Cuatro españoles lanzan un proyecto de libros gratis en red
Ya lo llaman el Spotify de los libros
Aitor Grandes, socio fundador de 24symbols.com.A.N
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Todo comenzó hace menos de un año, cuando era la hora de comer en la empresa. Los treintañeros Aitor Grandes, Ángel Luengo, Justo Hidalgo y David Sánchez, tres ingenieros informáticos y un teleco, empezaron a pergeñar una idea que uniera los libros y las tecnologías. Tras darle algunas vueltas, llegaron a la conclusión de que la clave estaba en el concepto nube en el que se había inspirado el programa de música Spotify. Es decir, el usuario podría leer gratis en cualquier dispositivo iPhone, iPad, libro electrónico, PC el libro que quisiera sin necesidad de descargárselo. Todo estaría en internet.
24symbols empezará a funcionar en marzo de 2011
Así nació 24symbols , un proyecto que toma su nombre de las 24 letras del alfabeto griego y que se registró como empresa el pasado abril. Desde entonces, el tiempo ha tomado una velocidad intempestiva para sus cuatro creadores. Ya han vendido el 20% de la empresa por 250.000 euros y el proyecto ha sido valorado en 1.250.000 euros. Entre los inversores que los apoyan se encuentra Zinkia, la productora de animación creadora de Pocoyó.
"Estamos muy sorprendidos con todo lo que está pasando. A través de Twitter, mucha gente se está interesando por nosotros", cuenta Aitor desde una cafetería madrileña.
El proyecto está en plena creación. Tienen previsto que empiece a funcionar en marzo de 2011 a través de invitaciones a determinados usuarios, aunque todavía no saben con cuánto contenido. "Aún estamos negociando con las editoriales, pero las grandes como Planeta y Mondadori se han interesado", afirma Aitor, quien señala que no sólo tendrán narrativa sino también libros de texto y técnicos.
Los ingresos llegarán por la publicidad que genere cada libro
También quedan por negociar los ingresos que tendrá la empresa. La idea es que el programa tenga un servicio gratuito y uno de pago. Con el primero, el usuario podrá leer los libros gratis, pero tendrá que cargar con publicidad contextual. "Si, por ejemplo, estás leyendo El Quijote y aparece una población de Castilla- La Mancha, si pinchas en esa población, te puede aparecer el anuncio del parador de esa ciudad. Pero no es una publicidad intrusiva", avisa Grandes.
Ni Google ni Libranda
El servicio de pago garantizará la lectura sin publicidad, un catálogo ampliado de libros y la posibilidad de leer sin conexión por una cantidad de entre seis y nueve euros al mes. Nunca ofrecerán el archivo digital del libro, a menos que comience a funcionar el tercer pilar del proyecto: el comercio electrónico. "En la primera fase, no lo vamos a lanzar, pero después, si llegamos a acuerdos con las editoriales, nos gustaría vender los archivos y también los libros en papel", explica Aitor.
24symbols.com no quiere ser como Libranda ni tampoco como Google Editions, la tienda de ebooks que planea el buscador. Del proyecto de Google, Grandes indica que la principal diferencia es que "en un principio nosotros no vendemos, mientras que ellos quieren ser una librería online". Sobre Libranda, confiesa que pretenden llegar a acuerdos con ellos. "Creo que lo están haciendo bien, aunque han tenido un fallo con el DRM, el dispositivo anticopia. Por eso han recibido tantas críticas", comenta.
Aitor Grandes cree que la piratería de libros en España todavía "es bastante pequeña", ya que "aún no existen muchos dispositivos de lectura en el mercado". Sin embargo, sostiene que todo puede cambiar muy rápidamente. "La época nos va a ir llevando a negocios de este tipo. Ahora hemos salido nosotros, pero seguro que vendrán más", advierte.
De ahí que las mayores damnificadas por su proyecto sean las librerías. "Es cierto, todo esto lo deben de asumir mal, pero si leemos los informes, vemos que los menores de 18 años leen en todos los dispositivos, incluido el PC". Es el cambio de los tiempos.
22 Comentarios
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¡Enhorabuena chicos¡
me sale la vena patriótica cuando veo ejemplos como este.
Yo estoy en paro...Podríais contratarme....
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A ver si se dan cuenta de una vez lo políticos que la culpa no es de los trabajadores ni emprendedores... que en España están muy capacitados...
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La España del futuro, si señor.
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pues a mi me parece un nuevo paso en la criminalización del lector. A partir de ahora todos los lectores seremos piratas. Llevo toda la vida dando generosamente a amigos o conocidos libros que ya he leído, estos a su vez me dejan libros suyos que les han gustado. Por no hablar de las bibliotecas publicas que comparten masivamente sus libros de forma gratuita.
¿a partir de ahora va a ser delito compartir libros? ¿somos los lectores de papel piratas?
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La Cultura debería estar al alcance de todos...........independientemente del dinero ke tengan.............
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donde este un libro que lo puedas abrazar con tus manos, leer con tus ojos, en el momento que quieras, donde quieras, y cuando quieras, que se quite tanta modernidad en nombre de de la nueva era capitalista, los libros al alcance de todos y para todos.
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Puede funcionar. Hace no mucho se planteaba como algo irresoluble cómo sería posible conjugar los intereses de los autores con la era digital, a lo que siempre se respondía: hay que cambiar de modelo, mirad a Google. Ya había aparecido Spotify. Pero no lo veían.
A la industria editorial le ha costado horrores darse cuenta, a pesar de miles de recomendaciones de que las cosas habían cambiado, y de por donde tenía que ir su negocio en el futuro. La han cagado con Libranda, siguiendo empeñados en 'vender copias' como quien vendía libros, pero dando ficheritos, al mismo precio, en vez de transformar su modelo de negocio de producto a servicio. Google en este caso tampoco ha sabido arreglar el problema, pensando más en ser una biblioteca mundial que otra cosa, sin repartir la tarta de la publicidad en este proyecto, lo cual no ha favorecido lógicamente la colaboración de las editoriales.
Y no es complicado, nunca lo ha sido. Nadie va a pagar por un ficherito que se puede copiar gratis. Pero sí por un SERVICIO por el que puede leer no un libro, sino 2, 5, o 100, en el momento en que los necesite, y sin tener que descargarlos previamente. Igual que Spotify en la música. Igual que Google con los mapas. SERVICIO, no producto. Y los servicios se pueden financiar de dos maneras: publicidad, o suscripción (o combinar ambas). Lo que no funcionará nunca es el drm y querer cobrar 5EUR por un simple fichero. Ni tampoco cobrar 'por si puedes copiar'.
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"A partir de ahora todos los lectores seremos piratas" "La Cultura debería estar al alcance de todos independientemente del dinero ke tengan". ¿Qué no está claro de "libros GRATIS en red"?
El préstamo de libros físicamente o en redes de pares no tiene nada de malo. Lo que veo lógico es que intenten no ilegalizarlo, sino COMPETIR con eso, hacer algo mejor, en lo que las editoriales y los escritores obtengan algo de beneficio, y que sea más atractivo para los usuarios que las redes de pares o las bibliotecas. Que todos ganen. Y es perfectamente posible.
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¿Publicidad "contextual" durante un acto tan íntimo e intenso como la lectura de algunas cosas? Me hago cruces...
Por cierto, podrían haber cuidado más la redacción del artículo; la cercanía del coloquialismo casi jergal de "un teleco" (y sin entrecomillar) al culto "pergeñar" es más propia de una redacción de adolescente que de un artículo periodístico.
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Doraemon, el problema de la literatura, es que las editoriales no pueden vender algo intangible del cual no tienen derechos. La mayoría de la literatura, carece de derechos de autor y derechos de traducción, excepto la actual. En formato papel pueden vender si quieren la colección de libros de Shakespeare, pero te cobran por el papel, las tapas, pero no te cobran por la obra en si... puesto que no tienen sus derechos.
¿como pretenden vender estos libros por internet? ¿en base a que? Aquí uno de los grandes problemas de las editoriales, que durante años han estado comiendo de obras de las cuales no tienen derechos de autor. El sistema digital debería abrir la puerta a la gratuidad de libros, cosa que no está sucediendo. ¿como puede ser por ejemplo que libranda venda La Celestina a 2.49 y 7.40 cuando no tienen derecho de autor ni de traducción, ni papel, ni tapa, ni nada de nada? ¿ese dinero en base a que?
En el ejemplo del programa de la noticia, ¿en base a que pretenden cobrar por El Quijote? Ojo, lo ponen como ejemplo de incrustación de publicidad para la forma que no es de pago. ¿como pueden poner de pago algo del cual no hacen nada y del que no tienen derechos?
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Mira uno la página y se encuentra "24symbols", "tour", "home", "roadmap", "blog", "F.A.Q."...
._,
Y la pestañita del inglés antes que la del castellano. Cómo molamos, ¿eh? Perdón... qué "cool" somos...
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Al fin una buena iniciativa. A ver cuando se apuntan las distribuidoras del cine. Me encantaría ver buen cine español e internacional, pagando un abono mensual o anual razonable.
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Aunque a quien gustan los libros electrónicos probablemente ya dispone de medios (gratuitos o no) de encontrarlos en internet, la iniciativa es buena como una forma más de centralizar los documentos, sin limitarlos a obras de dominio público. Un buen servicio de biblioteca virtual es una gran cosa, o sea que les deseo mucha suerte.
Por otra parte, no creo que las descargas "ilegales" de libros susciten la misma controversia de la música o el cine, incluso tras la eclosión de kindles y demás. La experiencia subjetiva de escuchar música o ver una película descargada de internet apenas difiere de escuchar un CD o ver un DVD (con la excepción de los malditos screeners, que si pudiera cortaría de raíz) pero entre hacer clic con un ratón para pasar páginas de un PDF y pasar las páginas de un libro me parece que no hay color. Al menos yo, tras hojear un libro en PDF que me gusta, lo que de veras me apetece es adquirirlo en papel. O sea que al libro impreso le queda cuerda para rato. Y espero no equivocarme.
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Todo esto, seguro que a los libreros les da rabia y quizá algo más, pero de todas maneras es comparable a la que me dio a mí cuando compré el libro de García Márquez , "Mis putas tristes", autor que no me gusta, y pagué algo así como 18 euros o algo más , o sea, 3000 calas de las de antes, por un librito que tenía poco más de 150 páginas.
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Mordisquitos;
En primer lugar te hablo como lector.
Creo que una vez que pagas por un libro tienes todo el derecho a leerlo o no, prestarlo, regalarlo o lo que te dé la gana, hasta ahí creo que todos de acuerdo, pero si esta empresa se dedica a escanear obras sin el permiso de los titulares y ofrecerlas "gratis" para su lectura, no creo que tú ni yo seamos piratas, pero ellos sí.
En todo caso y después de leer la noticia con detenimiento, lo que se concluye es que la cosa va más por el lado de la lectura pagando, ya que lo que te ofrecen gratis llevará insertada publicidad, y me imagino que tanta que al final nadie querrá perder el tiempo viendo anuncios.
Las noticias están para leerlas en su totalidad y no sacar conclusiones precipitadas, ni buscar pelea en donde no la hay.
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Mordisquitos.
Una editorial te cobra por El Quijote porque para editar esa obra requieren de una licencia de actividad económica y pagar impuestos, si quieres puedes editarlo tú, te das de alta en autónomos y te haces empresario.
¡Coño! Que aquí todo el mundo habla de lo que no sabe.
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Soy librero el asunto para mi gremio se pone crudo, cuando yo esté en el paro también pediré todo gratis, la revolución digital pone al alcance de cada vez más gente más cosas gratis, a ver si con un poco de suerte el pan también es gratis aunque lleve colgada una etiqueta con publicidad.
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apaludo la idea, es hora de que cambien las cosas desde aquí
http://desrdenescotidianos.blogspot.com/2010/11/emergencia-para-la-emergencia.html
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www.ellibrototal.com
El nuevo libro debería vivir en medio de los otros libros, en una biblioteca y nunca en solitario. Estar conectado con los demás libros por puentes, ventanas y puertas abiertas, como lo enseñó Benjamín Prado. Que baste tocar una palabra para que se abran todos los diccionarios del mundo, que el golpe de una tecla remita a los comentarios, anotaciones, traducciones, digresiones y apostillas de los lectores y autores de todos los tiempos, incluidos los contemporáneos, pero, por sobre todo, los que ya se pensaba que jamás se iban a volver editar.
Ese libro debería contener el arte que inspiró, incluidos los mismos libros de otros. Debería desplegarse y recogerse en el espacio y, como lo soñó Dante Alighieri, en lo profundo del universo, encuadernarse con amor en solo un volumen.
Los soñadores terminaron de idearlo, obedientes al mandato de los maestros y lo llamaron libro total.
LOS INVITO A CONOCER LA BILBIOTECA DEL LIBRO TOTAL ES UNA NUEVA FORMA DE LIBRO DIGITAL, RECOMIENDO VER LA AYUDA ANTES DE USARLO: www.ellibrototal.com
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mordisquitos: te niego la mayor: por supuesto que las editoriales pueden vender algo intangible (o tangible) sobre lo que no tienen derechos, si es porque nadie los tiene porque es de dominio público. El derecho de autor es un derecho que limita lo que los demás pueden hacer con tu obra. Y si no existe esa limitación (si una obra no tiene derechos de autor), cualquiera puede hacer con ella lo que quiera. Eso significa que CUALQUIERA puede comercializarla, modificarla, usarla y hacer lo que le dé la gana con ella. No necesitas tener los derechos de autor de La Celestina para venderla; al contrario, cualquiera puede venderla, de forma tangible o intangible, precisamente porque no tiene derechos de autor. Cualquier editorial, o tú mismo con una impresora, puedes hacer cuantas copias te dé la gana y venderla. Y si quieres hacer ficheros digitales con ese contenido y encuentras algún lelo que pague por ello: tú mismo. No te estás apropiando de la obra de dominio público, ni nada del estilo. Puedes abrir una web y colgar tú mismo el quijote (las hay a cientos). Y si te apetece poner publicidad, pues la pones. Y si te apetece cobrar por acceso, pues lo haces. No veo el problema.
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En vez de restringir libertades, bloquear programas, imponer cánones a productos electrónicos, tasas a buscadores, desneutralizar la red, y todas esas cosas que intenta la industria de contenidos: he aquí la manera. Pueden sacar una gran rentabilidad a las creaciones intelectuales en internet, pero sólo si se adaptan al modelo de internet, y no intentan que sea sólo una tienda para que te envíen los libros a casa, o para que te paguen lo mismo sin tener que imprimirlo. Que hagan como Google: que lo den todo, gratis, que atraigan millones de lectores a su web, que en internet las cosas son al revés: alguien que te lee no es alguien a quien cobrar, sino que es tu mayor activo. Las visitas no son los clientes, son tu producto, son lo que vendes. Es el que la gente te lea lo que luego puedes vender a los anunciantes (como ya funciona en tv y radio, donde no te amenazan para que pagues ni te ponen trabas; al contrario, es lo que quieren, por lo que se pelean entre ellos). Conseguir que la gente te lea, es lo que quieren todas las webs del mundo. Y sorprende que lo más atractivo para las visitas, el contenido de calidad, esté todavía ausente de la web. En vez de empeñarse en venderme el último libro de Vargas Llosa, y que yo tenga que pagar, siempre pagar el lector, se puede plantear al revés. Que atraigan a la gente con el libro, que lo puedan leer, gratis, que eso no es una 'pérdida de ingresos' (por lo que habrían ganado de haber comprado el libro), sino una fuente de ingresos. Que no hay que imaginar mundos extraños y modelos de negocio futuribles; que a Google le funciona, que a los diarios online les funciona, que en toda la web eso funciona, que en la radio y la televisión eso funciona.
Lo diré una y mil veces. El p2p no es el origen de ningún problema. Es EL SÍNTOMA del problema, de que siguen queriendo vendernos cajitas que muchas veces no queremos, o en su defecto, peor aún, ficheritos. Es el síntoma de que siguen anclados en una visión obsoleta de los negocios, que no funciona en internet, y que ante la ausencia de estos contenidos los propios usuarios se han hecho sus herramientas. Los creadores de contenidos no tienen que luchar contra el p2p, tienen que adaptarse a cómo funcionan ahora las cosas. Y este es un ejemplo perfecto. Estamos en la era de internet, no en la era de la imprenta. No tiene ningún sentido encerrarse en una propiedad intelectual diseñada para la era de la imprenta.
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A ver, a ver... El proyecto ni siquiera ha echado a andar (basta con darse una vuelta por su web, en la que no hay absolutamente NADA fuera de una descripción general del proyecto y de unas ofertas de empleo para diseñadores web que se encarguen de dar forma a la interface de usario)... ¿y ya está valorado el negocio en más de un millón de euros y han sacado un cuarto de millón por un 20% de la empresa? Pero, ¿estamos locos o qué? Ese 20% es -de momento- un 20% de nada, fuera de unas pocas promesas.
Hay que reconocer que los creadores de esta "empresa" o más bien "proyecto" se lo han sabido montar muy bien (si las cifras que dan son ciertas) pero sinceramente, no veo el modelo de negocio por ningún sitio. Basta con teclear el título de cualquier libro en Google para obtener gratis bien una completísima reseña, bien una amplia muestra de su contenido (Google books) o bien todo el libro en distintos formatos. Y en modalidad de pago, sobre todo en inglés, tienes de todo.
Por otra parte, y como sabe cualquiera que lo haya hecho, una pantalla LCD no es lo mejor para leer un libro, pues causa una pronta fatiga visual y no facilita en absoluto la concentración. Como consulta rápida puede servir, pero para una lectura atenta y pausada sólo sirven los libros de toda la vida o los dispositivos lectores (Papyre, Booq, Kindle, etc.) de tinta electrónica.
En resumen, me parece que estamos ante un "bluff" para inversores despistados.

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