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Los dueños de la red quieren que los contenidos paguen

El presidente de Telefónica, César Alierta, pretende que los buscadores costeen parte de la infraestructura. En EEUU, algunas operadoras ya han intentado filtrar el tráfico

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Telefónica quiere su parte del negocio de los contenidos en Internet. Además de intentar conseguirlo con sus propios lanzamientos, la compañía quiere un porcentaje de los ingresos que generan los buscadores, algo que el presidente de Telefónica, César Alierta, detalló durante una conferencia el pasado viernes en Bilbao. 'Los buscadores de Internet utilizan nuestras redes sin pagarnos nada (...). Esto no puede seguir así, es evidente'.

Tras estas declaraciones que fuentes de Telefónica no quisieron ayer comentar todos los ojos miraron a Google, que acapara más de un 90% de las búsquedas que se realizan desde España. La compañía tampoco quiso pronunciarse ayer sobre ellas, si bien el vicepresidente de la compañía y uno de los padres de Internet, Vinton Cerf, detalla en cada una de sus conferencias la importancia de una Internet neutral en la que operadoras, buscadores y creadores de contenido tienen funciones diferenciadas. 'Internet fue diseñada sin guardianes sobre los contenidos o servicios', detalla en el blog de Google.

La CE ya ha regulado 'el carácter abierto de Internet'

El debate que plantea Alierta va un paso más allá del generado en EEUU, donde algunas operadoras quieren ofrecer una Red de dos velocidades en función de si la web de destino paga por su tráfico. Las telecos sugieren ralentizar el acceso del usuario a las páginas que deciden no pagar, creando dos redes diferentes.

El debate, denominado neutralidad de Red, agrupa por un lado a asociaciones de derechos en la Red y empresas de contenidos y, por otro a las operadoras. La Comisión Europea, siguiendo el camino marcado por EEUU, ya se pronunció sobre este tema a finales del año pasado dentro del denominado paquete telecom. La CE declaraba de 'máxima importancia' el hecho de 'preservar el carácter abierto y neutro de Internet'.

La cuestión es cómo Telefónica cobraría a buscadores como Google, Microsoft o Yahoo, que tampoco querían pronunciarse ayer sobre las declaraciones de Alierta. El profesor del Instituto de Empresa Enrique Dans detalla que la compañía 'no puede regular lo que pasa por sus redes'. El argumento básico es que, de hacerlo, la operadora puede encontrarse con una demanda anticompetencia. De hecho, la Ley General de Comunicación establece en su artículo 3 el objetivo de 'fomentar, en la medida de lo posible, la neutralidad tecnológica en la regulación'.

Para Alierta, 'la inteligencia está en la Red y las redes son nuestras'. 'La Red vale lo que valen sus usuarios, no sus cables', replica Dans.

El presidente de Telefónica limitó su discurso a los buscadores, planteando el cobro por lo que se conoce como tráfico diferido. 'Hasta los contenidos los hacemos nosotros', detalló. El editor del blog Bandaancha.eu Joshua Llorach hace una lectura más general de las declaraciones de Alierta, aplicándola a otros productos y servicios que Google está ofreciendo y que entran en competencia directa con algunos de los que ya comercializa la operadora. 'Un ejemplo de ello es el teléfono de Google Nexus One, que podrá adquirirse de forma libre a través de Internet sin contar con las operadoras'. Llorach, que califica de 'globo sonda' las declaraciones de Alierta, también hace referencia a los contenidos audiovisuales que Telefónica comercializa junto a su servicio de ADSL. 'Es posible que no le haga gracia que Google alquile películas en YouTube'.

El problema de fondo no es sólo que grandes empresas que generan mucho tráfico a terceros paguen a las operadoras de Internet por el uso de las redes que hacen sus usuarios. La página de promoción de noticias Meneame.net, con 200.000 usuarios diarios, es una de las web en español que más tráfico redirige hacia otros sitios. Uno de sus fundadores, Ricardo Galli, detalla que sus ingresos cubren los costes técnicos, pero no arrojan los beneficios sufientes para vivir de ello. Galli da la vuelta a los argumentos de Alierta, diferenciando entre redes y contenido. 'Quizás son las operadoras las que deberían pagar a las páginas de contenidos, ya que los usuarios se conectan a Internet para poder acceder a ellas'.

La industria cultural ha intentado sin éxito durante los últimos años que las operadoras subvencionasen de alguna forma las descargas de contenidos con copyright que se realizan a través de sus redes. El director de la Coalición de Creadores, Joan Navarro, califica de 'curioso' lo que considera un 'cambio de actitud' de las operadoras. 'Siempre se han escudado en la irresponsabilidad de los contenidos que circulan por sus redes y ahora quieren participar de los beneficios', dice.

Los argumentos de las operadoras

Las operadoras denuncian que sus redes podrían congestionarse. En 2009, el tráfico de datos creció un 74% frente a 2008. Para afrontar el aluvión, invirtieron para obtener 9,4 terabits por segundo de capacidad extra.
La ‘barra libre’ para todos impide dar prioridad a servicios como, por ejemplo, la telemedicina. Una operación a distancia debería disponer de más ancho de banda que un correo electrónico.
Hay empresas que estarían dispuestas a pagar un extra por llegar antes o de forma garantizada. La neutralidad frena la aparición de servicios ‘premium’.

Postura de asociaciones internautas y empresas de contenidos

En muchas zonas geográficas, en España también, hay un monopolio de facto, donde una operadora controla la línea del usuario. La posibilidad de priorizar tráfico por velocidad o por precio crearía desigualdad en el acceso.
Las operadoras ya cobran a los usuarios una cuota cada mes. Las empresas de Internet también pagan a una operadora por el ancho de banda que consumen. Lo que propone ahora Telefónica es que también sufraguen el coste de interconexión entre redes.
Favorecer determinados servicios en función del dinero provocará la existencia de varias ‘internet’.

 

¿Qué es la neutralidad de la Red?
La definición de este concepto entraña el primer problema de este debate: la neutralidad de la Red es algo muy diferente según a quién se le pregunte. Su enunciado básico exige el mantenimiento de una Internet libre y abierta a todos en igualdad de condiciones. Se trata de que no exista discriminación en el tráfico de datos en función del emisor/receptor o según su contenido. La discriminación se concretaría ralentizando un determinado servicio, o bien dando prioridad a quien pague más.

¿Cuáles son las partes en conflicto?
El problema de la neutralidad surgió primero en EEUU. Las grandes operadoras (AT&T, Verizon y Comcast) empezaron en 2005 a defender en público la posibilidad de priorizar un tipo de tráfico sobre otro. Del otro lado están las principales empresas de Internet, encabezadas por Google, y las asociaciones de usuarios. Sostienen que la infraestructura debe ser neutra y que las operadoras ya cobran por las conexiones. En medio, la Comisión Federal para las Comunicaciones (FCC), que prepara un dictamen sobre el asunto. El presidente Obama tomó partido la semana pasada: “Soy un gran creyente de la neutralidad de la Red”, dijo en un discurso en exclusiva para YouTube.

¿Cómo gestionan el tráfico?
Oficialmente, en España las operadoras respetan la neutralidad de la Red. En EEUU no ha sido así. Al menos a una operadora, Comcast, la FCC la condenó por ralentizar el tráfico de un programa de intercambio de archivos P2P (BitTorrent) frente al de otros usuarios. En la práctica, todas las operadoras, también las españolas, usan sistemas de gestión de tráfico, con el argumento de que así pueden balancear la carga de datos.

¿De dónde procede el tráfico?
El tráfico de datos no deja de crecer. Y para las operadoras, la mayoría es improductivo. El P2P, los vídeos de YouTube o el contenido generado por los usuarios de las redes sociales no les reporta un euro y sobrecarga sus redes.

¿Es neutral la red móvil?
El tráfico de datos sobre las redes de telefonía móvil creció un 72% en la segunda mitad de 2009. YouTube, la telefonía IP y las descargas P2P fueron los que más tráfico consumieron. Por eso, las operadoras no quieren extender la neutralidad de la Red al móvil. De hecho, la FCC la ha excluido de su informe preliminar. Aún así, las operadoras han tenido que ofertar tarifas planas de datos para seducir a los clientes. En España, los programas P2P no se pueden usar en el móvil.