Los primeros euroasiáticos vienen a España

Investigadores españoles preparan una exposición sobre el 'Homo georgicus' en Tiflis que después llegará a Madrid

MANUEL ANSEDE Madrid 07/11/2009 08:00 Actualizado: 10/11/2009 06:05

En 1983, en una aldea medieval enclavada en un rincón de la Unión Soviética pegado a Turquía, apareció un diente enorme. Los arqueólogos que excavaban el yacimiento no entendían nada. En aquel asentamiento situado en la encrucijada entre Europa, Asia y África había ruinas del Medievo, tumbas mongolas, restos de la Edad de Bronce y vestigios de la Ruta de la Seda.

Pero aquel diente no era de un gigante mártir cristiano, ni de un bisnieto de Gengis Kan, ni de un pionero de la orfebrería. Era de un rinoceronte del Pleistoceno. Un año después, apareció una rudimentaria herramienta de piedra. Bajo aquella aldea, Dmanisi, hoy en el territorio de Georgia, se encontraban los vestigios más antiguos de los primeros humanos que salieron de África.

Desde entonces, han aparecido cinco cráneos de individuos que vivieron en la región hace 1,8 millones de años, centenares de útiles toscos y fósiles de animales extintos. Para una parte de la comunidad científica, Dmanisi pudo ser una especie de fonda en el viaje de los homininos desde África a Europa. Medio millón de años después, el Homo antecessor ya dominaba la Sierra de Atapuerca, en Burgos.

Y los cráneos de Dmanisi están a punto de hacer el mismo viaje que sus descendientes. Las cabezas de los primeros euroasiáticos nunca han salido de Georgia, pero a partir del verano de 2010 podrían recorrer el camino hasta Madrid.

La muestra visitará la capital a partir del verano del próximo año

Una veintena de científicos españoles está preparando en el Museo Nacional de Georgia, en Tiflis, la primera exposición sobre los fósiles de Dmanisi. Será la puesta de largo del Homo georgicus, una todavía controvertida nueva especie humana descrita en 2002 para definir los restos encontrados en Georgia. La intención de los mecenas de la exposición georgiana, la Fundación Duques de Soria, que gestiona el dinero de la cooperación cultural entre España y Georgia, es que cuando la muestra cierre sus puertas en Tiflis los primeros euroasiáticos viajen hasta el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid.

Será una ocasión única para mirar cara a cara a la especie que ha descuajaringado el árbol evolutivo humano. Los fósiles desenterrados en Dmanisi han servido a los investigadores del yacimiento de Atapuerca para elaborar una nueva teoría que revienta la del Out of Africa. Según esta hipótesis, los primeros humanos, el género Homo, pudieron surgir en Asia, no en el continente africano, como se sostenía hasta que llegó Dmanisi.

El secretario general de la Fundación, José María Rodríguez-Ponga, explica la dificultad de traer los cráneos desde Tiflis hasta Madrid. Los restos han permanecido ocultos bajo la tierra durante 1,8 millones de años, y exponerlos implicará iluminarlos.

"Son las mismas dificultades que se afrontaron en 2003, cuando se organizó una exposición con los fósiles de Atapuerca en el Museo de Historia Natural de Nueva York", opina. "A EEUU viajaron fósiles originales de Homo antecessor, y a Madrid vendrán algunos de los cuatro cráneos de Homo georgicus", vaticina.

"Será un bombazo"

Los cráneos de los primeros humanos conocidos estarán en la exhibición

Rodríguez-Ponga habla de cuatro cabezas porque, oficialmente, la quinta no existe. Actualmente descansa en un estante a la espera de que el director del yacimiento, David Lordkipanidze, anuncie el descubrimiento en una publicación científica. "Si el quinto cráneo viene a Madrid, será un bombazo", auguran otras fuentes.

Dmanisi es una especie de meca para los investigadores españoles, pero también un segundo hogar. La paleoantropóloga María Martinón-Torres, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos, estaba en Tiflis el verano pasado cuando los aviones rusos bombardearon Georgia. La científica de Atapuerca, junto a otros miembros de la expedición española, consiguió subir al último avión que despegó de la capital georgiana. Unas horas después, un misil destrozó una de las pistas.

Sus colegas georgianos se quedaron en Tiflis. Y algunos de ellos fueron llamados a filas. Como Giorgi Bidzinashvili, que habla español gracias a sus estancias en la Universidad Autónoma de Madrid. En agosto de 2008, soltó las herramientas de piedra del Homo georgicus que estudiaba y empuñó un fusil Kaláshnikov. Era su tercera guerra.

Algunos de los investigadores georgianos han vivido tres guerras

El encarnizamiento del Ejército ruso con la población georgiana paralizó la actividad en el yacimiento. Y este año tampoco se ha excavado. Sin embargo, los científicos retomarán los trabajos el próximo verano.

Hay mucho por hacer. Todos los fósiles desenterrados en Dmanisi se han encontrado en un espacio de unos 80 metros cuadrados, pero el yacimiento ocupa una superficie de varias hectáreas. Bajo la tierra deberían hallarse las respuestas a algunas preguntas que martillean la cabeza de los investigadores.

Una de las mandíbulas encontradas en el pueblo medieval, la conocida como D2600, es muy diferente al resto. Desconcertantemente distinta. Una posibilidad es que el físico de los machos y las hembras de Homo georgicus fuera muy dispar, como en el caso de los gorilas. Y la otra alternativa es que la quijada no pertenezca a esta especie, sino a otra, lo que implicaría un nuevo susto en la evolución humana.

"No podemos descartar que en Dmanisi coincidieran en el tiempo y en el espacio dos especies diferentes, con nichos ecológicos distintos", señala Martinón-Torres. La investigadora de Atapuerca estuvo el pasado mes de septiembre en Tiflis preparando la exposición y volverá el próximo verano a la sala del champán de Dmanisi. Este pequeño parche de tierra, núcleo del yacimiento, ha sido bautizado con este nombre porque cada vez que se descubre un nuevo fósil humano los georgianos vierten sobre la arena un chupito de Moët & Chandon o similares.

Un viejo desdentado

En 2004, Martinón-Torres se encontraba en la sala del champán cuando asomó una mandíbula desdentada. Los dientes no aparecieron, porque se desprendieron de su dueño hace 1,8 millones de años. Según los investigadores, la quijada perteneció a un anciano mellado que vivió durante años sin dentadura, en una época en la que no existían las sopas de ajo. Alguien alimentó al viejo Homo georgicus en el ocaso de su vida. Esta mandíbula, el primer testimonio de solidaridad entre los seres humanos, será otra de las joyas de la exposición.

Pero los fósiles no monopolizarán la muestra. El catedrático de Prehistoria Javier Baena, de la Universidad Autónoma de Madrid, es uno de los encargados de seleccionar las herramientas más representativas de la cultura de los primeros euroasiáticos. Los homínidos de Dmanisi eran achaparrados, y su capacidad craneal era de tan sólo 600 centímetros cúbicos, frente a los aproximadamente 1.400 de los humanos modernos. Sin embargo, se las apañaron para desarrollar una rudimentaria cultura, basada en la caza y en la talla de bastos útiles.

Los humanos conquistaron Asia armados con toscos pedruscos

Baena ha analizado el conjunto de utensilios encontrado en Dmanisi y se ha topado con que hay dos tipos de tallas completamente diferenciables entre sí. Una, más tosca, se corresponde con artefactos elaborados hace 1,8 millones de años. Otra, más avanzada, se situaría en al menos 1,5 millones de años. Las conclusiones de su estudio sugieren que en la región vivieron dos poblaciones, con culturas distintas. Y, además, son un espaldarazo para los que creen que, en realidad, Dmanisi era la morada de dos especies diferentes de homininos.

Un príncipe destronado

"Cuando los georgianos empezaron a analizar los fósiles encontrados en los noventa, no tenían ni idea de qué tenían entre manos. Se parecía a un Homo habilis, pero no era. También se asemejaba a los Homo erectus, pero tampoco era. Posiblemente estemos hablando de un eslabón intermedio", explica Baena. Y, como añade Martinón-Torres, en la comunidad científica crece la corriente de los que piensan que Homo habilis, el primer humano surgido en África, era en realidad un Australopithecus. Así que Homo georgicus, nacido en Asia, ocuparía el lugar de este "príncipe destronado" como primer representante conocido del género Homo.

En Dmanisi pudieron convivir dos especies de homininos

Hasta la explosión de fósiles de Dmanisi, se pensaba que el primer hominino que abandonó la cuna africana, hace un millón de años, fue el Homo erectus, con un físico poderoso y armado con los bifaces achelenses, una tecnología tan avanzada en la época como los fusiles del Ejército de Estados Unidos en la actualidad. Ahora, los científicos tienen que explicar cómo un hominino canijo, pertrechado con un puñado de pedruscos, pudo conquistar Asia un millón de años antes. La exposición de Madrid tendrá que ofrecer unas cuantas respuestas.

13 Comentarios
  • Cuestin de fronteras
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    16 i Cuestin de fronteras 07-11-2009 11:47

    Lo más increíble de esta historia es que los investigadores no puedan seguir haciendo su trabajo por culpa de una absurda guerra. Como si a los primitivos homo les preocupasen las fronteras. Ahora que sabemos que toda la Historia de la Humanidad ha sido una constante lucha por la supervivencia de unos grupos frente a otros, ¿no podríamos dejar de luchar y unir esfuerzos para lograr un mayor avance del Conocimiento? Viene a cuento mi sensación al salir del cine de ver Ágora, de Amenábar. Parece que desde hace unos pocos miles de años estamos empeñados en impedir que el Homo siga evolucionando.

  • Rigel
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    6 i Rigel 07-11-2009 11:52

    Interesante el artículo, pero no veo lugar para el episodio de dramatismo barato intercalado. Si hasta la comisión europea ha concluído que el último conflicto Georgia-Rusia lo empezó Georgia. Menos demagogia, que esto ya parece EL PAIS.

  • edwar
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    -12 i edwar 07-11-2009 12:47

    Sería un hallazgo complementario que se hallasen tambien restos fosilizados de la patera.

  • argamasa
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    -28 i argamasa 07-11-2009 12:49

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  • Enrique B
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    11 i Enrique B 07-11-2009 12:53

    Estupendo artículo. Ya estoy deseando que los fósiles se vean en Madrid... años viéndolos en fotos nunca es suficiente. Gracias

  • El Mambi
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    -14 i El Mambi 07-11-2009 13:12

    Si el Cambio Climatico, continua su avance como hasta ahora, con ese acelerado ritmo, pues en los proximos 100 anos ya no existira mas el Homo Sapiens en ese aspecto debe trabajar la Ciencia e invertir mas recursos y no quein vivio en que lugar hace mas de 1.000000 de anos. Debemos Pensar en el Futuro de nuestros hijos y nietos por que el Futuro pertenece ha toda la Humaniad y no a una parte de ella. Gracias

  • Urg, el troglo
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    -4 i Urg, el troglo 07-11-2009 15:11

    No te preocupes Mambi, ya hay mucha gente en ello. Si todo se va al cuerno aparecerá otro género de homo más adaptado a las circunstancias, caníbal, artero y poco de fiar para los de su entorno. Podríamos llamarle europithecus involutum o hombremono-euro-peo des-evolucionado. Y, como te digo, los peperos ya están en ello y lo llevan bastante... des-adelantado. Se ve que les cunde.

  • yeyo
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    -2 i yeyo 07-11-2009 16:14

    ¿Y la teologias que dice, que revela? Que... va a ser una tonteria... esto de la teologia, el toe y su tia.

  • Marley
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    6 i Marley 07-11-2009 17:17

    Aprovecháis cualquier resquicio... Vamos a ver, Manuel Ansede, la señora María Martinón-Torres estaba en Tiflis cuando los aviones rusos bombardearon Georgia, bien, ¿Estaba la paleoantropóloga en Tiflis, también, cuando los georgianos empezaron la guerra? Estamos hartos de tanta manipulación mediática, hombre, ya está bien.

  • A Marley
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    -7 i A Marley 07-11-2009 18:51

    Marley, te guste o no, Georgia no bombardeó Georgia... Y me gusta mucho ver la fe que tienes en la UE, la que se lava las manos... Santa Rusia, ya sabemos...

  • NauZ
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    2 i NauZ 08-11-2009 12:04

    Un aplauso para el redactor. No es nada facil encontrar articulos de divulgacion cientifica de calidad en los periodicos generalistas. Buen detalle lo de hominino.

  • totoro
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    -8 i totoro 08-11-2009 16:01

    qué eufemismo eso de 'convivir'. Eran guerras de exterminio entre diferentes especies, y nosotros somos hijos de la ganadora, de la exterminadora. Y evolutivamente eso es bueno, que el más apto extermine al menos, además de inevitable. La naturaleza no es solo crecimiento y reproducción, también es muerte y exterminio. Tambien entre los sapiens habra guerras de exterminio hasta que quede sólo la más fuerte. Nuestro instinto nos lo pide. Ya han tenido lugar las primeras escaramuzas, y las que quedan. Sintiendolo mucho por los demas, el futuro del mundo es blanco europeo, por ser los que más han evolucionado y dominado a los demás. Los ideales de igualdad y convivencia armónica son muy bonitos y éticamente los más justos, pero la naturaleza no sabe de ética, sino de la supervivencia del más fuerte. Las primeras muestras ya las tenemos delante: no solo el exterminio nazi, sino cualquier guetto de gentes de piel oscura, en el que matan a cualquier blanco que entre. Esto es instinto de territorialidad. Todos actuamos llevados por el instinto. Y el instinto nos llevará a enfrentarnos a todas las razas, hasta que sobreviva la mas fuerte.

  • Alejandro Alvarez Silva
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    0 i Alejandro Alvarez Silva 10-11-2009 11:24

    La verdad es que es un artículo espectacular, solamente sugerir que no lancemos las campanas al vuelo tan pronto, no es la primera vez que la realidad ha desbaratado las expectativas(Nota: os sigo recomendando en este y otros temas "Simbiotica´s Blog". http://simbiotica.wordpress.com/) Saludos: Alejandro Álvarez

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Generado: 2012-05-28 23:11:04