Medicina basada en el 'marketing'

Un estudio sugiere que en muchos casos es la promoción la que motiva la aprobación de medicamentos

AINHOA IRIBERRI MADRID 15/02/2010 08:15

La mala imagen de la industria farmacéutica no es una novedad y los propios laboratorios llevan años intentando quitarse de encima el estigma de sector desalmado. Sin embargo, cada cierto tiempo salen a la luz nuevos documentos que demuestran prácticas cuestionables dirigidas únicamente a la promoción de la venta de un medicamento.

El investigador del departamento de Psicología de la Universidad Estatal Metropolitana de Minnesota (EEUU) Glen Spielmans ha recopilado una serie de documentos internos de distintos laboratorios utilizados en juicios para lanzar su particular teoría: que la medicina basada en la evidencia, lo que parece guiar la aprobación de fármacos, ha quedado anticuada en favor de una nueva tendencia, la medicina basada en el marketing.

La publicación de un ensayo en una revista no siempre es una garantía

Spielmans sostiene que el ensayo controlado aleatoriamente, el tipo de estudio clínico que compara un fármaco con un placebo, ha sido corrompido por prácticas oscuras que ayudan a mejorar las ventas de productos. En la práctica, esto significa que el método tradicional para evaluar un fármaco, su publicación en una revista de prestigio, ya no es válido. La razón: los laboratorios han desarrollado herramientas para saltarse los sistemas de control de estas revistas y para hacer que sea la propia sociedad la que demande fármacos que, en condiciones normales, no serían desarrollados ni aprobados por las autoridades reguladoras.

La más conocida de estas estratagemas es la denominada escritura fantasma (de ghostwriting, en su forma inglesa). Así se denomina a la práctica de los laboratorios de diseñar y escribir ensayos clínicos para su posterior publicación en revistas y utilización en la evaluación de fármacos y conseguir que los firmen figuras de elevado prestigio, normalmente investigadores de prestigiosas instituciones académicas.

Para su tesis, que ha publicado recientemente en la revista Bioethical Inquiry, el autor utiliza trabajos previos. El primero es del investigador del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (EEUU) Erick Turner, que acuñó el término "pequeño secreto sucio" para definir la supresión de datos negativos de las investigaciones que finalmente ven la luz. Este especialista publicó en The New England Journal of Medicine, una de las revistas más prestigiosas, un estudio en el que revisaba los datos clínicos sobre antidepresivos enviados a la agencia que regula la aprobación de nuevos fármacos en EEUU, la FDA. Este organismo requiere de los laboratorios todos los datos sobre el fármaco que se evalúa, con independencia de si han sido o no publicados en revistas de referencia.

La mayoría de los resultados negativos nunca llega a publicarse

Información sesgada

Lo que Turner descubrió es que, mientras que el 97% de los ensayos clínicos con conclusiones positivas se publicaba, sólo lo hacía un tercio de los negativos. Así, los médicos, destinatarios de las revistas médicas y principales prescriptores, recibían una información sesgada. Sin embargo, el hallazgo más preocupante para Turner fue que la mitad de los ensayos clínicos con resultados negativos que sí se publicaba lo hacía resaltando hallazgos positivos.

Spielmans explica que las estrategias para conseguir esta aparente contradicción son variadas. Por una parte, los autores descartan datos de algunos participantes (por ejemplo, de aquellos que abandonan el ensayo por los efectos adversos); por otra, hacen subensayos con parámetros secundarios del estudio inicial, que sí arrojan resultados positivos. Según el autor, esta práctica es habitual en la industria farmacéutica, como lo demuestra un e-mail interno del director de publicaciones de AstraZeneca de diciembre de 2009: "El asunto más importante es cómo plantar cara al mundo exterior cuando empiecen a criticarnos por suprimir datos...".

Son habituales las estratagemas para presentar los datos de forma positiva

Algo parecido sucede con el fenómeno de la escritura fantasma. Un estudio publicado la semana pasada en la revista PLoS Medicine revela que sólo el 20% de las universidades médicas estadounidenses (de una selección de 50 centros) prohibía específicamente esta práctica.

Ante la situación que plantea Spielmans, ¿qué puede hacer un médico para saber que el estudio que llega a sus manos publicado en una revista de prestigio no ha sido sesgado? El investigador explica a Público que un médico "debe leer los estudios cuidadosamente, en lugar de echar un vistazo sólo al resumen". Consciente de lo difícil que es esto, por cuestiones de tiempo, Spielmans considera que las facultades de medicina de todo el mundo deberían "enseñar a los estudiantes a interpretar el diseño de las investigaciones y las estadísticas, de forma que los futuros médicos puedan entender mejor la información de las revistas".

Para el profesor honorario de Salud Pública en la facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, Juan Gérvas, la clave está en consultar a "autores de autoridad reconocida", así como a "personas de referencia en cada especialidad". Lo mismo sucede con las instituciones detrás de los trabajos, sobre cuya reputación hay que informarse. Los boletines independientes sobre fármacos en España destaca el Bulletí Groc y, en el ámbito internacional, Healthy Skepticism son, para Gérvas, los ingredientes básicos para "evitar la tomadura de pelo".

Las facultades soslayan ciertos aspectos éticos de los estudios

En este sentido, Spielmans remite a las revisiones de la organización sin ánimo de lucro Cochrane que, a su juicio, "son científicamente rigurosas y proveen de resúmenes muy útiles de hallazgos sobre enfermedades muy diversas".

Por su parte, la Sociedad Internacional de Profesionales de Publicaciones Médicas se muestra contraria a todas estas prácticas y niega que sean, ni mucho menos, la norma.

Fármacos con 'juego sucio'

Paxil

Según el trabajo de Spielmans, el laboratorio SmithKline Beecham (actual Glaxo SmithKline) publicó en 2001 un estudio que aseguraba que su popular fármaco antidepresivo Paxil (paroxetina, ya convertido en genérico) era eficaz y seguro en niños y adolescentes. Los propios datos de la empresa cuestionaban la hipótesis, por lo que utilizaron sólo los resultados de un pequeño número de participantes.

Zyprexa

El antipsicótico Zyprexa (olanzapina) de Lilly se lanzó en 1994 para el tratamiento de la esquizofrenia. Sin embargo, seis años después expiraba la patente de Prozac, el antidepresivo que más dinero había reportado a la empresa. Por esta razón, el laboratorio optó por denominar al fármaco estabilizador de ánimo, en lugar de antipsicótico, y publicitarlo para el trastorno bipolar.

Seroquel

La compañía fabricante de Seroquel, AstraZeneca, hizo una presentación a médicos en la que aseguraba que su uso a largo plazo tenía un efecto neutral en el peso del paciente. Sin embargo, un análisis interno sobre el principio activo, la quetiapina, reconocía que su uso estaba asociado con una ganancia moderada de peso en pacientes con esquizofrenia. El laboratorio optó por no publicitar sus propios hallazgos.

12 Comentarios
  • Ambon
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    8 i Ambon 15-02-2010 09:36

    Se paga a los medicos por realizar estudios, se les invita a congresos con viajes y alojamientos de lujo, se hacen protocolos para destacar los datos que interesan a los departamentos de marketing y se manipula incluso con las publicaciones de prestigio. Las autoridades sanitarias publicas deberian invertir fondos de I+D+i en realizar estudios independientes y se deberian crear registros independientes de control estadistico de los resultados. La industria farmaceutica y medica en general se comporta como cualquier otra, el interes es el beneficio y se diseñan campañas de marqueting con ese unico fin, por otro lado esa industria es una de las mas rentables por el enorme valor añadido de sus productos

  • Por principio
    #5 Vota Vota

    6 i Por principio 15-02-2010 11:51

    Menudo negocio se tienen montado las farmaceúticas. Con solo buscar en internet, encuentras remedios caseros, que van mucho mejor, que cualquiera de las mierdas que nos quieren hacer tragar (y pagar). La medicina de hoy en dia, es hacer enfermos a tutiplem, o cronificar enfermedades ficticias, la mayoria de las veces. Los médicos, en general, se guian por una serie de síntomas, que en montones de patologias concurren los mismos. Recetan al albur, por si es, y si atinan bien y si no, pues, o la palmas, o a probar con otra cosa.

  • Claro ejemplo de política capitalista

    Este un claro ejemplo de las consecuencias en el funcionamiento real de las políticas capitalistas y privatizadoras. Al final, lo que prima es el negocio, el beneficio, la cuenta de resultados, las ganancias a repartir etc. quedando todo lo demás en un segundo plano. Por eso es importante que el estado disponga de sus propios mecanismos en cuestiones estratégicas: Salud-Sanidad, Educación, Seguridad, Energías, etc. En la empresa privada sólo hay un objetivo: ganar el máximo dinero en el menor tiempo posible, el como se haga es irrelevante. Aquí todos los participantes, son complices de esa falta de resposabilidad con la sociedad. En el servicio público el objetivo no es monetario, es ético, moral, estatal. Hacer las cosas lo mejor posible. Aquí sólo unos pocos abusan o mal usan el resorte mientras que la gran mayoría mantienen su conciencia social. El capitalismo obviamente se encarga de desprestigiar lo público para ganar cuota de mercado.

  • Xam
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    1 i Xam 15-02-2010 11:22

    Tan grave como el hecho de que los médicos que nos atiende, tras las visitas de los visitadores médicos y sus invitaciones a conferencias, viajes y regalos de todo tipo, nos receten uno u otro medicamento como pago al favor a estas dádivas. Casi siempre la diferencia es la receta de un medicamento mucho más caro que el genérico de mismos efectos.

  • Enrique
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    1 i Enrique 16-02-2010 08:59

    Pues resulta que el Gobierno, a través del Ministerio de las Farmacéuticas, acaba de aprobar en el Consejo de Ministros de 5 de febrero que no haya restricción alguna para hacer publicidad de los medicamentos. Más facilidades para el marketing y el consumo innecesario, abusivo y contraproducente de fármacos. "En primer lugar, se modifica el régimen de los medicamentos publicitarios, como consecuencia de la modificación sufrida por la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. El cambio consiste en la eliminación de una autorización previa para poder realizar publicidad de los medicamentos, con lo se produce una reducción de las cargas administrativas; con esta reforma, los laboratorios no tendrán que tomar la decisión de calificar un medicamento como publicitario o no en el momento de solicitar la autorización de comercialización a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Esta modificación afecta a tres reales decretos (Real Decreto 1416/1994; Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre; y Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre)" Ver http://www.msc.es/gabinetePrensa/notaPrensa/desarrolloNotaPrensa.jsp?id=1726

  • Robin
    #7 Vota Vota

    1 i Robin 15-02-2010 17:33

    Etica y moral en el capitalismo. Asignatura obligada en los MBAs Profesores emeritos los albertos alejandro gaga bernard madoff alberto correa

  • Pero hombre
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    1 i Pero hombre 15-02-2010 10:32

    Cómo que un estudio, esto es el pan nuestro de cada día. Tienen en nómina médicos, investigadores, famosos, etc. Publican los resultados que quieren, esconden resultados negativos, se inventan estudios clínicos (hasta los nombres de los pacientes)...

  • verdeynegro
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    0 i verdeynegro 16-02-2010 12:28

    Una lástima que sean , por lo que parece, de más interés público, las noticias sobre los rifirafes de "salsa rosa" entre los políticos , que las noticias que tratan sobre nuestro derecho fundamental a la salud. Espero que en Público se vayan subiendo estas noticias a portada de vez en cuando, gracias

  • libre mercado y salud
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    0 i libre mercado y salud 16-02-2010 08:07

    Más te vale no tener una enfermedad "rara" que requiera un tratamiento farmacológico poco demandado, porque o bien lo retiran del mercado porque hay poca demanda (no lo entiendo) o tienes que recorrer todas las farmacias de tu ciudad para encontrar una que lo suministre. Doy fé.

  • Robin
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    0 i Robin 15-02-2010 19:50

    Ahora en serio, lo grave de las privatizaciones de Esperanza es el desvio de los datos de los pacientes de la Sanidad de Madrid a esas empresas para fomentar esa medicina del marketing via una herramienta que pudo ser beneficiosa para la humanidad pero que se ha quedado en manos de las multinacionales para aumentar sus beneficios. Estan lucrandose de las bases de datos de nuestras dolencias.

  • mm
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    0 i mm 15-02-2010 10:57

    posible temita

  • Marisa Maiocchi
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    0 i Marisa Maiocchi 16-02-2010 03:15

    El ocultamiento de datos no es algo nuevo. En 2005, el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas (International Committee of Medical Journal Editors – ICMJE) adoptó una política que obligaba a los investigadores a brindar información precisa sobre el diseño del ensayo antes de comenzar el reclutamiento de pacientes. Los ensayos debían estar registrados en alguno de los registros aceptados por el comité, consignando obligatoriamente todos los centros en donde se iba a realizar el ensayo, más otras precisiones sobre el estudio en cuestión. Estos registros debían ser públicos. Las principales editoriales especializadas advirtieron que solo publicarían aquellos ERC que hubieran sido debidamente registrados antes de llevarse a cabo. Actualmente hay 6 registros mundiales de Ensayos Clínicos aceptados por la institución creada por los editores. Más información en: http://www.planetadoctor.com/?p=65

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Generado: 2012-05-28 21:43:21