El futuro fue hace 40 años
Desde que finalizara el programa Apolo en 1972, nadie ha vuelto a viajar más allá de la órbita de la Tierra
Fotograma de la película, entonces futurista, Destination Moon, de 1950.
El día que el Apolo 11 partió hacia la Luna, el escritor Arthur C. Clarke profetizó: "Este es el último día del viejo mundo". El nuevo mundo, en el que la humanidad se convertiría en una especie multiplanetaria, duró solo tres años. El 19 de diciembre de 1972, Eugene Cernan regresó al módulo lunar del Apolo 17 y cerró una era. Desde entonces, nadie ha vuelto a pisar el satélite. De hecho, hoy, ningún país es capaz de transportar humanos más allá de la órbita terrestre.
El breve periodo de visitas a la Luna quedó como una anomalía histórica que tuvo sentido en la batalla de los símbolos que EEUU y la URSS libraron durante la Guerra Fría. Una vez plantada la bandera estadounidense sobre el polvoriento desierto selenita, con los soviéticos fuera de la batalla, la motivación desapareció. La carrera espacial se había dirigido desde el principio a una vía muerta.
La histeria provocada por el Sputnik permitió financiar los Apolo
Durante los años de preparación del programa Apolo, la NASA llegó a recibir más del 5% del presupuesto federal de EEUU. En los últimos años ha rondado el 0,5%. La posibilidad de desviar tal cantidad de fondos para un fin con tan inciertos beneficios para la ciudadanía llegó, según explica Ricardo Artola, autor de La carrera espacial. Del Sputnik al Apollo 11 (Alianza), gracias al shock que provocó el Sputnik. "Se puede hacer cierta analogía con lo que sucedió tras el 11-S, cuando se realizaron grandes esfuerzos relacionados con la seguridad nacional", apunta Artola. "El impacto psicológico del lanzamiento del Sputnik creo un estado de ánimo, un histerismo en la opinión pública americana, que permitió dedicar tanto dinero a la carrera espacial", añade.
El futuro que empezó en 1969 se abandonó para enfrentar problemas más cercanos y los humanos se mantuvieron a salvo de las inclemencias del espacio bajo el área de influencia de la Tierra. Desde entonces, varias iniciativas han tratado de resucitar la exploración tripulada más allá de la órbita baja terrestre, como la Iniciativa para la Exploración Espacial que George H. Bush presentó en 1989. Sin embargo, el retorno sigue aplazado.
3.000 millones de dólares
Dentro de poco no habrá nadie vivo que haya paseado sobre la Luna
El último intento estadounidense de organizar una reconquista del espacio fue impulsado por George W. Bush, que en 2004 presentó su Visión para la Exploración del Espacio. El pilar en el que se sustentaría esta visión es el programa Constellation, un sistema de transporte de astronautas con una capacidad nunca alcanzada hasta ahora. Sin embargo, tras cuatro años de trabajo y 3.000 millones de dólares gastados, incrementos de presupuesto imprevistos y problemas técnicos han puesto en duda el programa.
Recientemente, el comité designado por la Casa Blanca para volver a examinar los planes de vuelo espacial tripulado de la NASA reconoció que ha pedido a la consultora Aerospace Corporation que estudie la propuesta de un grupo de ingenieros voluntarios que se hacen llamar The Direct Team. La propuesta de este grupo, que emplearía parte de la estructura del sistema de transbordadores para lanzar una cápsula, fue despreciada hace un año por responsables de la NASA. Ahora, su menor precio costaría unos 7.000 millones de dólares frente a los 35.000 de Constellation y la posibilidad de tener listo el cohete un año antes que el Ares I parecen haberle devuelto interés.
Viajes alternativos
Aún hay muchas dudas sobre el nuevo programa de vuelo tripulado
Si se cumpliesen los planes previstos, el regreso de EEUU a la Luna se produciría en 2020, medio siglo después del alunizaje del Apolo 11. Entretanto, ya se alzan voces que piden dirigir las próximas misiones tripuladas hacia nuevos objetivos. Es el caso de Buzz Aldrin, el segundo hombre en pisar la Luna. En su opinión, sería mucho más interesante viajar a Marte, no para colocar una bandera, como se hizo con el programa Apolo, sino para instalar la primera colonia humana fuera de la Tierra.
Para cumplir este objetivo, Aldrin es partidario de que los primeros colonos partiesen con destino a Marte en un viaje que, en principio, no tendría retorno. Esta idea ya había sido planteada hace tres años por el ingeniero de la NASA retirado James McLane y, por descabellada que parezca, ya cuenta con voluntarios. Hace un año, en las páginas de Público, el sargento William H. Ruth, destinado en Afganistán, aseguraba que él estaría dispuesto a viajar a Marte en una misión sin retorno.
Otro de los destinos alternativos a la Luna para el próximo viaje interplanetario sería un asteroide. Este objetivo también estaría relacionado con el objetivo soñado para el vuelo espacial tripulado: llegar a Marte. El vuelo hasta un asteroide permitiría, entre otras cosas, comenzar a comprender los retos de viajar al espacio profundo sin necesidad de realizar una misión de tan larga duración como la que tendría Marte como destino.
Un militar se postuló en Público para un viaje sin retorno a Marte
Con todos los hombres que pisaron la Luna por encima de los 74 años, dentro de poco no quedará nadie vivo sobre la Tierra que haya caminado sobre el satélite. EEUU y países como China e India aseguran que no pretenden dejar aquellos años entre el 69 y el 72 como un paréntesis en la Historia. En los próximos años se verá si, sin la motivación política de los sesenta, los hombres son capaces de abandonar el confortable viejo mundo del que hablaba Clarke y lanzarse, esta vez para siempre, a la conquista del espacio.
Las dificultades de abandonar la Tierra
La ingente cantidad de combustible
Un viaje a Marte de ida y vuelta duraría aproximadamente un año, a lo que habría que sumar el tiempo de estancia en el planeta. Para poder realizarlo sería necesaria una gran cantidad de combustibles y de materiales de todo tipo que, a su vez, aumentarían el peso y harían necesario más combustible. Este sería uno de los puntos que encarecería un viaje a Marte. Estimaciones optimistas calculan que el coste sería de unos 50.000 millones de euros.
La amenaza de los rayos cósmicos
En un viaje de tanta duración, la radiación del Sol, lejos del manto protector de la Tierra, se convertiría en un gran peligro. Según explica el investigador del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) Juan Pérez Mercader, “la tecnología disponible para detener estos rayos consiste en poner plomo alrededor de la nave”. El problema de este sistema es que incrementaría mucho el peso y complicaría y encarecería aún más el lanzamiento. “Por el momento no se ha logrado desarrollar una tecnología más ligera para detener estos rayos que serían mortales para los astronautas en un viaje tan largo”, añade Pérez Mercader. Se ha intentado con escaso éxito crear un campo magnético alrededor de la nave similar al que protege a los habitantes de la Tierra de los rayos cósmicos.
Cohetes con la potencia necesaria
El ‘Saturn V’, el cohete diseñado por Von Braun, fue creado en los sesenta para llevar a los hombres a la Luna. Cuarenta años después, sigue siendo el cohete más potente jamás construido. Era capaz de llevar a la Luna 47 toneladas de carga. En el proyecto Constellation, al contrario que en los ‘Apolo’, carga y tripulación irían en cohetes diferentes. El cohete de carga de Constellation, ‘Ares V’, sería capaz (según su diseño) de llevar 71 toneladas de carga hasta la Luna. En un viaje a Marte, para poder reunir la cantidad de material requerida para construir la nave y llenarla de víveres, serían necesarios varios lanzamientos para ensamblar la nave en órbita.
Gran coste con pocos resultados científicos
Los críticos de la exploración espacial tripulada aseguran que el coste de las misiones con astronautas no se compensa con resultados científicos. Sin embargo, existen otros factores. Los vuelos tripulados generan más tecnología que los robóticos y suponen un estímulo para el público mucho mayor. Además, un solo humano puede realizar en poco tiempo la labor de muchos robots.
17 Comentarios
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Para el PP y a F.Correa: En Marte hay un montón de terreno que se podría recalificar y hacer unos chalets, mucha pastuki, pelas para todos.
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Entiendo que no fue en vano que el hombre pisara la luna. Al contrario de lo que muchos piensan, sí creo que se hizo una verdadera revolución gracias al programa Apolo. Todas las investigaciones sobre nuevos materiales todo el lo que represento en el campo de la informática. Muchos dicen que los aislamientos de que gozamos ahora( neveras, casas etc..) son debido a la investigación que se hizo en aquel entonces. Pocas veces en la historia del hombre se avanzo tanto en estos temas sin tener que poner como excusa una guerra.
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Hecho de menos en el mundo de hoy la gran capacidad de utopía de la sociedad de entonces. Utopía que se ha vuelto pesadilla para las generaciones siguientes.
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A ver si cuidamos un poquito la redacción, que no es tan difícil: "De hecho, hoy, ningún país es CAPAZ de transportar humanos más allá de la órbita terrestre"...¿cómo que no es capaz? Tecnología hay de sobra, y mucho más segura. Lo que no hay es dinero, o fondos o voluntad política de hacerlo.
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Insisto. Señores que afirman que todo fue un montaje. ¿Tan hábil fue que se hizo a escondidas de los servicios soviéticos de espionaje? Tengo que recordarles de nuevo que si todo hubiera sido falso, la URSS de la época lo hubiera denunciado al minuto siguiente. Por algo vivíamos en plena guerra fría. Y si no se ha vuelto es porque todo se hizo de forma tan precipitada y corriendo tales riesgos que, antes de bastantes años no se podrá repetir de una forma en la que los riesgos para quienes participen en las misiones sean mínimos.
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Que bien esta elegido el titulo, y ahora hay que imaginarse como hubiera sido nuestro presente si hubiera habido otro pasado, lo que escierto es que nos espera unfuturo lleno de interrogantes igual de lleno que 1969.Esperemos primero un consenso tertricola de unos minimos y salgamos por el espacio a ofrecer algo que merezca la pena.
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Echale un vistazo a "Homo Plus", de Frederic Pohl. Por otra parte, piensa que muchas de las personas que fueron a "colonizar" América o Australia en los siglos pasados, sabían que no iban a volver a Europa (por motivos muy diversos).
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Nada, que por más que se les demuestren, los conspiranoicos seguirán empeñados en creer que los americanos no tenían otra cosa que ocuparse en plena Guerra Fría que en gastar una gran inocentada al mundo, con serio peligro de pillarse los dedos en ella. Como seguramente estaban aburridos... pues se les ocurrió divertirse con la inocentada lunar. Y es que estos americanos siempre se han caracterizado por ser los tíos más cachondos y bromistas del mundo, a sentido del humor y ganas de gastar bromas no les gana nadie (si estuviera vivo, podría dar fe de esto Saddam Hussein).
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Nadie ha viajado jamas mas alla de la orbita terrestre... que yo sepa la Luna ORBITA alrededor de la tierra jeje. Pero venga aceptemos pulpo como animal de compañia.
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¿Cómo pueden dar por sentado que el hombre estuvo en la luna? ¿De verdad se creen eso? Yo creo que hay investigaciones serias que dejan claro que fue un montaje...¿Tenemos que aceptar esta patraña por que ustedes, la prensa, lo sigan manteniendo a base de noticias como esta?
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Me parece un poco descabellado llevar personas a viajes sin retorno. No obstante, considero que los avances en robótica están siendo muy interesantes, y ahí debe ser donde hay que avanzar para las primeras misiones a Marte.
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No estoy muy seguro de la última frase del artículo: "Además, un solo humano puede realizar en poco tiempo la labor de muchos robots." Me inclino más a pensar que es al contrario. Especialmente en ambientes hostiles, es decir, extraterrestres (planetas, lunas o estaciones espaciales). Por otra parte, los plazos que se dan para la realización de la misión son suficientes para que un ordenador pase la prueba de Turing, y la robótica se establezca y expanda en numerosos aspectos de la sociedad, más allá de lo que lo ha hecho hasta ahora (no hablamos de robots humanoides. Eso es lírica, para este tema).
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Csda vez que la situación es muy negra en la Tierra, los que mandan nos hacen mirar al cielo.
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Una vez se que comprobó que en la luna no hay agua, ni atmósfera, ni minerales valiosos, etc., sino que no es más que una gran roca cubierta de polvo, ¿para qué volver?
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Si el hombre no ha vuelto a la Luna es porque le cuesta más ir que lo que va a obtener de ella. Para traerse cuatro piedras de recuerdo no vale la pena.
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¡¡¡Menuda paliza!!! Lo único que hace falta es que encima esta esta Historia fuese cierta.
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¡Qué pesados! ¡Estas imágenes son falsas!

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