La tortura crea falsos recuerdos

Un estudio dice que el estrés psicológico como el aplicado a los presos de Guantánamo impide al cerebro distinguir entre verdad y fabulación

MIGUEL ÁNGEL CRIADO MADRID 22/09/2009 06:00

Un soldado de EEUU vigila las celdas de prisioneros en el campamento V1 de Guantánamo. - BLOOMBERG

Un soldado de EEUU vigila las celdas de prisioneros en el campamento V1 de Guantánamo. - BLOOMBERG

Hacer hablar a un detenido bajo tortura es, además de inmoral, inútil. Los últimos avances en neurociencia revelan que las técnicas usadas durante varios años por el Gobierno de EEUU contra los sospechosos de terrorismo, aunque consiguieran que el reo cantase, provocaban que la información no fuese fiable.

El pasado abril, la actual administración estadounidense publicó una serie de cuatro memorandos sobre el uso de la tortura durante la era Bush. Tras analizar ese material, la neuróloga del Trinity College de Dublín (Irlanda), Shane O'Mara, sostiene que determinadas técnicas durante los interrogatorios no consiguen el efecto deseado obtener información relevante del sospechosos aunque él no quiera, sino que perjudican a la propia investigación.

EEUU publicó cuatro informes sobre la tortura en la era Bush

"El estrés extremo generado por estas técnicas daña el tejido y órganos cerebrales que sostienen tanto la memoria como los procesos de toma de decisiones", dice O'Mara. Para la neuróloga, no se trata de que el detenido cuenta lo que sea para acabar cuanto antes, como se suele creer, sino que varias funciones clave del cerebro se ven perjudicadas durante la tortura.

El avance en la neurociencia y la medicina ha tenido su paralelo en las técnicas de interrogación. La privación del sueño durante varios días, el aislamiento sensorial (como el aplicado a detenidos en la base de Guantánamo, a los que se les vendaba los ojos y tapaba los oídos) y la tortura psicológica han desplazado a las torturas físicas, no tanto por cuestiones morales como de eficacia.

Interrogatorios no

Como escribe O'Mara en su artículo Torturando el cerebro, publicado ayer en la revista Trends in Cognitive Science , los memorandos secretos publicados en abril justifican las nuevas técnicas de tortura por el hecho de que "la información oculta en la memoria de un detenido puede ser recuperada si se le aplican determinadas técnicas no verbales durante largos periodos de tiempo". Los autores de estas justificaciones sostienen que el estrés, la ansiedad intensa, la desorientación y la falta de control sobre su cuerpo hacen que la información conseguida de esta manera sea más fiable y verídica.

"El estrés generado por estas técnicas daña el tejido y órganos cerebrales"

Pero la neurología dice lo contrario. O'Mara ha revisado las últimas investigaciones sobre el rendimiento cerebral en situaciones extremas (incluyendo algún experimento con soldados) para concluir que la tortura hace que deje de funcionar como debería. La ciencia tiene aceptado que el hipocampo y el córtex prefrontal son claves en la memoria y en los procesos para recuperar la información. Además, ambos elementos presentan una red de enlaces muy tupida.

El estrés (definido como excitabilidad provocada por un evento desagradable sobre el que no se tiene control) provoca la liberación de hormonas como el cortisol o la noradrenalina, encargadas de mantener el mecanismo de alerta y respuesta del cuerpo. Por su naturaleza, son hormonas de uso intenso pero breve. Pero a los detenidos se les tiene días sin dormir o sometidos a acoso verbal para sostener el nivel de estrés. Esto provoca una especie de sobredosis en el hipocampo y el córtex prefrontal (ricos en receptores de estas hormonas) que genera, además de pérdida de tejido cerebral, una disfunción neurobiológica.

El detenido relata eventos que, siendo falsos, él recuerda como verdaderos

La privación continuada del sueño, que aumenta también los niveles de cortisol, tiene un efecto de borrado de memoria. Además, la ansiedad y el estrés afectan al lóbulo frontal, auténtico director de orquesta del cerebro. La literatura científica recuerda que la fabulación es muy habitual cuando hay un desorden en el lóbulo frontal. Esto hace que el detenido relate eventos que, aún siendo falsos, él recuerda como verdaderos. Incluso su cerebro extrae datos de las propias preguntas del interrogador, los incorpora a su memoria y los cuenta como propios.

La entrada en escena de la amígdala cierra este ciclo infernal. Este elemento del cerebro regula los estados de miedo y amenaza. Su estimulación provoca una realimentación del estrés y la ansiedad, lo que vuelve a liberar una cantidad adicional de hormonas.

O'Mara recuerda que estas prácticas fueron usadas por el ejército de EEUU o agencias como la CIA entre 2002 y diciembre de 2005, pero fueron desechadas ya antes de la llegada al poder de Barack Obama. "Los militares de EEUU, en su manual más reciente, han reiterado su oposición a estas tácticas", apunta.

Malas Técnicas 

Hipoxia e hipercapnia

Una de las técnicas de interrogatorio que más polémica ha suscitado es la del ahogamiento simulado. Los memorandos, tras explicar la forma más segura para realizarlo, consideran que provoca sofoco y pánico incipiente. Lo que ocurre detrás es una elevación del dióxido de carbono en sangre (hipercapnia) y un descenso del oxígeno en el torrente sanguíneo (hipoxia). O'Mara cita que la primera está asociada con un aumento de la actividad cerebral, siendo una generadora extrema de estrés. Sobre la segunda, se desconoce aún el efecto sobre las funciones cerebrales en los casos menos extremos.

Aprovechar las fobias

La CIA recoge el uso de insectos, que se introducen en el lugar donde está un detenido que tiene pánico a esa especie concreta. Sin embargo, la exposición continuada, pero controlada, a su presencia es una herramienta empleada en las terapias cognitivas para tratar este tipo de fobias a animales. El detenido podría llegar a superar su miedo al insecto. 

7 Comentarios
  • Julio
    #1 Vota Vota

    27 i Julio 22-09-2009 10:32

    Lo que habría que preguntarse es si en realidad andan buscando la verdad o un chivo expiatorio. La política del shock no tiene como finalidad la búsqueda de la verdad, sino la instauración de un orden nuevo. El primer peldaño para llegar a este son las torturas injustificadas donde se consigue que el preso declare no la verdad, sino lo que se quiere que declare. El último peldaño, es quitarle al ciudadano de a pie sus derechos, para hacer con la sociedad lo que se quiera, como los complejos turísticos que sustituyeron a las calas de pescadores aprovechando el schock del tsunami en Indonesia. No nos equivoquemos: las "democracias represoras" no buscan la verdad, bascan la excusa para intervenir nuestra libertad. Y en ese sentido, los falsos recuerdos de las torturas, las falsas declaraciones, son exactamente lo que persiguen.

  • marcela
    #2 Vota Vota

    21 i marcela 22-09-2009 11:58

    eso se sabe desde los tiempos de la Inquisicion, cuando bajo tortura la gente deliraba por la fiebre y veia imagenes monstruosas que los torturadores identificaban como diabolicas. La tortura no es un metodo de conocer verdades, es simplemente una forma de terror de los gobiernos

  • Antonio
    #3 Vota Vota

    8 i Antonio 22-09-2009 14:19

    El tema de los falsos recuerdos es un tema muy curioso que se da en los casos de denuncias de abusos sexuales en entornos de divorcio. No hace mucho conocí un caso en el que el niño tenía recuerdos neurológicamente imposibles, por la edad, de maltrato del padre hacia la madre. http://www.secuestro-emocional.org/main/Jose-Luis-Acusado-y-Absuelto.htm Lo que me ha alarmado es que estos recuerdos falsos se produzcan tras daños neurológicos, y la cobertura que se puede estar dando a este tipo de maltrato severo desde instituciones públicas, ya que el Consejo Genera del Poder Judicial y la Fiscalía, parece que sostienen que esto no es posible, cuando la evidencia muestra lo contrario. En cualquier caso creo que es preocupante cuanto menos

  • Juan Wilhelmi
    #4 Vota Vota

    8 i Juan Wilhelmi 22-09-2009 16:07

    Ustedes deben seer algo simples. El fin principal de la tortura no es obtener información sino desturir al ser huamano sometido a ella (el torturador, por definición, no es humano). La tortura siempre se ha utilizado para mostrar la omnipotencia del torturador y del sistema al que sirve. Hablar de la tortura como forma de conseguir información es estar a medio camino de su justificación. "El fin justifica los medios", esa es la excusa de todos los torturadores.

  • Para Juan Wilhelmi
    #5 Vota Vota

    3 i Para Juan Wilhelmi 22-09-2009 16:35

    Tienes toda la razón en lo que dices... pero está bien que los científicos nos aporten mas pruebas de la anulación a la que se somete al individuo y los daños cerebrales que produce... se sospechaba pero cuanto más evidencias mejor... Por otro lado los neurólogos y neuropsicólogos trabajan a este nivel, poco saben de la persona como tal (un ser viviente sintiente) pero saben mucho de zonas cerebrales lesionadas. Por tanto otra lectura se les escapa... no saben ver a tu nivel (Así es la ciencia tambien dogmática y parcelada)

  • Enrique B
    #6 Vota Vota

    2 i Enrique B 22-09-2009 17:13

    El psicólogo islandés Gisli Gudjonsson, catedrático del King's College de Londres, ha desarrollado un test que permite comprobar si un recuerdo es auténtico o ha sido "construido". Sus resultados se usan mucho en psicología forense. Y algunos de sus trabajos tratan precisamente de estados alterados de la conciencia, por ejemplo lo que "recuerdan" distintos tipos de delincuentes violentos (violadores, agresores violentos...). Así que este estudio que comenta Público es un añadido más en una línea de trabajo importantísima. Todos creemos recordar cosas que, en realidad, nunca hemos presenciado. Pero el tema es especialmente grave cuando se trata de testimonios en un juicio, o de información obtenida mediante la tortura. Así que Público acierta al ofrecer esta notica.

  • Jose
    #7 Vota Vota

    0 i Jose 14-10-2009 23:00

    Me parece curioso todos estos comentarios asepticos, como si eso de la tortura fuese un algo de laboratorio, estraño a todos vosotros... Digo esto porque año tras año España sigue siendo señalada por reputadas organizaciones mundiales por aplicar la tortura, especialmente en casos de detenciones políticas en el País Vasco. Y se supone que ante eso, toda persona de bien, todo demócrata debería poner el grito en el cielo... Debería haber una marea intelectual en contra de la tortura... Y sin embargo todo el mundo calla, como si no fuese con él. Que falta de moralidad !!

Cargando...

Cargando

Generado: 2012-05-28 19:38:39