El 'barco del hierro' echa el ancla
La empresa de EEUU que pretendía verter mineral en Canarias cesa sus pruebas
Imagen de satélite de un florecimiento natural de fitoplancton en el Mar Negro. NASA
La compañía estadounidense Planktos ha anunciado su intención de posponer sus ensayos de fertilización del océano con hierro. En un comunicado hecho público la semana pasada, la empresa señala que "una campaña de desinformación muy eficaz, emprendida por cruzados anticréditos de carbono, ha desencadenado una oposición generalizada al proyecto de Planktos, y ha provocado que la empresa se encuentre con serias dificultades para recaudar el capital necesario para financiar sus proyectos de investigación oceánica".
La sociedad estadounidense, que intentó sin éxito verter decenas de toneladas de hierro en las Islas Canarias el pasado diciembre, sostiene que la fertilización del océano con este mineral puede contribuir a la reducción de gases de efecto invernadero de la atmósfera, al provocar la multiplicación del fitoplancton, unos microorganismos marinos capaces de absorber dióxido de carbono.
Su objetivo es obtener créditos de carbono y venderlos a empresas o gobiernos que quieran compensar sus emisiones. Sin embargo, su proyecto se ha enfrentado a la oposición de organizaciones como Greenpeace, que acusan a Planktos de "buscar beneficios sobre el falso argumento de proteger el medio ambiente, cuando lo que hacen es ponerlo en peligro".
A comienzos de febrero, la empresa ordenó el regreso de su buque de investigación Weatherbird II, que se encontraba en la isla portuguesa de Madeira, a la espera del permiso para atracar en Las Palmas de Gran Canaria.
Tregua indefinida
Planktos reconoce que esto es sólo una tregua indefinida. Su junta directiva está estudiando diferentes opciones, que incluyen un posible relanzamiento de sus experimentos en aguas internacionales, pendientes de financiación adicional o de la llegada de nuevos socios, y el desarrollo de "otras prometedoras oportunidades de negocio en el ámbito medioambiental".
En su comunicado, la firma de ecorestauración, como se autodenomina, insiste en la urgente necesidad de proseguir sus planes de fertilización del océano y tilda de engaño científico las objecciones recibidas. "La hostilidad ideológica y las distorsiones de nuestro trabajo continuarán bloqueando el progreso hasta que se comprenda la verdadera gravedad de la crisis climática y oceánica", agrega la notificación.
Para la responsable de la Campaña de Tóxicos de Greenpeace, Sara del Río, la retirada de Planktos es una "muy buena noticia". A juicio de Del Río, "es muy positivo que haya habido una respuesta negativa del mundo científico y la sociedad civil a un negocio que se presenta con la falsa excusa de revertir el cambio climático".

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