El largo viaje del virus chikungunya
Italia acogió en verano la primera epidemia de esta enfermedad en un país templado
El pasado verano, dos pequeños pueblos de la provincia de Rávena, en la región de Emilia Romagna, en el noreste de Italia, tuvieron un protagonismo inusual en los medios de comunicación.
Las autoridades sanitarias locales detectaron un número anormal de pacientes que acudían a su médico con fiebre alta y dolor en las articulaciones, lo que llevó a establecer un sistema de vigilancia epidemiológica para averiguar el origen de la enfermedad.
Pronto, las sospechas se dirigieron al chikungunya (CHIKV), un virus transmitido por los mosquitos Aedes que provoca una enfermedad que, sin ser letal en la mayoría de los casos, provoca gran malestar y tarda en curarse.
En la edición de hoy de la revista Lancet, un equipo de investigadores dirigidos por el profesor del Instituto Superior de Sanidad Antonio Cassone, relata en detalle cómo una enfermedad propia de países tropicales se ha transmitido por primera vez en un país de
clima templado como Italia.
De visita en Europa
Lo primero que hizo sospechar a los médicos que en Castiglione di Cervia y en Castiglione di Ravenna se podía estar viviendo un brote de chikungunya fue el hecho de que el primer hombre que acudió a consulta por fiebre alta y dolor en las articulaciones era originario de India, donde los brotes de este virus sí son habituales.
El paciente declaró que en el año anterior no se había movido de Italia, pero contó que el 21 de junio había recibido la visita de un pariente de Kerala (India) que, dos días después de su llegada, presentaba un estado febril.
Según explican los investigadores, ese hombre fue el huésped necesario para que el vector de la enfermedad, el mosquito Aedes albopictus, provocara el brote epidémico.
La presencia de este insecto ya era conocida. Se documentó por primera vez en Génova en 1990 y cerca de Padua se encontraron en 1991 las primeras crías. El mosquito había venido en huevos situados en neumáticos provenientes de EEUU, que se acumulaban en un almacén de una fábrica de recauchutado de ruedas de la zona.
Tal y como se cuenta en Lancet, A. albopictus, también conocido como mosquito tigre, demostró estar muy en forma y pronto colonizó todo el país. El vector, por lo tanto, estaba preparado para transmitir el virus del visitante de India.
Según los investigadores, demasiado bien preparado, ya que, al parecer, el CHIKV se adaptaba especialmente bien al mosquito tigre.
La epidemia sólo afectó a 205 personas y provocó una sola muerte, la de un hombre de 83 años que ya sufría distintas enfermedades. Esto se explica por la rápida intervención de las autoridades sanitarias en Italia, que incluyó la aplicación con un atomizador desde un camión de insecticidas de acción rápida durante tres días consecutivos y medidas para acabar con las larvas.
Tampoco se puede excluir que el clima influyera en el comportamiento de los vectores. Los autores subrayan que este caso no es más que el primer ejemplo de que la globalización de vectores se ha convertido en realidad.
Por esta razón, apuntan a la necesidad de identificar cuanto antes nuevas amenazas potenciales, anteriormente restringidas a áreas tropicales, así como a desarrollar capacidad clínica y diagnóstica para afrontarlas.
2 Comentarios
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Este virus lo padecemos hace tiempo, solo que aqui tiene otro nombre: Moratinos.
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Algunos no saben ver más allá de sus pequeñas y mezquinas obsesiones...

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