno de los retos será convencer al Congreso en medio de esta crisis”, opina Jonas Monast, especialista en política sobre cambio climático de la Duke University. Otros retos son crear las infraestructuras para contener las emisiones y poner al día la red eléctrica, señala el experto.

Obama pretende, además, que su país vuelva a la senda del consenso internacional. “Ya no vale posponer el problema. La negación ya no es una respuesta válida”, dijo Obama en un mensaje dirigido a los líderes internacionales que asistieron a la última cumbre de la ONU sobre cambio climático en Poznan (Polonia).

Obama quiere que su país lidere la lucha contra el cambio climático en la negociación del nuevo protocolo, a finales del próximo año. Pero antes es necesario que EEUU predique con el ejemplo, señala Monast. El experto advierte de que EEUU sólo será tomado en serio en las negociaciones si antes ha implementado un plan nacional para reducir las emisiones. “Es la única forma de recuperar nuestra credibilidad”, destaca.

3 Comentarios
  • SAN ANTONIO DE PADUAS
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    9 i SAN ANTONIO DE PADUAS 31-12-2008 12:14

    SIEMPRE HACIENDO CALCULOS A CORTO PLAZO ,,,,,,,,,,,,, VAMOS A VER , Y ACLAREMONOS , QUE AHORA EL CRUDO RONDE LOS 40$ Y QUE LAS SUBVENCIONES A LAS RENOVABLES LIMPIAS SALGAN MAS COSTOSAS , NO SIGNIFICA QUE EN UN FUTURO PRACTICAMENTE INMEDIATO CUANDO SE VISLUMBRE LA LUZ DE LA CRISIS NO PUEDA SUBIR SU PRECIO INMEDIATAMENTE ,,,,,,,,,,,,,,,, ES QUE NO HEMOS TENIDO BASTANTE CONQUE MAS DE 30 BILLONES DE $ LA MITAD DEL PIB MUNDIAL ANUAL SE NOS HAYA ESFUMADO EN POCO MAS DE UN AÑO , Y MI OPINION PERSONAL ES QUE HA OCURRIDO TODO POR LA MISMA FILOSOFIA DE HACER LAS COSAS A CORTO PLAZO Y SIN MIRAS A UN MEDIO Y LARGO PLAZO ,,,,,,,,,,,,,,,,¿ PREGUNTO , CUNATAS VECES NOS TENEMOS QUE ESTRELLAR ??????????

  • www.ignaciobernabeu.com
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    1 i www.ignaciobernabeu.com 02-01-2009 19:03

    Obama tiene una patata caliente en la mano, es cierto. Pero en un punto del camino hay que decidir qué ruta coger. Obama es un soplo de aire fresco, y parece bastante inteligente.

  • sardanpalo
    #3 Vota Vota

    0 i sardanpalo 04-01-2009 14:16

    Querido Sr.Rapista: excelente artículo éste también. Su posición, nada comprometida con el cambio climático, le permitirá salir airoso de este lamentable asunto cuando Obama se dé cuenta de que una palabra en esa dirección significará -una vez en el poder- miles de millones de dólares para un asunto soportado por la escasa ciencia de unos GCM's hechos ad hoc. Digo que su posición es poco comprometida porque sólo menciona el CC una vez, y eso a pesar de que supuestamente en 50 años todos calvos si no se hace YA algo verdaderamente radical. Por supuesto que hay que invertir en fuentes de energía alternativas, pero no por el CO2 que pueda bombear a la atmósfera los fósiles, sino por la progresiva desaparición del petróleo y el consiguiente incremento de su condición estratégica -más aún si cabe. Por otro lado no es desdeñable la naturaleza contaminante de sus residuos (entre los que no incluyo el CO2). Como confirmación de mi tesis de que este asunto se está enfriando a ritmo desenfrenado, note como en 3 días sólo ha cosechado 2 comentarios y uno de ellos de nuestro simpático e incondicional San Antonio.

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Generado: 2012-05-28 19:14:14