Para el gusto, los colores
La industria alimentaria tinta de forma artificial los productos que pierden en el proceso de producción su tono natural
Los fabricantes eligen mediante pantoneras el tono de salmones, pollos o huevosPúblico
Al consumidor le gusta que el salmón sea rojo, el pollo amarillo y los huevos, tirando a marrones. Pero lo cierto es que esta elección responde menos a la calidad de los productos que al acierto en su coloración. La cría en cautividad aleja a los animales del alimento que les aporta su tono natural, lo que fuerza a la industria alimentaria a intentar recuperarlo, para satisfacer a sus clientes.
Un buen ejemplo es el salmón. En libertad estos animales consumen diversos crustáceos que tintan su carne. Pero en las piscifactorias –de donde provienen, por cierto, la mayoría de estos animales que se consume en el mundo– la alimentación se realiza a través de pescados.
El característico color rosa anaranjado de la carne del salmón se transforma en un gris parduzco cuando es criado en cautividad. Para recuperar el tono natural, los productores cuentan con una auténtica paleta de colores, similar a la que usan los pintores, o a las pantoneras de los diseñadores.
Color a la carta
La carta Salmofan, diseñada por la empresa DSM –antigua división de vitaminas de la farmacéutica Roche– ofrece, por ejemplo, una enorme gama de rojos anaranjados.
Cada color está numerado y corresponde con la cantidad del aditivo (antaxantina) que debe mezclarse en la dieta de los animales, en función del color deseado.
En las granjas acuáticas, una vez hecha la elección, se añade tanta antaxantina como corresponda a la tonalidad deseada y voilà!, el salmón tendrá exactamente ese color.
La antaxantina es un carotenoide; es decir, una sustancia generada en laboratorio como síntesis de otros productos naturales, llamados beta-carotenos, los pigmentos rojo-anaranjados presentes en alimentos como las zanahorias.
La elección de colores no se practica sólo en la acuicultura. Los criadores de pollos utilizan otros carotenoides, como la cantaxantina, la zeantaxantina o la luteína, que sirven para elegir el tono tanto de los huevos como de la propia piel de los animales.
Colorantes beneficiosos
Las granjas avícolas también cuentan con su propia pantonera, con gamas más o menos amarillentas, según el gusto del consumidor.La experta Ana Barroeta, profesora del Departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos de la Universidad Autónoma de Barcelona, asegura que la pigmentación de los animales no representa ningún peligro: “Más bien al contrario, incluso se han demostrado efectos favorables para la salud de algunas de estas sustancias”.
La afirmación de Barroeta tiene su explicación en pigmentantes como las mencionadas astaxantina, listeína o ceaxantina, que en diversos estudios han demostrado sus propiedades antioxidantes y por lo tanto beneficiosas para la salud del ser humano.
Los humanos utilizaron en el pasado la cantaxantina como método de bronceado artificial. Pero este uso se abandonó cuando los estudios científicos demostraron que su ingesta provocaba daños en la retina.
Por ello, en Europa está prohibido su utilidad para consumo directo humano, con la excepción de las tradicionales salchichas de Estrasburgo, a las que se ha permitido mantener este colorante como hecho diferencial cultural.
En cualquier caso, los expertos de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria impusieron en 2003 una aportación máxima de la cantaxantina en la alimentación de los animales.
La presencia de este compuesto tiene que ser inferior a 25 miligramos por kilo de pienso para los salmones y los pollos para carne, así como de 8 miligramos por kilo de pienso para las gallinas ponedoras. El límite hasta entonces era de 80 miligramos por kilo.
Sobre gustos
No todos los consumidores gustan del mismo color en la piel de los pollos y en la yema de los huevos. Las investigaciones de mercado confirman que en el norte de la Península Ibérica suele gustar el amarillo más fuerte, mientras que en el sur optan por un amarillo más pálido.
En la carta de colores de DSM estas preferencias se leerían así: el tono 10, más suave, es el preferido de los madrileños, mientras que los catalanes optan por el 13 y los vascos eligen el amarillo vivo del 14.En los salmones el color tampoco es un asunto menor.
Un estudio realizado en EEUU por Roche llegó a la conclusión de que los consumidores preferían los salmones más rojizos, ya que en su percepción relacionaban este tono con un producto más fresco, con mejor sabor y de mayor calidad. Esto significaba que estaban dispuestos a pagar más por ello.
13 Comentarios
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Que mierdas nos hacen comer las multinacionales de la alimentacion, los laboratorios, para que luego digan que todo es natural, el personal se muere de cancer, igual nos estan vendiendo productos cancerigenos sin consetimiento de los humanos, ¿esto no es matar tambien?
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A lo que hemos llegado!! aqui en USA ya lo hacen desde hace mucho y me solia reir de los pardillos que lo compran pero ahora resulta que estamos copiando esta pauperrima idea de los americanos. Esto es el colmo del capitalismo. Estoy practicamente seguro que el Corte Ingles compra la mayoria de estos ¨peces de colores¨
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no hace falta echar colorante de ningún tipo para que los huevos tengan un buen sabor. Yo tengo gallinas y no echamos nada de compuesto,y saben buenisimos, no importa el color. Las ndustrias alimentarias de todo tipo son unas mata personas y no les importa el cancer que originan al alimentarnos con todas esas mierdas que echan a todos sus productos. les importa el dinero exclusivamente y nada las personas, ni las enfermedades. ¡Hay que ser más selectivos con lo que comemos!. no solo pensar en la apariencia externa.
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Ya no hay nada natural, todo, absolutamente todo, la fruta, las verduras, la carne, todo está manipulado. Lo mejor es ir haciéndose con una huerta o comprar a sitios que garanticen los productos. Nos están envenenado. Esto es el capitalismo. Sigan votando PSOE /PP.
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En contra de lo que los últimos artículos de tono científico me provocaron, al leer éste no puedo quedarme sin comentarlo. Se da la sensación de que los salmones, los huevos, la comida en general está tan manipulada que ya nada es natural. En parte, podría decirse que sí, que debido al consumismo derivado del capitalismo ya no hay nada que crezca naturalmente. Pero se puede ser más riguroso a la hora de criticar estas prácticas casi obligatorias: "se añade tanta antaxantina como corresponda a la tonalidad deseada y voilà!, el salmón tendrá exactamente ese color"????? Se les da un pienso de "terminación", con más colorantes como el nombrado. Pero pienso, al fin y al cabo, como el que come desde el momento en que agota sus reservas de nacimiento. Se puede criticar cómo se hacen estas cosas, pero no hace falta caer en en el sensacionismo alarmista. Es una pena, pero la divulgación científica, a nivel popular, deja mucho que desear. Así nos va...
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Hace ya bastantes años que se le daba pimentón a las gallinas para que las yemas de los huevos tuvieran más color. Lo que se limitan a hacer es dar ahora ese pigmento con química, pero es lo mismo. Así de triste ha quedado la industria alimentaria y así de estúpidos somos nosotros, que nos conformamos con los aromas artificiales.
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Culpar a la industria alimentaria de ciertas prácticas irregulares es lo más cómodo: los culpables siempre son "los otros". Pero, ¿quién obliga al consumidor a comprar "la carne más roja" o "el huevo más amarillo"?. El propio consumidor. Así pues, si el consumidor tomara decisiones más comprometidas, se evitarían esas "prácticas fraudulentas".
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y luego, al ser más rojo o más amarillo te lo venden a mayor precio por que es "natural". Y picamos. E incluso afirmamos rotundamente que "se nota mucho la diferencia". Cada día somos más tontos.
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Lo que más me ha impactado del artículo ha sido: "Los humanos utilizaron en el pasado la cantaxantina [...]pero este uso se abandonó cuando los estudios científicos demostraron que su ingesta provocaba daños en la retina. [...] La excepción de las tradicionales salchichas de Estrasburgo, a las que se ha permitido mantener este colorante como hecho diferencial cultural". O sea, para "diferenciarse culturalmente", en Estrasburgo comercializan y consumen productos que pueden provocarles daños retinales. ¿Soy yo el único al que esto le parece de una necedad supina???
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...Y porque estamos dispuestos a pagar más precio los fabricantes y, sobre todo, los distribuidores claman por volver al dinero barato, para que volvamos a endeudarnos sin mesura y mantengamos un alto nivel de consumo (dinamismo) sin que ellos tengan que amoldar precios a una escasa demanda, pasándose por el arco de triunfo una ley del mercado que solo mentan cuando les favorece. Así que nada, que nos vuelvan a poner el dinero baratito y a consumir como posesos, que hay pigmentos por un tubo para maquillarlo todo. Eso sí, algunos dañan la retina y otros te pudren el pito, pero que nos quiten lo bailado.
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No es normal, no es ético, no es natural, y por tanto no puede ser bueno que la espcie humana sea la única que para comer tenga que privar a otros seres de su libertad, maltratarlos, esclavizarlos y ahora manipularlos genetícamente, con el único objetivo de tener un sabor más o menos agradable en la boca, algo tan superficial como eso. Somos omnívoros, y eso no indica que "debemos" comer de todo sino que "podemos" comer de todo. Ser omnívoros es una ventaja que no todas las personas aprovechamos. Algunas personas hemos escogido comer sin crueldad, otras no se lo han puesto a pensar quizás, pero en cualquier caso la alimentación cien por ciento basada en vegetales (lo cual no supone comer solamente lechuga) es mas respetuosa también con el Planeta, colabora a apalear el hambre en el mundo, es buena para el cuerpo y sobre todo no supone sufrimiento. Si queréis más información entrad en www.liberaONG.org
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No me extraña q vascos y catalanes escojan el amarillo más fuerte.Son las comunidades más avanzadas de España y el amarillo fuerte es el color del pollo de granja,aunque tras esta noticia estoy desalentado,porque ahora no voy a saber si me están dando pollo de granja o pollo de esos que crían en jaulas apiladas del tamaño de un folio.Pobres animalitos.
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En este artículo me anotaba que no hay ninguna mención de astaxantina natural, que es derivado de alga verde. Este tipo de astaxantina es buena para la salud y los estudios que se mencionan aquí refieren al uso de este ingrediente. Astaxantina sintética es similar a la cantaxantina sintética, las dos son sustancias que han fabricados en un laboratorio. Creo que la astaxantina natural, la cual es un suplemento que la gente toma por sus efectos beneficios y causa el tono natural de salmón, debe tener artículos sobre los beneficios saludables. Este artículo enfoca en el producto de DSM, pero se debe tener énfasis en los ingredientes naturales, que son buenos para la salud, versus los ingredientes sintéticos, que representa peligro.

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