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Apple se defiende y dice que se preocupa "de cada trabajador"

La empresa niega las acusaciones de pasividad ante la explotación de sus fabricantes en China

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Un día después de que un informe destapara las escandalosas condiciones de trabajo que ofrece uno de los fabricantes chinos de Apple, Foxconn, la empresa californiana ha reaccionado con indignación enviando un comunicado a todos sus empleados. 'Nos preocupamos por cada uno de los trabajadores en nuestra cadena de suministro', se defiende en la carta el consejero delegado de la compañía, Tim Cook.

El informe, publicado el jueves por el diario The New York Times, denunciaba exactamente lo contrario, con testimonios de directivos tanto de la empresa china como de la estadounidense. 'Apple nunca se preocupó de nada que no fuera aumentar la calidad del producto y de disminuir los costes de producción', confesaba un exalto cargo de Foxconn al periódico de EEUU. El reportaje desvelaba castigos humillantes, jornadas interminables y una falta generalizada de seguridad en las fábricas, que en 2011 provocó cuatro muertos y casi 80 heridos por explosiones dentro de las instalaciones. Esta semana, Apple anunció su récord de beneficios: más de 13.000 millones de dólares en el último trimestre de 2011, gracias a la venta de más de 50 millones de teléfonos iPhone y tabletas iPad.

Para Cook, cualquier acusación de pasividad por parte de Apple 'es claramente falsa y ofensiva'. El consejero delegado esgrime el programa de la compañía para enseñar sus derechos a más de un millón de trabajadores, según sus cifras. 'Cada año inspeccionamos más fábricas, subiendo el listón de exigencia para nuestros socios y yendo cada vez más al fondo de la cadena de suministro', argumenta Cook.

A comienzos de enero, Apple se convirtió en la primera empresa tecnológica admitida en la Asociación para el Trabajo Justo (FLA), una organización internacional sin ánimo de lucro que pelea por eliminar la explotación de los trabajadores en todo el mundo.

El código de buenas conductas de la ONG, no obstante, ha sido criticado por su debilidad y otras entidades han censurado que buena parte de los fondos de la FLA provengan de las empresas que debe vigilar, como Adidas, Nike y H&M. Cook dio ayer su 'palabra' de que no cerrará los ojos ante los problemas en su trastienda.