"El ordenador debe ser un compañero, no un sirviente"
La decana del Instituto Radcliffe de la Universidad de Harvard (EEUU), experta en inteligencia artificial, vaticina un futuro de colaboración hombre-máquinaÂ
Barbara J. Grosz, posando después de la entrevista en Madrid.GABRIEL PECOT
La matemática Barbara J. Grosz, decana del Instituto Radcliffe para el Estudio Avanzado en la Universidad de Harvard (EEUU), se ha convertido en una referencia mundial por sus investigaciones en inteligencia artificial.
Con la premisa de convertir la máquina en un compañero y no en un sirviente, la investigadora trabaja con el objetivo de hacer de la colaboración hombre-máquina una realidad. EEUU, Alemania y Australia son los paÃses punteros en esta tecnologÃa.
La inteligencia artificial siempre trae a la mente los robots, pero, ¿cuál es el estado real de esta tecnologÃa?
La ciencia ficción nos enseña máquinas impresionantes, muchas veces fÃsicas, pero otras no tienen por qué serlo, son más lógicas. Hoy contamos con máquinas muy capaces, pero en áreas restringidas. Las personas podemos visitar un museo, viajar alrededor del mundo o tener discusiones técnicas, de polÃtica, etcétera. Somos inteligentes en áreas muy extensas. Esa es la mayor diferencia respecto a las máquinas. Uno de los principales avances en la última década ha sido lograr que los ordenadores tengan y procesen todos esos datos para poder establecer más interacciones. Los niños aprenden muy rápido los idiomas extranjeros, a cruzar la calle y el reto está en que los ordenadores tengan un ciclo de aprendizaje igual. Limitándonos a áreas muy concretas, se ha avanzado mucho en sistemas de diagnóstico para saber, por ejemplo, qué falla en un coche.
¿Cuál ha sido el mayor avance en los últimos años?
"La inteligencia artificial se aplica tanto a la gestión de atascos como al estudio de epidemias"
Una de las cosas más importantes que hemos aprendido es cuánta información necesita un ordenador para desempeñar correctamente su trabajo porque, como nosotros, cuanta más información tenga, mejor ejecutará su misión. Al ordenador le resulta relativamente sencillo resolver problemas matemáticos, pero las tareas cotidianas siguen siendo lo más complejo.
En cuanto a las aplicaciones prácticas, ¿cómo se trasladan esos avances al dÃa a dÃa?
SÃ, todo el mundo piensa en los robots que juegan al fútbol, pero hay un montón de pequeñas aplicaciones, como la que ha desarrollado una de mis estudiantes junto a Microsoft para la gestión de los atascos. En Seattle hay muchos embotellamientos y la gente comparte coches para llegar a su destino de trabajo. Con el sistema, se ha mejorado la comunicación entre personas que se conectan para compartir coche, analizando variables como la distancia y el tráfico en los puentes que son cuellos de botella. Microsoft ha trabajado cinco años en ello y se han conseguido mejoras de un 41% de eficiencia en el número de intercambios y un 15% de eficiencia en el coste total. Otra aplicación se desarrolla en el ámbito educativo, en clase de matemáticas. Un sistema analiza los trabajos de los alumnos en sus ordenadores en tiempo real, advirtiendo inmediatamente al profesor de los niños si necesitan más ayuda o un refuerzo especÃfico y en qué áreas.
Usted dice que el ordenador ha de convertirse en nuestro compañero, más que en nuestro sirviente. ¿Cómo se consigue eso?
Es imposible conseguir que un ordenador sea tu compañero si no se trabaja desde el principio, desde el mismo diseño del sistema. Esto funciona como con las personas: yo ahora tengo un buen equipo de investigación, pero para llegar a ello he tenido que empezar por el diseño, seleccionando a las personas adecuadas. Google es un buen ejemplo de ello. Hay una magnÃfica labor de ingenierÃa detrás de Google. Es necesario trabajar un diseño con interacción para que los ordenadores colaboren con nosotros a la hora de desempeñar una tarea. No podemos hacer trabajar a un ordenador sin compartir con él cuál es el objetivo de su trabajo.
Y aprender unos de otros
SÃ, y lo interesante de esto es que es un cÃrculo, porque cuando construyes sistemas y funcionan, aprendes de ellos y puedes construir mejores diseños después. Otro descubrimiento de los últimos 20 años es la optimización de los mecanismos de razonamiento probabilÃstico y estadÃstico. Podemos predecir con bastante precisión algunas de las acciones de las personas o la causa de las epidemias y su propagación.
Un gran temor es la seguridad. ¿Qué grado se puede conseguir cuando la máquina comienza a ser cada vez más autónoma?
Nosotros no trabajamos en esa área particular, pero es evidente que el trabajo ha de ser multidisciplinar, con sociólogos y psicólogos capaces de estudiar cómo actúan las personas para trasladar ese conocimiento al ordenador. Es posible contar con un sistema de seguridad muy bueno, pero luego no sabes cómo lo utilizarán las personas. El ejemplo de la contraseña escrita en un post-it está mucho más extendido de lo deseable. Por eso, en temas de seguridad, deberÃamos conseguir también que el ordenador sea un compañero, más que un sirviente.
¿Qué industria se llevará antes el gato al agua en este campo?
Es una gran oportunidad, por eso muchas industrias están interesadas. La industria del entretenimiento es la que más dinero está invirtiendo en inteligencia artificial, asà que serán los primeros en sacar provecho. Ya existen simulaciones muy buenas en este ámbito, aunque se está avanzando más en otras áreas como la sanidad o la educación. La inteligencia artificial puede ayudar a los médicos no sólo con sistemas de diagnóstico, también para prevenir las epidemias y sus efectos.
¿Y la industria militar?
El ejército está interesado en todas las ramas de la investigación, y ésta no es una excepción. No puedo dar muchos detalles, pero tanto en EEUU como en otros paÃses Defensa destina muchos recursos a aplicaciones militares.
¿Cuándo cree que la inteligencia artificial estará madura?
Bueno, no tengo una bola de cristal, aunque ya se puede afirmar que en algunas áreas se encuentra madura y va mejorando dÃa a dÃa. Lo más importante no es conseguir máquinas que actúen como humanos; lo principal es lograr que los ordenadores puedan trabajar codo con codo con las personas.
15 Comentarios
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La industria del entretenimiento es la que más dinero está invirtiendo en inteligencia artificial, asà que serán los primeros en sacar provecho. ¡Dios mÃo...!
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El ordenador es mi compañero y en muchas ocasiones es mi rival. Gracias a él puedo desarrollar mi trabajo y tengo la oportunidad de mejorar, de elevar mis expectativas de superación mucho más allá que hace una década.
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¿El instituto Radcliffe? Vaya, no sabÃa que el celebérrimo y grrrrran actor pornogay Jack Radcliffe habÃa montado un instituto dedicado a armonizar la vida de pareja con nuestra prolongación computerizada. Estoy deseando oÃr los comentarios de la botella sobre la peramanzana de los cyborgs.
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Eso es, mi compañero el ordenador y mi siervo el ser humano.
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Vaaale... admitimos robot como animal de compañÃa. Bromas aparte, no hay duda de que los ordenadores son hoy en dÃa los mejores amigos de muchas personas que se sienten menos solas gracias a ellos. ¿El futuro de la intenligencia artificial? Cuanto menos, esperanzador a la par que intrigante.
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Hay dÃas en los que siento que la sirvienta del ordenador soy yo. Si esta señora quiere que el ordenador sea su compañero, allá ella. Yo seguiré buscándolos de carne y hueso.
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¿Un compañero,una máquina? No gracias, los hay más humanos.
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estoy de acuerdo con esta señora, ...bip. perdón, queria decir, ejem...
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Los ordenadores son herramientas, no personas...
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Mas matemáticas y menos vodka! Mejor no preguntar para que cree que son los pendrive!
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Llegará el dÃa en que todo lo acumulado en nuestro cerebro, incluso las emociones quepan en una "llave USB" o similar, ese dÃa seremos inmortales, probablemente.
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En realidad, una computadora se podrÃa decir que está viva. O acaso no actúa por sà sola??. Desde los electrones que recorren su corazón de silÃceo hasta el último átomo que compone su esqueleto, todos sus elementos comparten con el hombre un mismo origen.
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Un dia llegaremos a los T100, los T1000 y los androides pistoleros y se acabo la historia.
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Cuánto neoludismo veo por aquÃ, y cuánto miedo a lo que no se conoce bien. Las máquinas nunca llegarán a ser como los humanos, eso es casi seguro. Pero se acercarán asintóticamente. Mientras tanto, son herramientas impresionantes de las que se puede sacar un provecho ilimitado. Y aunque no toda la IA se dedica a la robótica, ésta sà tiene un componente enorme de IA.
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La industria del entretenimiento, los primeros en usar la IA??? serÃa justicia, luego de tantos guiones malos estarÃa mejor que no los sigan escribiendo los humanos...

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