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El trabajo acalla las buenas emociones de las personas

Un estudio analiza los biorritmos anímicos de las personas a partir de los mensajes publicados en Twitter

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Aunque todo el mundo sería capaz de identificar a algún conocido que manifiesta tener 'muy mal despertar', lo cierto es que el biorritmo de las personas invita más por las mañanas a ser positivos, animados, resueltos y con ganas de ver el mundo plagado de botellas medio llenas y la vida de color de rosa. Eso sí, la realidad tiende a diluir ese buen rollo. El buen despertar forma parte de un ciclo vital que también provoca que a lo largo del día, con sus vaivenes y obligaciones, se vaya apagando esa positividad.

Estas conclusiones, publicadas hoy en la revista Science, parten del minucioso análisis de los mensajes compartidos en la red social Twitter, que para los investigadores de la Universidad Cornell de Nueva York es una herramienta perfecta para medir el 'pulso de las naciones'. Del análisis de estos mensajes de 140 caracteres, los investigadores concluyen que existe este ritmo circadiano que afecta decisivamente a las emociones de las personas en función del momento del día. Así, la gente sería bastante feliz nada más levantarse por las mañanas, con un pico de positividad a última hora de la noche. Este buen estado de ánimo se multiplicaría durante los fines de semana, especialmente las noches del sábado y las mañanas del domingo. Los investigadores consideran que esto se debe a que entre semana se duerme peor y se madruga más, y al efecto del estrés provocado por el trabajo.

La jornada laboral acaba con el buen despertar de la gente

La influencia que tiene la jornada laboral en la energía positiva de las personas, apagando su buen ánimo, se comprueba al observar estos ciclos. No se trata de que los trabajadores escriban más tuits cargados de energía negativa durante las horas de trabajo; es que parece desactivar las ganar de hablar de cosas positivas. La decisiva influencia del trabajo se puso en evidencia al analizar concretamente las publicaciones realizadas en un solo país, Emiratos Árabes Unidos, donde la semana laboral va de domingo a jueves. En su caso, el pico de buen ánimo se dispara entre viernes y sábado del mismo modo que en el resto del mundo surge entre sábado y domingo.

El trabajo de Cornell deja claro que los sentimientos positivos no guardan ninguna relación con los negativos, y se expresan de forma independiente: un pico de pesimismo en un determinado momento del día no implica que a la vez caiga el buen ánimo.

Los fines de semana se escriben tuits más positivos que de lunes a viernes

De hecho, la noche de los sábados se produce un fenómeno llamativo: entre las 20.00 horas del sábado y las 3.00 del domingo se da el mayor pico de tuits positivos, pero también de tuits negativos. En el mundo actual, en el que el 45% de los mensajes publicados en esta red social se envía desde los móviles, este dato invita a imaginar una discoteca llena de gente tuiteando la montaña rusa de emociones en que se puede convertir una noche de marcha.

Este equipo de sociólogos se sirvió de 509 millones de tuits enviados a lo largo de dos años (entre febrero de 2008 y enero de 2010) por más de dos millones de usuarios distintos de esta plataforma de comunicación. Al volcar ese océano de palabras sobre un programa diseñado para medir su dimensión psicológica, los investigadores obtuvieron un resultado numérico para cada hora de cada día, y también para los distintos países del globo. Eso sí, ese programa sólo permitió medir los tuits escritos en inglés. Aún con eso, los investigadores elaboraron un mapa que refleja ciertas diferencias por regiones y culturas, aunque en general el comportamiento es similar en todo el globo.

El análisis psicológico y sociológico de los tuits ya se había estudiado previamente, pero fijándose en eventos concretos (el terremoto de Japón), lo cual podía sesgar el resultado. Por eso plantearon una recogida de datos tan amplia. 'Los datos de la cada vez más popular red social online permiten estudiar a los sociólogos el comportamiento en tiempo real de un modo que es a la vez muy detallado y a escala global', defienden los autores.