Eterna tecnofobia

Innovación. El gramófono fue el primero de una lista de desencuentros entre la industria y los avances tecnológicos

MIGUEL ÁNGEL CRIADO MADRID 21/03/2009 21:00 Actualizado: 22/03/2009 15:09

Preveo un marcado deterioro de la música, una interrupción del desarrollo musical del país y gran cantidad de otros daños [...] por virtud, o mejor dicho, por vicio, de la proliferación de las máquinas reproductoras de música". La frase no es del presidente de la SGAE, Teddy Baustista, sino del más grande director de bandas de música de su tiempo, el compositor John P. Sousa.

Escrita en 1906, muestra cómo la fobia de la industria audiovisual a la tecnología viene de lejos, olvidando que, sin ella, el negocio no existiría. Sousa encabezó un movimiento de compositores, músicos, fabricantes de pianos e impresores de partituras contra dos innovaciones musicales de finales del siglo XIX: el gramófono y las pianolas.

La fobia de la industria audiovisual a la tecnología viene de lejos

Como escribió en un artículo de Appletons Magazine, "llegan esas máquinas parlantes, reduciendo la expresión de la música a sistemas matemáticos de megáfonos, ruedas, piñones, discos y cilindros [...]". Para Sousa, el Gobierno debía proteger a los artistas.

Más de cien años después la industria sigue en las mismas. El pasado martes, un fiscal de EEUU pedía por primera vez en ese país ocho meses de cárcel para un inter-nauta por subir un disco a la Red. Mientras, en España, los autores están fraguando un acuerdo con las operadoras de telecomunicaciones para frenar el intercambio de archivos P2P.

El rechazo, una constante

Como defiende el experto en cine y tecnología Scott Kirsner en su libro Inventando el cine, la batalla entre la industria audiovisual y la tecnología ha tenido dos constantes: inicial rechazo a los inventos por el temor a que dañaran sus ingresos y aceptación final, cuando descubren cómo sacar provecho de ellos.

Aunque el Tribunal Supremo de EEUU consideró en 1908 que el gramófono y el piano automático no infringían los derechos de los autores, un año después el Congreso redactaba una ley por la que las nuevas máquinas pagarían una especie de canon a los artistas. Aquí aparece una tercera constante histórica: cuando la industria audiovisual no ha podido frenar una innovación, se ha dirigido a los jueces o los políticos para conseguirlo.

Prohibido ir a la radio

Hollywood asistió a la explosión de una próspera industria discográfica. En 1921, según estadísticas de la RIAA (asociación de las grandes empresas de este sector en EEUU), los ingresos por venta de discos fueron de casi 600 millones de dólares (con el valor del dólar de 1983). Un año antes, en noviembre de 1920, la KDKA de Pittsburgh (EEUU) se convirtió en la primera radio comercial en emitir. El éxito fue arrollador. Tres años después había 500 emisoras y, en 1926, más de cinco millones de transistores estaban repartidos por todo el país.

La industria del cine combatió a la radio con más tecnología

Hollywood reaccionó prohibiendo a sus mejores artistas ir a programas de radio y las discográficas obligaron a sus músicos a acatar la orden por contrato. Las grandes productoras cinematográficas hicieron lo mismo. En 1932, decidieron de forma conjunta vetar la participación de sus estrellas en la radio. Aunque la medida sólo duró nueve meses, volvió a demostrar que la primera reacción de Hollywood ante una nueva tecnología es el rechazo.

La segunda reacción es su aprovechamiento. Las discográficas usaron la tecnología para recuperarse. Primero sacaron el disco de vinilo de 33 revoluciones por minuto, de mayor capacidad y resistencia. Después usaron la radio para promocionarse, incluyendo pagos bajo cuerda.

La industria del cine combatió a la radio con más tecnología. El sonido y el color, despreciados en sus inicios, fueron sus bazas. Pero tuvieron que ser los hermanos Warner, casi unos recién llegados, los que estrenaran la primera película sonora, The Jazz Singer, en octubre de 1927. Esta apuesta convirtió a la pequeña productora Warner Brothers en una de las grandes.

La llegada de la televisión

La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial provocaron una suspensión temporal de las hostilidades entre Hollywood y la tecnología, pero la popularización de la televisión acabó con la tregua. Tanto el cine como la música, a los que ahora se unía un nuevo aliado, la antes enemiga radio, vieron en los televisores una seria amenaza.

De hecho, había motivos para preocuparse. Antes de la guerra, el estadounidense medio iba al cine 35 veces al año. La cifra empezó a bajar en 1949, con un televisor por cada diez hogares. En 1967, con el 93% de hogares con televisión, se iba al cine cinco veces al año, las mismas que hoy.

La industria audiovisual hizo de todo para frenar a la televisión (comprar emisoras, presionar a las autoridades) hasta que descubrió que podía sacar tajada. El nuevo medio daría una segunda vía de negocio a las películas que, retiradas de las salas, podían ser licenciadas a las emisoras.

Con la televisión por cable (de pago) aún habría una tercera ronda de hacer caja. Y, cuando apareciera el vídeo, una cuarta. En el año 2000, antes del boom de Internet, tanto los ingresos por licencias a las televisiones como por ventas de vídeo eran superiores al dinero de las taquillas.

Las discográficas consiguieron que los fabricantes de radiocasetes y cintas vírgenes pagaran un canon en 1974

Jessica Litman, autora de la obra Digital Copyright, entiende el miedo de Hollywood: "Las innovaciones tecnológicas desestabilizan el mercado, llevan a periodos de incertidumbre y acaban por beneficiar a unas compañías y perjudicar a otras".

Una de estas novedades fue el audiocasete. Presentado por Philips en 1964 como una grabadora portátil de audio, provocó enormes cambios. Estas discretas cintas de 30 minutos de duración por cada lado permitieron a los usuarios que su música fuera portátil. Además, provocaron un crecimiento de las ventas de música. Las discográficas consiguieron que los fabricantes de radiocasetes y cintas vírgenes pagaran un canon en 1974. Un año después, aparecería el videograbador Sony Betamax, y la historia se repetiría.

Los jueces eximieron al fabricante de responsabilidad sobre lo que el usuario copiara con su vídeo. Pero cuando Hollywood quiso dar gracias al cielo, tras comprobar que el vídeo doméstico era una máquina de hacer dinero mediante la venta directa de películas, las cintas vírgenes y el nuevo sector del videoclub, el sistema Betamax ya agonizaba frente al VHS.

Llegaron entonces los años dorados. El CD, del que no habría grabadoras hasta 1999, volvió a animar las ventas. Un año antes, una desconocida empresa tecnológica sacó al mercado un reproductor de MP3, el Rio PMP300, y la llevarían a los tribunales por ello. Al año siguiente, le tocó al programa de intercambio de archivos Napster. Otros como Grokster o Kazaa sufrieron la misma suerte. Al comprobar que las cosas no mejoraban, el sector audiovisual, como ya pidiera Sousa en 1906, exigió a los políticos y jueces que se fuera en contra de los usuarios. Como dice Litman, "es comprensible que intenten resistirse a la incertidumbre y mantener el status quo".

17 Comentarios
  • morrofobia tengo yo
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    68 i morrofobia tengo yo 22-03-2009 09:15

    Hace años si preguntaba uno por qué eran tan caros los vinilos, nunca faltaba la mente esclarecida que explicase que por ser hechos con derivados del petróleo, luego ibas a Londres y los veías a un tercio del precio en España. Luego vinieron los sucesivos cambios tecnológicos y llegaron los Cds, pero con éstos una circunstancia que no se daba en la época del vinilo, el ciudadano podía comprar el soporte virgen para usarlo. Y éso es un problema, el ciudadano averigua cuánto cuesta una unidad de CD al por menor y calcula cuanto debe de costar al por mayor. Para colmo de los colmos llegó internet y la gente pudo comparar el precio de un CD de múscia en España y fuera para ver cómo lo que cuesta 10$ aquí se transforma en 20€. Y para que nadie se preocupase por tal atraco, se sacaron de la manga el invento del canon que grava los soportes, independiente de su uso final, aplicando la presunción de culpabilidad sobre quien los compra por suponerle una intención de cometer un acto presuntamente ilegal, dicho de otro modo, aceptar que un disco duro de un pc destinado a controlar un sistema de riego por goteo deba pagar 12 € (2.000 pesetillas) por la posibilidad de que alguien lo use para grabar música. Y luego vas y le añades el IVA por si faltaba algo para llamar imbécil al ciudadano. No he oído todavía a ningún cerebro pensante español preguntarse por qué un CD en Londres te cuesta como uno del "top manta" en Madrid. ¿Hay mucha piratería en España?, está claro que sí, basta con ver los precios de los CDs que se venden en las tiendas.Pero no es tecnofobia, es simplemente caradura.

  • Lo que hay
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    29 i Lo que hay 22-03-2009 10:57

    Me sorprendería si no fuese porque uno ya está acostumbrado, la necedad de algunos a los que no importa mostrar su ignorancia en público y más concretamente en los foros de Público. Resulta que para cierto participante un "transistor" es básicamente una radio "de mano" (supongo que quiere decir portátil), es decir, que parte del supuesto de que en 1926 a las radios de mano se las denominaba "transistor", olvidando de paso que no existían las radios portátiles porque no había batería portátil capaz de alimentar un aparato a base de válvulas de vacío. Recomiendo leer el comentario de "hackenbush" para ampliar la información. Lo gracioso es que al escribir esto veo que tengo 7 comentarios negativos, ¿será porque les molesta que el transistor se inventara en 1947?

  • -
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    20 i - 22-03-2009 07:57

    Espero que en una de esas, no encuentren manera de sacar tajada y se vayan a la ruina. Se lo merecen!

  • perdido en la noche
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    18 i perdido en la noche 22-03-2009 16:37

    Veamos, la creación de música no está muerta, se está creando más música que nunca , el problema es que los canales tradicionales estan manejados por las multinacionales que sólo permiten sacar su música y sólo sale música tipo bigmac con cola, o sea música enlatada y prefabricada y que toda suena igual, me parece bién, al que le guste ya sabe donde la tiene. El otro problema es que en los nuevos medios de distribución , o sea internet, es difícil encontrar algo en concreto porque todavía es un batiburrillo y hay millones de opciones. Música se sigue creando y como nunca, los mensajes catastrofistas dejadselos a los profetas, no hay que justificar las descargas pero la música no desaparecera ni aunque desaparecieran Sony, Teddy y Ramoncin el mismo día. Ademas lo que les jode es que el intermediario es menos necesario con lo cual muchos pueden perder sus jugosos ingresos, el problema del intermediario es que tiene que convencer a las dos partes de que es un mal necesario e internet les está quitando la razón, o acmbian el modelo de negocio o desapareceran , una lastima.

  • hackenbush
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    16 i hackenbush 22-03-2009 10:19

    Hasta la aparicion del transistor (pieza electronica) no existía tal término, cuando se popularizaron las "radios a transistores" se acabó identificando el todo por la parte (sinédoque), por tanto no tiene cabida denominar transistores a los aparatos de radio fabricados con válvulas de vacío.

  • Lo que hay
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    13 i Lo que hay 22-03-2009 00:49

    "...en 1926, más de cinco millones de transistores estaban repartidos por todo el país", eso se dice al final de un párrafo de la noticia. Lo que resulta milagroso teniendo en cuenta que el transistor no se inventó hasta 1947 y la radio con estos componentes hasta varios años después.

  • altechnative
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    12 i altechnative 22-03-2009 21:26

    A Edison: A lo que te refieres de que en el siglo XXI se ha dejado de crear música nueva, te equivocas de medio a medio. Es más plausible que alrededor de los estilos musicales que tu te mueves o que oyes no salga nada realmente innovador porque esos estilos están muertos. Te aseguro que hay estilos que están ahora mismo en pleno apogeo y desarrollo. Sin ir más lejos la electrónica, a la que personalmente me dedico igual que muchos amigos próximos. Igualmente tengo muchos amigos dentro del mundo del hip-hop, en el que se vive una explosión bastante importante también, aunque en mi opinión menos. Al que pueda pensar en mi como un 'bakala', le diré que me encantan muchos estilos de música, el rock, el reggae, rap, y la música clásica por citar algunos. La SGAE son unos caraduras, al igual que las discográficas y la industria en general, y toda esa presión que ejercen adoctrinando y reprimiendo a la gente con el mantra 'no a la pirateria' es propaganda al más bajo nivel. Intercambiar música no es 'pirateria'. Los piratas asaltan barcos, matan y roban mercancía. Vivimos tiempos en que las palabras no saben lo que dicen, porque dicen lo que quieren otros. Este reportaje es la prueba más evidente de que ningún mensaje apocalíptico del fin de la música se produjo, al contrario! Hemos vivido una auténtica explosión, y a medida que los medios avanzan, los instrumentos y el conocimiento deja de estar en manos de unos pocos y pasa a manos de todos. Con sus pros y sus contras. El pro que yo veo a diario, es que cada vez más gente de mi entorno se pone a crear música, porque hoy día solo necesitas un ordenador más o menos potente y muchas ganas. Y no pienses que con un ordenador solo se hace música electrónica. Muchos temas donde oirás bajos, baterías, trompetas y guitarras están hechos en Logic y tu ni te das cuenta. Igual que estoy seguro de que la gente se sigue comprando guitarras, y bajos y baterías, pero en lugar de tener que ir a un estudio y pagarle una pasta, se hacen con lo necesario y lo producen ellos mismos con el ordenador, que se puede perfectamente con los conocimientos necesarios. Ojalá la música que hago se la baje el mundo entero, sería un honor para mí. ¿Sabes donde ganaría dinero? En el directo. Lo que ocurre que los de la SGAE, las discográficas, los politonos y toda la majestuosa industria que tienen montada a costa de hacer cantar y gimotear a cuatro payasos en cualquier reality y luego hacernos comprar los CDs como borregos se está viniendo abajo, y están acojonados.

  • george
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    7 i george 22-03-2009 22:00

    hablando de reducir costes para ser competitivos siempre se pide que sea en sueldos... ¿por qué no eliminar ese canon que encarece lo producido en nuestro país?

  • flexar
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    6 i flexar 22-03-2009 19:34

    Para Luke: El aparato de radio nunca se llamó "transistor" hasta los años 50 en que aparecieron los primeros aparatos de radio con transistores.

  • Seneca
    #16 Vota Vota

    4 i Seneca 22-03-2009 23:54

    De acuerdo con Jeeves y Edison. Sólo con oir esto de los "estilos de música" queda clara la definición que toman por buena mucha gente. La música no tiene estilos. Y está escrita para todos los gustos. Que desde el invento de la radiofórmula se ha ido perfeccionando la mercadotecnia musical es un hecho irrefutable. Que desde finales del siglo XX dicta los gustos, indudable. El que cada producto vaya dirigido a sus potenciales consumidores, no significa que se haya creado "estilo", sino "marca", en todo caso. Ni siquiera el formato es libre. Ha de ocupar los 700 megas de un CD, los cortes han de ser del tamaño adecuado para que se puedan emitir (previo pago pertinente), o lo último y mas cool...en el móvil. Y da igual rumbitas, reggaes sin ton pero con son, Macmúsica empalagosa (sin ketchup), o jevirones vallekanos. Clones crónicos, mercantilistas alejados de la creación y estómagos agradecidos es lo que abunda, como bien dice altechnative (por cierto, mejor Cakewalk que el protools, para mi gusto). Otra cosa para él: La composición asistida por software dista bastante de poder llamarse creación, y por supuesto, no siempre que te pongas delante del teclado vas a hacer "nada", y te va a salir "menos aún". Es lo de la musa famosa. En cuanto a la electrónica, más va la innovación en el sonido que en la composición. Ya que hablas de los sintetizadores por software, dudo que tenga tiempo, ni con dos vidas, de explorar y sacar rendimiento (fabricar nuevos patches) a lo que puedan ofrecer más de un par de ellos, o tres (Tengo unos 60 VSTi. Vengo desde los analógicos: MS-20, CS-40, prophet V... Los primeros no son ni MIDI, siquiera, de purito antiguos). Después de "adquirir" (p2p) reaktor, Absynth e Hipersonic, efectivamente, se abre un mundo de posibilidades...electrónicas.

  • la bola
    #9 Vota Vota

    4 i la bola 22-03-2009 15:01

    Para lo que hay: Perdonalos es que son de letras

  • Alf
    #17 Vota Vota

    -2 i Alf 23-03-2009 21:58

    ¿Y para qué queremos tantos "estilos" nuevos si la inmensa mayoría de la gente ni ha oído ni sabe apreciar los géneros existentes desde hace siglos?

  • Jeeves
    #15 Vota Vota

    -8 i Jeeves 22-03-2009 22:06

    ¿Música? Lo primero, habría que definir qué es eso de la música. Por supuesto que cualquier cosa es válida para quien le guste, pero para mí no hay creación musical en la actualidad. Llamar música a algo como el hip-hop, que no es más que un golpeteo monótono, mientras alguien te cuenta su vida (que no tiene ningún interés, por supuesto) y repite unos gestos que son siempre los mismos, me parece bastante osado. Puede ser un fenómeno social, un curioso ruido propio de ciertas generaciones, pero música... Además, la música no es como el fútbol, por poner un ejemplo. Éste puede gustar a cualquiera y practicarlo bien o mal quien lo desee, pero la música no puede ser un artículo de consumo. En términos generales, cuanto más público abarque menos calidad tendrá.

  • Opinator
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    -15 i Opinator 22-03-2009 14:29

    Muy interesante artículo, enhorabuena. Lo triste es que va a haber gente que se lo lea como una justificación para las descargas 'by the face'. Edison: Inteligente comentario, mucho para pensar.

  • le lup
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    -22 i le lup 22-03-2009 20:04

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    Siempre la misma tontería de que los discos son caros. Ya no lo son. Otra cosa distinta es que te los puedas bajar gratis de internet. En fin, el de la morrofobia y en general el periódico Público, esa tontería de que la cultura tiene que ser muy barata o gratis, ya dejadla de lado. Es una coartada absurda y en realidad más conservadora que progresista. Leed el comentario de Edison y reflexionad dos minutos, que también es gratis.

  • Luke
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    -26 i Luke 22-03-2009 02:54

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    Pero que dices chiquillo. Tu hablas del transistor como pieza electronica, pero las radios antes usaban valvulas de vacio. Una cosa es un transistor (una radio de mano) y otra el transistor (pieza electronica). Diferenciemos, diferenciemos. Sabes lo que es un sinonimo?. Desde el buen rollo ;)

  • Edison
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    -47 i Edison 22-03-2009 11:53

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    Todo bien, pero la realidad (y eso ni lo menciona el artículo) es que en lo que llevamos de siglo XXI, la creación de música nueva está muerta. Confundimos medios de intercambio de música, es decir medios de distribución, con medios de creación musical. Son dos cosas bien distintas. En este momento los grupos nuevos no pueden desarrollarse más allá de MySpace, recibir un par de emilios desde países exóticos dándoles jabón de lo bien que lo hacen, acumular infinidad de amigos en su página web y poco más, es decir nada. Un camino al vacío y la frustración. La mayor parte de la gente utiliza internet para bajarse éxitos del siglo pasado, incluso discografías completas de artistas del siglo anterior. Por otro lado es muy fácil tirar de tópicos que gustan a todos: meterse con las discográficas, con la SGAE, el canon, decir que los discos son muy caros, etc. son temas ya muy manidos. Sacar estos temas asegura que un montón de buitres que se tiren sobre esa carnaza, la victoria del bien sobre el mal está asegurada, aunque no aporte más que ponzoña. Vivimos en un mundo de enemigos imaginarios aireados por los medios de comunicación para focalizar en ellos nuestras miserias. Tratar la realidad de la creación musical, la difusión de nuevos estilos, los canales para conciertos y giras o simplemente para que los nuevos creadores lleguen a un público amplio, en pocas palabras hablar sobre la primera generación sin banda sonora propia (y me refiero a la generación actual), eso ya es un poco más complicado, y como no se puede tirar de enemigos y tópicos para tratarlo, mejor lo escondemos debajo de la alfombra.

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Generado: 2012-05-28 19:56:16