La memoria digital tampoco es eterna
Un grupo de investigadores franceses alerta de que la información grabada en discos tiene una esperanza de vida máxima de 10 años. La migración periódica de datos y su almacenaje en diferentes soportes son las únicas soluciones
"¿Por qué deberíamos prestar atención a la conservación a largo plazo de la información digital en un momento en el que las posibilidades de almacenamiento nunca han sido tan abundantes ni tan baratas?", se pregunta un estudio realizado por la Academia Nacional de Tecnologías Francesa (NATF). La respuesta de los investigadores es tan sencilla como inquietante: los discos grabables están en constante deterioro, incluso cuando no se utilizan, y tienen una esperanza de vida limitada a entre cinco y diez años. "Los fabricantes quieren hacernos creer que sus medios de almacenamiento mantienen los datos para siempre, pero no es así", resume Franck Laloë, coautor del informe y director de investigación en el Centro Nacional francés de Investigación Científica (CNRS).
A principios de la década de los ochenta, cuando empezaron a aparecer los primeros CD, se dijo de ellos que eran un soporte casi indestructible. Se les auguraba una vida superior a los 100 años al no existir contacto físico entre el disco y el láser que interpreta los contenidos que alberga. Pero hay muchos otros factores que influyen en la degradación del soporte. "Al deterioro físico, sobre todo a los arañazos, hay que sumar aspectos como cambios bruscos de temperatura, humedad, sobreexposición a la luz, etc.", explica Juan Martos, director de laboratorio de Recovery Labs, una compañía española especializada en recuperación de datos en todos los soportes.
Los discos grabables se deterioran, aunque no se utilicen
En ese tipo de daños no influye directamente el usuario, que ha grabado el disco, lo ha guardado dentro de una caja y cree que podrá acceder a la información muchos años después. Según los investigadores del NATF, el riesgo de perder esos contenidos es proporcional al tiempo transcurrido. El problema es que los discos se estropean incluso si se almacenan cuidadosamente, advierten los investigadores. Las pruebas realizadas ponen de manifiesto que la elección de un fabricante conocido no asegura necesariamente una vida mayor de los discos y que, cuanto mayor es la densidad de información de los soportes físicos, mayor es su fragilidad. Así, los CD grabables son más resistentes que los DVD y estos, a su vez, lo son más que los discos Blu-ray.
"Los CD ya han demostrado que no son un soporte duradero a largo plazo", añade Andrés Maldonado, jefe de desarrollo de negocio de Kingston, fabricante de memorias USB y tarjetas de almacenamiento. Su compañía garantiza la vida de los datos albergados en sus soportes por un período de diez años, aunque Maldonado se apresura a añadir que esa cifra no implica que la duración de memorias y tarjetas no sea mayor. "Siempre que se haga un uso normal de ellas y no se les someta a temperaturas extremas, no tienen por qué fallar", explica.
Martos aclara que uno de los problemas más comunes en el caso de CD y DVD son las averías lógicas, las que se producen por una grabación mal terminada. "En algunos casos, el usuario puede ver los nombres de las carpetas y los archivos, pero no puede acceder a ellos. En realidad, es como si se hubiese hecho el índice de un libro pero el contenido no estuviese adjunto. La información en ese caso es irrecuperable porque, de hecho, no está". El director de educación de la compañía de seguridad Eset, Fernando de la Cuadra, apunta, en el caso de los daños físicos, otro factor importante: "Los CD y DVD de hace unos años estaban realizados con mejores materiales de lo que lo están ahora. El abaratamiento del precio final se ha traducido en algunos casos en una reducción de la calidad de los materiales".
Las condiciones ambientales influyen en su desgaste
Fallos físicos y lógicos
Un estudio realizado en 2007 por Google sobre la vida útil de los discos duros tampoco planteaba a estos soportes como soluciones a largo plazo. "También tienen fecha de caducidad; se estima en unos cinco años", indica Martos. Al contrario de lo que se suele creer, un disco duro que no está funcionando de manera constante tiene más riesgo de averías que uno que está permanentemente conectado. "Si el calor al que está sometido es continuo no tiene por qué ocurrir nada, pero pasar de 15º a 50º provoca que las piezas mecánicas sufran más estrés por la dilatación y la contracción y puede dar lugar a errores", añade Martos.
Recovery Labs tiene un porcentaje de éxito del 70% en la recuperación de datos en soportes dañados. Su jefe de laboratorio explica que, pese a la elevada cifra, hoy es más difícil recuperar la información de los discos duros que antes. "La miniaturización influye. Son cada vez más pequeños, tienen más información y es más difícil encontrar repuestos, que a la vez es una de las áreas que más encarece la reparación cuando se trata de averías físicas".
Abaratar su precio se traduce en el uso de materiales de peor calidad
Martos destaca que, aunque la mayoría de sus trabajos de recuperación están centrados en los discos duros, se ha producido un incremento de los servicios relacionados con las tarjetas de memoria, las que se utilizan en cámaras de fotos. Aún se trata de una demanda minoritaria, pero fabricantes de tarjetas como Transcend han empezado a incorporar a sus tarjetas CF industriales (centradas en aplicaciones profesionales como instrumental médico, sistemas de automatización de fábricas o infraestructuras en red) un software para controlar automáticamente las celdas de la tarjeta, mover los datos a otro bloque antes de que este sea incapaz de alojarlos e informar cuando se alcanza el umbral de seguridad para los ciclos de escritura y borrado.
La migración perpetua
Si los usuarios no pueden depender de conservar en CD o DVD sus archivos, y si los discos duros también tienen un índice elevado de error con el paso del tiempo, ¿qué solución es la que deberían adoptar los usuarios para la conservación de datos a largo plazo? Los investigadores del CNRS apuestan por un remedio sencillo. En su opinión, sólo un constante traslado de datos garantiza la conservación de los mismos, con el coste y las molestias que cada migración conlleva. "Por desgracia, no existe una solución clara al problema del almacenamiento a falta de un método decisivo y ampliamente aceptado. El único consejo que podemos dar a la gente es copiar sus datos a través de múltiples discos y renovar sus copias de seguridad en nuevos soportes cada cierto tiempo", reconocen.
Los expertos apuntan a la copia en la nube' como una alternativa
De la Cuadra añade una serie de recomendaciones básicas centradas en la multiplicación de fuentes. "No hay que fiarse de una única copia de seguridad. Hay que almacenar la información en distintos formatos", explica. Una de las opciones más utilizadas en los últimos años es el almacenamiento online, empresas que almacenan los datos de los usuarios en sus servidores. Aunque la mayoría de estos servicios son de pago, existen opciones gratuitas que reservan un espacio limitado. Microsoft, por ejemplo, lanzó hace tres años SkyDrive, que entonces ofrecía 5 GB de almacenamiento online y hoy ha ampliado el espacio hasta 25 GB por cuenta de correo.
El usuario ha encontrado en este tipo de soluciones una serie de ventajas añadidas. Además de mantener otra copia de sus archivos, puede acceder a ellos desde cualquier ordenador con acceso a internet. También permiten especificar el acceso selectivo tanto a usuarios como a documentos, facilitando la labor de compartir. Es el caso de Flickr, que ofrece un servicio gratuito limitado a 100 MB de fotografías al mes y otro de pago llamado Pro en el que no existe límite de almacenamiento.
En el fondo, el problema de la vida útil de los soportes sigue ahí, pero el usuario está trasladando la responsabilidad al proveedor. "Es una buena opción", razona De la Cuadra, "porque las empresas que lo ofrecen suelen mantener actualizados sus discos. Además, no sólo es necesario tener una copia de seguridad en caso de avería, sino también porque hay otros factores que pueden impedir acceder a la información, como los virus. Incluir la copia de seguridad periódica como un hábito informático es muy importante", añade.
El almacenamiento en distintas fuentes, pese al gasto que supone, puede considerarse una inversión de futuro. "Hemos tenido clientes que nos solicitan la recuperación de un disco duro en el que hay varios GB de música descargada. Pese a que no han pagado por ella, sí están dispuestos a pagar por recuperarla", concluye Martos.
Borrar los datos, tan difícil como conservarlos
Si la pérdida involuntaria de datos es un problema, también lo es la destrucción segura de información confidencial. Recovery Labs compra discos duros de segunda mano para surtirse de las piezas que después solucionarán las averías mecánicas de sus clientes. Descubrieron que algunas empresas borran la información de los discos duros para eliminarla, sin ser conscientes de que los datos se pueden recuperar y ser accesibles a terceros. Decidieron entonces lanzar una nueva área de negocio, la del borrado seguro.
La información borrada permanece oculta a simple vista, pero es posible llegar a ella. Según sus datos, más del 80% de los discos adquiridos contenía información confidencial de sus anteriores propietarios. Sólo hay dos formas de asegurarse de que los datos de un disco duro no sean accesibles: la destrucción física del soporte o la sobreescritura, que rompe la estructura que permitiría acceder a esos archivos. Recovery Labs reconoce que lo más complicado es hacer eliminaciones de contenidos concretos. En el caso de querer hacer un borrado seguro de todo el disco, la velocidad a la que se realiza es de 1 GB por minuto.
14 Comentarios
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Obsolescencia planeada, si no consumes no existes , esta claro que en un modelo de producción solo orientado al beneficio ( no al bienestar), la estrategia ganadora es que las empresas puedan venderte lo mismo cada vez en un ciclo de tiempo menor. Los coches antiguos tienen una robustez que hoy dia es inimaginable , no digamos los muebles , libros ,edificios, etc... Sin ese flujo constante de productos que acaban en la basura al poco tiempo ¿que será de los beneficios de los accionistas, cuando la demanda se sature?, simplemente se desploman la ventas y finalmente los beneficios. Las empresas racionalmente buscan que sus productos tengan una caducidad limitada y priman el desarrollo de tecnologias que aseguren ese ciclo vital corto de las mercancias.
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De hecho los discos grabables de hoy duran poco tiempo, sin embargo algunos CD's de discográfica que tengo aqui en casa, con aproximadamente 20 años, siguen como siempre..
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Luis Carlos da Silva Preto Torrão
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Es decir, cuando Teddy Bautista te vende un CD, en realidad te lo está alquilando por 10 años.
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Una vez lei un artículo que hablaba de la era de la oscuridad digital. Decía que dentro de mil años los historiadores tendrían más información documental sobre la edad media que sobre nuestra era, ya que los formatos donde guardamos toda nuestra actividad se perderán con el tiempo y nada durará ni de lejos lo que dura el papel. No sé hasta qué punto será una exageración de lo que va a ocurrir pero el problema realmente es grave.
El comentario sobre la obsolescencia planificada sin duda es algo que ocurre en la realidad en muchos productos, pero no vale para este caso en absoluto. Aquí no es que se hagan CDs mal adrede para que dentro de 10 años te compres otro CD para grabar lo que tenías en el primero, porque cuando quieras hacerlo lo más seguro es que no puedas ya hacerlo y en 10 años a saber qué formato se va a usar, ni si el fabricante se va a dedicar a ello, y además la cantidad de información grabada hoy será irrisoria en el futuro y apenas tendría valor el soporte para grabarla (pensemos en los diskettes, ¿quien los graba en cd? ¿cuanto valdria grabar en DVDss nuevos una habitacion entera de diskettes: uno o dos euros?); aquí el fabricante no tiene realmente ningún interés en que lo que te venda deje de funcionar, como sí puede tenerlo un fabricante de coches en que te cambies de coche cada 10 años en vez de cada 20. Pero aunque hubiera un posible interés en este caso, aquí choca con la realidad: realmente NO EXISTE el formato de grabación que asegure la perdurabilidad de los datos. No es que el fabricante quiera hacerlo mal adrede, es que no sabe nadie cómo hacerlo bien. Más que el tema de si podrás ver tus fotos dentro de 50 años, es un problema muy serio para bibliotecas y para los estados, que de momento más o menos van dejando de lado, pero que aún está a la espera de ser solucionado tecnológicamente.
Los discos ópticos por supuesto no son la solución. Son infinitamente mejores que los magnéticos, sin duda alguna, pero también envejecen. Y dentro de los ópticos son mejor los 'de discográfica' (los fabricados con molde, en los que la capa de material está hecha en una especie de imprenta y no quemando material en la grabadora, más irregular), pero también fallarán en el futuro. Siendo optimistas los discos de mejor calidad llegarán a 100 años, algo totalmente insuficiente si pensamos en lo que vayamos a dejar a nuestros tataranietos historiadores.
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Cuando hice yo la carrera nos vendieron la moto de los 100 años que duraban CD, algo que pronto comprobamos que era mentira, en cuanto intentábamos abrir uno que teníamos guardado y no leía nada en absoluto. Lo mismo ocurre, como dicen en el artículo, con el resto de soportes digitales. A todo eso hay que sumarle el problema de los reproductores. Tengo en casa cientos de juegos de PC que no me sirven absolutamente para nada, porque los sistemas operativos modernos no los abren, y son juegos de hace ocho años nada más. También tengo decenas de peliculas en VHS, que son solo rémoras en los estantes. Me planteo yo, ¿qué pasará en 20 años? ¿Existirá algún reproductor de CD, DVD o Blu-Ray? ¿Habrá siquiera ordenadores con posibilidad de conectar un USB? ¿La única manera de almacenar las cosas será en servidores? Cada vez se hará más difícil acceder a la información almacenada y, por tanto, cada vez será más fácil que se pierdan todos los datos.
http://jaimefernandez.mypressonline.com/ciencia/ciencia.html
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Claro que el periodo de uso de hardware y software es deliberadamente acortado en función de vender más-y-más, endilgando al consumidor la "novedad"... o la obsolescencia de lo que ahora tienes. Entendemos que, en el espionaje industrial y entre naciones (en "defensa" particularmente), los productos llevan la información necesaria para que fallen, y el pirata copia esa información sin saberlo. Hasta en nuestra información genética, el ADN lleva la clave para que te mueras más temprano que tarde.
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Poca memoria dejará nuestra sociedad actual. La inmensa mayoría de todo se borrará o no habrá lectores que los reproduzcan, o se pudrirán, yo tengo discos de vinilo con más de 30 años perfectos y CD's con menos de 2 que se han estropeado, la fabricación masiva y barata no es compatible con la durabilidad y calidad de los productos. Bueno esta es nuestra sociedad, importa más cantidad que calidad.
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Los soportes nunca han sido eternos (ni los papiros, ni el papel de los incunables, ni los lienzos, ni la piedra ni ningún otro soporte). A veces nos olvidamos del estado de deterioro en que encontramos muchos escritos y pinturas; y que hay millones de obras desaparecidas y seguramente decenas de miles de artistas y científicos que fueron fantásticos y nunca llegamos a conocer por la quema, desaparición, etc de sus escritos. En cuanto a lo de la importancia, es una cuestión muy personal y poco demostrable. Lo que es importante para mí, seguro que no es importante para otro. No creo que éste sea un problema actual, ni siquiera trascendente, al fin y al cabo, los soportes nunca han sido tan económicos y accesibles.
Lo que si me parece preocupante son dos aspectos: la clasificación de tal información (antes de Internet la gente iba a la biblioteca/hemeroteca y sabía que la información que allí había era mayoritariamente fidedigna, con Internet eso se ha acabado), también me preocupa que la clasificación de tal información esté en manos de empresas y Estado (hoy no hay tanta diferencia entre unos y otros) y no de expertos. En definitiva hemos dejado el control de los datos no en la gente más cualificada, sino en la que tiene unos intereses concretos, que desde luego y como ya alguien apuntaba en este foro, no son nuestro bienestar, sino su beneficio. Además si dejamos a un lado los soportes de almacenamiento y utilizamos los dominios que las propias empresas crean, les estamos dando todavía más poder a tales empresas. Eso sí que me preocupa, sobre todo teniendo en cuenta el tono conciliador del artículo al respecto.
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A #7: Falso. Un dominio magnético está siempre imanado a saturación, es decir, "al máximo", en una de las posibles direcciones estables (0 y 1). El paso de una a otra sólo ocurre por aplicación de un campo magnético suficientemente grande o por elevación de la temperatura por encima de punto de Curie. De hecho rocas magnéticas de hace millones de años conservan la imanación de cuando se formaron.
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Recuerdo lo dicho una vez por un historiador: quien investiga la historia antigua se enfrenta al problema de la falta de información relevante; quien investiga la historia contemporánea, por contra, se enfrenta al problema del exceso de información irrelevante. Es lo que al analizar procesos de comunicación se llama "ruido".
Si lo pensamos bien, la mayoría de películas, discos, libros que se nos ofrecen no tienen ningún valor, o tienen un valor negativo. Y no digamos nuestras producciones privadas: textos, imágenes, vídeos, cálculos sin sentido.
Quizá la pérdida de datos sea una bendición para nuestros hijos. Protejamos los realmente importantes, y que los demás -los más, los de más- se pierdan por el retrete binario.
Mi pequeña contribución al desperdicio:
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#13 Doraemon
Sé que mi madre no es la regla general porque va a la hemeroteca frecuentemente pero es por otras cuestiones que necesitarían una explicación larga, te doy la razón en eso. No es tanto que exista un lugar donde algún día se podrá encontrar toda la información relevante y no relevante disponible (Internet), sino el hecho de que la clasificación de tal información está en manos de empresas privadas (Google), sé que dices que las gente buscará la información de la hemeroteca en Internet y no en Google, pero ¿qué haremos con los nuevos centros de información? Yo vivo en el extranjero, y supe de este periódico, este mismo año, a pesar de que ya existía desde hace unos años. Internet sin buscadores es como una biblioteca sin archivo: un depósito de información perdida. Las empresas clasifican esa información según unos intereses puramente comerciales, que nada tienen que ver con la búsqueda de la verdad o de la información más cierta. Por otra parte es mucho más fácil falsificar un documento digitalizado/electrónico que uno de papel, o en tablillas.
En cuanto a las tablillas asirias, ¿Cuántas estimas que se han roto? ¿y cuántas personas en la antigua Mesopotamia tenían acceso a tales tablillas, (lo digo porque seguro que se puede leer ahora igual que antes, pero de nada sirve si no se tiene acceso a ella)? ¿Y cuántas de esas no fueron objeto de destrucción por ser consideradas subversivas? A poco que asomes la nariz en la civilización griega, te encontrarás con cientos de citas de autores, muy halagados por sus contemporáneos y en la posterioridad que hoy en día solo sabemos su nombre. ¿Todavía sigues pensando que los soportes de antaño eran mejores?
No digo que la durabilidad de los soportes no sea un problema, sino que este problema ha existido siempre, y que el control de la clasificación de la información me parece un problema mayor porque:
A- Es un problema nuevo (nunca hemos afrontado tanta información y de una naturaleza tan distinta).
B- Le veo una solución más complicada (los soportes basta con pasarlos de unos a otros).
C- La accesibilidad de la información está en juego (los soportes no amenazan su accesibilidad, el control de la información sí).
D- Están implicados intereses comerciales por encima del bien común.
E- La información es un arma.
Con esto quiero decir que entiendo tu punto de vista, pero no lo comparto.
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1Qalkiera: los investigadores iban a la hemeroteca, la gente corriente no, como mucho miraba su enciclopedia casera. ¿Cuantas veces ha ido tu madre a una hemeroteca? Esos ahora miran internet; y los investigadores siguen tirando de bibliotecas y hemerotecas (al menos hasta que éstas tengan todos sus fondos digitalizados, y entonces buscarán en internet, pero no en google sino en la misma hemeroteca con los mismos fondos).
Que ningun soporte es eterno: si no se guardan, como las tablillas asirias, pues no. Pero una tablilla mesopotámica salvo que se haya roto se lee igual ahora que hace 5000 años. El papel bien puede durar unos pocos miles de años. Un CD rara vez pasará de 100.
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Hay que saber distinguir entre soporte magnético y soporte óptico. el primero acaba perdiendose al ir disminuyendo el magnetismo, sin embargo el óptico dependerá de la estabilidad del material del disco, que puede ser bastante más de 10 años.
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La Naturaleza, gracias sean dadas a Dios, es muy sabia. ¿Que tal que semejante aluvion de estupideces grabadas por un enjambre infinito de mentecatos perdurase? ¡Tranquilos!... no hay mal que cien años dure... ni memoria que lo recuerde.

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