Un juez paraliza la polémica presa del Amazonas
El magistrado cree que la central hidroeléctrica podría dañar el medio ambiente
Protesta de indígenas en Brasilia, hace un mes. EFE
La construcción de la presa de Belo Monte, llamada a ser la tercera mayor central hidroeléctrica del mundo, tendrá que esperar. Un juez del Tribunal Federal del Estado brasileño de Pará ha ordenado la suspensión de la licencia que autorizaba el comienzo de las obras en plena selva amazónica. La Fiscalía había denunciado que se incumplían reglas para la concesión de la licencia ambiental y que se manipularon los números presentados en el proyecto.
La decisión suspende la licencia ambiental que, otorgada por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) el pasado 26 de enero, permitía la deforestación de 238 hectáreas de bosque para la construcción de la obra, cuyo coste total se estima en más de 10.000 millones de dólares. El magistrado argumentó que el proyecto incumplía 29 condiciones, entre ellas las medidas para garantizar la navegabilidad de los ríos, las acciones para la recuperación de zonas degradadas y los programas de apoyo a las poblaciones afectadas. El juez prohibió además que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, que aportará el 80% de los recursos, siga financiando el proyecto.
La presa ha sido muy criticada por grupos ecologistas, que temen que se interrumpa el flujo del río Xingú, uno de los principales afluentes del Amazonas. También preocupan los efectos sobre la población indígena local: unas 50.000 personas podrían ser desplazadas por la inundación de 500 kilómetros cuadrados de tierras. Sin embargo, Belo Monte es una pieza clave para la política energética de la presidenta Dilma Rousseff, como lo fue para su antecesor, Lula da Silva. El Gobierno argumenta que la central creará 18.700 puestos de trabajo y generará electricidad para satisfacer las necesidades de 23 millones de hogares.
La batalla por Belo Monte ha sido larga. El proceso de licitación se detuvo tres veces por cuestiones ambientales y los indígenas llegaron a acudir al Congreso Nacional en Brasilia para protestar. La polémica cobró visibilidad internacional por la militancia de figuras como el cantante Sting, la actriz Sigourney Weaver y el cineasta James Cameron.
4 Comentarios
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Si se hubiesen planteado un proyecto sostenible de minihidráulica esto no habría pasado. La minihidráulica consiste en desviar una pequeña parte del caudal de un río y detener su curso mediante una presa que convierte la energía potencial en energía eléctrica mediante unas turbinas.
Es muy similar a la energía eléctrica pero no se paraliza en curso del río ni se compromete la biodiversidad. Por contra, la producción eléctrica es mucho menor. A la larga la minihidráulica sale más rentable y basta con construir varias centrales minihidráulicas para conseguir el equivalente.
A pesar de todo hay que diversificar las fuentes de energía, que nunca se sabe lo que puede pasar.
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Los pueblos indígenas deberían tener control total de la gestión de sus territorios, ningún proyecto debería desarrollar-se sin su total consentimiento, después de tantos siglos de masacres, expolio, marginación.... seria lo más justo.
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La brutal ignorancia y la nula sensibilidad de los países y los grupos energéticos, no para de destrozar todo, incluso vidas humanas, al menos, deberían darse una vuelta por Bhutan, el único país que conozco que utiliza de una manera inteligente y respetuosa la fuerza de sus ríos.
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Increíble la rapiña que se está haciendo con los ríos de la Tierra. Dicen que hace falta energía, algo que no es siempre cierto. Lo realmente cierto es que se fomenta el consumo desmedido para que las eléctricas repartan sus cada día mayores dividendos.
En la Patagonia de Chile, por ejemplo, la española ENDESA y su filias chilena, quieren construir cinco centrales hidroeléctricas, destruyendo ese rincón maravilloso del Planeta. Y lo van a lograr, pese a la rotunda oposición de los ciudadanos de la región de Aysén, donde se asentarán las presas, para lo cual el gobierno de Piñera va cambiando las leyes que impiden esas construcciones, amén de falsear documentos oficiales que negaban la autorización. Peor aun: han de instalar un tendido eléctrico de unos 2.5oo Km de longitud para llevar la energía producida a la capital santiago y, sobre todo, a la industria minera del Norte. Con el mismo habrán de atravesar parques nacionales y zonas protegidas. Esperemos que la fuerza del senado chileno impida semejante aberración.
P.D.: Chile posee un potencial enorme en el viento del Pacífico, casi permanente. Y posee termales, solares, etc. que pueden solucionar el supuesto apremio energético...de la industria multinacional minera

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