En primera persona

Muerte y moribundia de las lenguas

La investigadora del CSIC Sofía Torallas Tovar relata  la historia de un filólogo español entre los últimos matacos

PÚBLICO.ES 30/01/2008 22:42 Actualizado: 31/01/2008 11:49

"Apenas queda en América pueblo indígena que no tenga contacto con los civilizados, con la consiguiente amenaza para el mantenimiento de lenguas y culturas". Así se manifestaba Antonio Tovar (1911-1985) en su Catálogo de las Lenguas de América del Sur, una de las obras de su vasta producción, en la que puso gran ilusión y muchos años de trabajo.

Pero yo quería ahora hablar de una de sus aventuras más apasionantes, de la cual surgió el libro Relatos y Diálogos de los Matacos, publicado en 1981. En él, recogió una experiencia única para un lingüista y filólogo. Y lo digo desde la perspectiva de los que estudiamos lenguas muertas, desprovistos como estamos del laboratorio vivo donde obtener la información necesaria para completar su conocimiento empírico.

Tras su estancia como profesor de lingüística en la Universidad de Tucumán (1958-60), en Argentina, decidió especializar sus esfuerzos hacia el estudio de una comunidad de indios, los matacos, los más antiguos pobladores del Chaco, un desierto del norte de Argentina y Paraguay. Y la elección de esta lengua se debió a que había encontrado un buen informante, Santos Aparicio, bilingüe, hijo de monolingües, pero ya padre de castellanoparlantes.

En sus estancias con los matacos, grabó sus relatos en cintas magnetofónicas, recogió y editó sus leyendas y mitos y, más importante aún, codificó la gramática que inmortalizaba su lengua ante la amenaza de la desaparición.

Así, en una conferencia en el Instituto de España en la década de 1980, decía: "El problema principal de las lenguas nativas americanas es que mientras algunas, como el quechua, son utilizadas por varios millones de hablantes, del orden de seis a ocho millones, hay otras múltiples de ámbito restringido o muy minoritarias que se encuentran en peligro de extinción".

Cuando uno se sumerge en las listas de lenguas en peligro que glosa el Ethnologue, puede pensar que el esfuerzo de "vestirse de explorador" -como le decía a Tovar su mujer- y marchar al Chaco durante semanas con los indios, para insuflar vida a una lengua hoy en situación muy precaria, es como luchar contra las olas.

Sin embargo, ahí queda plasmada la lengua mataca, en los relatos deliciosos del malvado e inmortal creador del mundo, Taqfwaj, que inventó las moscas porque se aburría, que redirigió el curso de las aguas primordiales con unos palos prodigiosos y que resucitaba, no como su lengua, después de cada aventura desafortunada.

4 Comentarios
  • Chiqui
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    -1 i Chiqui 31-01-2008 13:17

    ¿Sabéis que la palabra "moribundia" no existe en el diccionario de la Real Academia de la Lengua?. Me gustaría que me explicárais que habéis querido decir con dicho término.

  • Orígenes
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    0 i Orígenes 31-01-2008 16:33

    Cuanto más antigua es una lengua más nos acerca a nuestros orígenes como humanos: ¿preferimos la Biblia a la Antropología?

  • atreihu
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    -2 i atreihu 31-01-2008 18:55

    Entiendo que las leguas nos sirven para comunicarnos con otras personas, siguiendo esta lógica pienso que con cuantas más personas pueda yo potencialmente hablar en la legua X más útil me puede resultar manejar dicha lengua X. Lo que dicho de otra manera significaría que las leguas de ámbito restringido o muy minoritarias a las que se refiere el articulo, o otras cooficiales de nuestro país, son cuanto mas minoritaria más inútiles.

  • denver
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    -1 i denver 01-02-2008 01:37

    Aunque entiendo que la ignorancia monolingüe e imperialista pueda sentirse orgullosa por la muerte de una lengua más, la gran mayoría de las personas sabemos que una lengua es un tesoro y que ni su importancia ni su funcionalidad no se mide en su número de hablantes. ¡Vaya tontería! Una lengua es útil mientras sirva a la comunidad que la habla y punto. Por otro lado, pocas veces podemos hablar de lenguas minoritarias. Más bien, se debe hablar por justicia de lenguas minorizadas, perseguidas hasta su extinción. La muerte de una lengua es equiparable a la pérdida de una especie viva... es un desastre en el ecosistema del cuál no se saben nunca sus últimas consecuencias. Por el momento, la pérdida de una manera de ver y entender el mundo y el ser humano. Por ahora, un paso más hacia la pérdida del patrimonio más valioso y rico que posee la humanidad: la diversidad.

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Generado: 2012-05-29 00:32:54