Según un estudio de Harvard, en 2007 se publicó el doble de discos que en 2000, cuando nació Napster
Los músicos no trabajan por dinero. Esa es una de las posibles razones que explican cómo, en plena era de las descargas, la creación cultural, en vez de bajar, se ha multiplicado. Otra posibilidad es que el P2P no provoque descensos en las ventas. Y eso es lo que sostiene un estudio de la Universidad de Harvard (EEUU).
Felix Oberholzer-Gee y Koleman Strumpf han elaborado un informe para la Escuela de Negocios de Harvard que, con el título Intercambio de archivos y derechos de autor, quiere revelar el impacto que ha tenido la tecnología P2P en la creación de obras desde que apareció, en 1999. El informe parte de un dato: si en 2000, meses después de la creación del programa Napster, se publicaron 35.515 álbumes, en 2007 últimas cifras manejadas por los autores, se editaron 79.695 en todo el mundo.
Sin llegar a duplicarse, como ocurre con la música, otros sectores tienen la misma tendencia. Así, según Screen Digest, la industria del cine produjo 3.807 películas en 2003, cuando la banda ancha aún no estaba muy extendida y las lentas conexiones no animaban a descargar grandes archivos, como una película. Pero en 2007, cuando el programa P2P BitTorrent había superado en eficacia y velocidad al anterior rey de las descargas, eMule, se realizaron 4.989 filmes, un 30% más. También se han escrito más libros, un 66% más, entre 2002 y 2007.
"Todos los datos indican que las descargas no desaniman la producción de obras artísticas", dice Oberholzer-Gee. El estudio concluye en este punto con un razonamiento provocador: "El debilitamiento de la protección del copyright-ha beneficiado a la sociedad" sin desincentivar la creación, dice.
Otra cuestión es si el P2P ha provocado una bajada de las ventas. Según datos de la IFPI, asociación mundial de las discográficas, las ventas mundiales de música en 2000 fueron de 36.900 millones de dólares (unos 26.340 millones de euros al cambio actual). En 2008, las ventas bajaron hasta los 18.415 millones de dólares (13.145 millones de euros). El dato es incuestionable. Lo que cuestionan estos dos economistas es que las descargas tengan la culpa.
"Hay una coincidencia en el tiempo entre el comienzo del descenso en las ventas de música y el ascenso de las descargas en Internet", añade Oberholzer-Gee. Pero coincidencia temporal no significa causalidad, asegura. "La mayoría de los estudios muestran que el P2P ha tenido un impacto menor en la bajada de ingresos", explica el economista.
Es más, el informe muestra que el negocio musical en su conjunto ha crecido un 5% anual entre 1997 y 2007. La clave ha estado en los conciertos. Tanto el número de conciertos como el de ingresos ha aumentado desde que apareciera Napster. Según muestran, además, el precio de las entradas casi se ha doblado en la última década.
Para los autores, las pérdidas en venta de CD son largamente compensadas por los conciertos. Quizás por eso, las discográficas, las grandes perjudicadas, quieren ahora un porcentaje de las entradas.
Demografía del P2P
Los autores del estudio reconocen que es muy difícil saber el impacto del P2P en las ventas. Aunque hay una cifra aproximada de usuarios y de archivos que comparten, no aceptan que cada obra descargada signifique una sin vender.
Estudios contradictorios
Los dos economistas han repasado estudios previos, sin incluir informes realizados por la industria. De media, y en cuanto a música se refiere, la mayoría ha estimado que las descargas han provocado una bajada de ventas del 20%. Sin embargo, los cuatro estudios más recientes concluyen que el intercambio P2P no ha afectado a las ventas.
Disposición a pagar
El trabajo sostiene que las descargas, por su efecto de ‘marketing’, hacen que la gente esté más dispuesta a pagar por la música. Lo que ocurre es que no pagan por un CD, sino por ir a un concierto o por el ‘merchandising’.
Una razón alternativa
En un estudio anterior , los autores intentan explicar el bajón de ventas por el fenómeno de sustitución: la tecnología ha provocado un desplazamiento del gasto hacia los videojuegos o los reproductores mp3.
No, hombre, no, si yo no me dejo engañar. Alguien me dice algo y, en la medida que puedo, lo compruebo. Para ello, Internet también es una buena herramienta. El artículo 31.2 de la Ley de Propiedad Intelectual dice lo siguiente:
"2. No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir de obras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa"
Soy una persona física, hago uso privado de las copias, he accedido legalmente a las copias y no hago utilización colectiva ni lucrativa. Dirás, de acceso legal nada. Y yo te diré, ahí es dónde entra la alegalidad porque al definirse la alegalidad debemos volver a leer el mismo artículo y es un pez que se muerde la cola. Mientras no haya nada que prohiba la existencia de programas P2P entenderé que realizo una actividad legal. Sería distinto que especificase la ley que la forma legal de obtener las copias es tener un soporte original comprado y habiendo pagado los derechos correspondientes. Pero eso no lo dice. Es por ello que decía que entra dentro de la alegalidad y, para mí, ni eso.
No, hombre, no te dejes engañar por David Bravo & cia: el P2P es completamente ilegal si se hace con material protegido sin permiso del dueño. Lo prohibe la Ley de Propiedad Intelectual. Es comunicacion publica y para hacerla hay que pagar una licencia o tener permiso. Lo del lucro determina si hay pirateria, otro tipo de delito, perseguible penalmente. Pero con o sin animo de lucro, es ilegal. Ni hay matiz, ni discusion, ni nada mientras no cambie la ley.
Pues es facil de entender: Si hace una cancion hoy, esa cancion es suya. Es suya hoy, mañana, el mes que viene, el año que viene, etc. Y quien quiera hacer negocio con ella, que le pague. La propiedad tiene eso, no acaba en el dia. Si tu te haces una casa hoy, es tuya hoy, mañana, etc.
Por lo demas, el estudio tiene conclusiones bastante contrarias al resumen periodistico: el 65% de los "descargadores", por ejemplo, dice que no compra ya discos. Para llegar a las conclusiones que quieren (que el mercado aumenta a pesar del robo P2P) compara la cifra de ventas de musica, conciertos y peliculas de hace años con la de ahora, sumandole las ventas de iphones, mp3, etc. con la excusa de que eso tambien es mercado de musica, cine, etc. ahora. Un truco zafio. Y da datos reveladores: solo el 1% de los discos venden mas de 25.000 ejemplares en USA, o sea, es una ruina producir musica.
A Irreductibles se lo digo: Te doy la razón, con matices, en el fondo de lo que planteas. A mí también me parece poco serio este y otros estudios. Ahora bien, las descargas P2P no son ilegales. A lo sumo, alegales. Y ni eso. Lo único ilegal es si al P2P se le une alguna actividad dónde haya ánimo de lucro. Aún así se discuten algunos casos como el del chico que hace poco juzgaron pues proporcionaba enlaces a emule y torrent en su página web dónde también albergaba publicidad. Se discutió mucho sobre el tema ya que era evidente que el lucro obtenido no era equiparable a las pérdidas que los demandantes decían haber tenido por su culpa. Es decir, hasta el terreno del lucro que lo hace ilegal a veces es una cuestión de interpretación jurídica.
Insisto, si quieren buena información acerca de la realidad jurídica del P2P y la mal llamada piratería, lean a David Bravo que da una visión más real y más profunda del tema.
O sea, según este estudio, hay más discos ahora 'gracias al P2P' y se vende menos pero eso no es causa del P2P, porque es una 'coincidencia temporal'. Por la misma regla de tres, podríamos decir que el aumento de creación es una mera 'coincidencia temporal' sin relación alguna con el P2P. No me parece muy serio este estudio, tendrán que profundizar más.
La compra-venta, el intercambio, la donación, el préstamo son acciones que el ser humano realiza constantemente con sus bienes desde hace miles de años. Luego están los lugares en que esto se hace: ferias, mercados, plazas, la Bolsa, bibliotecas, supermercados...
A estos lugares de interacción humana ha de añadírsele la Red. Este nuevo espacio ha revolucionado todas estas actividades y ha elevado exponencialmente su eficacia (la de todas).
Lo que hay ahora es una verdadera guerra por el control de este canal: los vendedores de cultura lo quieren para ellos en exclusiva, sabedores de que el intercambio en la red elimina las limitaciones que el intercambio tradicional tenía. De hecho prácticamente iguala en oferta e inmediatez (e incluso en calidad) a los sistemas de compra-venta usuales. Y en esto estamos ahora: ¿la Red, que todos la hacemos, que todos la pagamos y que se asienta en un espacio que es de todos, ha de procurar beneficio a quien quiera utilizarla en sus actividades de toda la vida o sólo a los vendedores?
Señores capitalistas, ustedes en su momento aprovecharon la tecnología, la moneda y su eficacia eficacia para reducir las actividaddes de trueque a la mínima expresión; ahora quienes intercambiamos hemos aprovechado la red para resucitarlo: A las duras y a las maduras. Y si no les interesan las cosas así, dejan el mercado de la cultura, se introducen en otros y a ver qué pasa, a ver si se acaba el cine y la música (creo que no, aunque la industria es posible que sí, pero ¿hace falta la industria?
Os voy a revelar el futuro de este tema: las industrias audiviosuales y las de Internet se dan cuenta de que tienen que trabajar juntas y llegan a un acuerdo. Se implantará un sistema igual a la electricidad: El que más usa la conexión, paga más por ella. En otras palabras, pagará más el que más cosas se baje. El internauta no verá invadida su privacidad, porque no importa lo que se está bajando, sino cuánto. Ya veréis.
el cierre de las tiendas de discos, tiene que ver primero, porque todo el mundo abrió este tipo de negocio; segundo, porque se ha diversificado la forma de adquirir el producto, Internet, móvil, etc. Hoy se compra mas que hace unos años. Eso es así. También hace unos años el número de cantantes , escritores, películas, etc., casi se podía contar con los dedos. Hoy se da un golpe con el pie contra el suelo y salen millares de artistas, cantantes, escritores, mensualmente, por doquier. Y hay que saber elegir porque no todo lo que se vende vale la pena comprar.
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