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EEUU alarga un año la vida de los 'shuttle'

El Congreso aprueba los planes del presidente Obama para la NASA. El transbordador 'Atlantis' realizará un vuelo más

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Barack Obama ha conseguido imponer su transición espacial. El proyecto del presidente para el futuro de la NASA, que incluye usar naves privadas para llevar a sus astronautas al espacio y cancelar el programa para volver a pisar la Luna en 2020, fue aprobado el miércoles por el Congreso por 304 votos a favor y 108 en contra.

La decisión, respaldada por demócratas y republicanos, no podía llegar en mejor momento para Obama, pues las elecciones de noviembre podrían haber enfangado su aprobación, prolongando la crisis actual de la NASA, que afronta cientos de despidos por la cancelación de proyectos. El Senado ya dio el visto bueno al texto, así que sólo queda que el presidente ratifique un documento, que, tras ocho meses de negociaciones, ha sufrido importantes cambios.

El primero será que los viejos transbordadores shuttle, que llevan más de un cuarto de siglo en servicio, seguirán volando hasta bien entrado 2011. La norma aprobada en el Congreso determina que habrá un vuelo más, entre junio y octubre de 2011. Será a bordo del Atlantis, que en abril de este año concluyó con éxito el que iba a ser el último de sus viajes al espacio. Alargar la vida de los shuttle reduce la dependencia de la NASA de las únicas otras naves disponibles, las Soyuz rusas, pero también aumenta las posibilidades de repetir catástrofes como las de los transbordadores Challenger y Columbia, que volaron por los aires en 1986 y en 2003, respectivamente.

'La nave aún está en buenas condiciones y hemos encontrado la manera de usarla de forma segura', aseguró ayer Lori Garver, la viceadministradora de la NASA, durante una conferencia de prensa.

El Congreso quiere que la NASA comience a diseñar nuevas naves

El Congreso ha aceptado la cancelación de Constellation, un programa con el que su principal valedor, el ex presidente George Bush, pretendía llevar a EEUU a la Luna y a Marte en un tiempo récord y que el Gobierno de Obama veía imposible de llevar a cabo en plena crisis. A cambio, ha mutilado una de las partidas preferidas del presidente, los 3.300 millones de dólares que quería pagar a empresas privadas para que desarrollaran los futuros taxis espaciales que llevarán a los astronautas a la Estación Espacial Internacional cuando los shuttlese jubilen. La partida se ha quedado en menos de la mitad, lo que dice mucho de la confianza que los congresistas tienen en la viabilidad de estas naves, que ya están desarrollando empresas como Space X, fundada por uno de los dueños de la web de pagos Pay Pal, Elon Musk.

El Congreso también quiere que la NASA comience a diseñar nuevas naves y cohetes propios lo antes posible, y ha adelantado varios años los plazos fijados por Obama para ello. Los primeros modelos, con los que EEUU espera llevar astronautas a un asteroide en 2025 y a Marte en la siguiente década, deberán estar listos en 2016, según la nueva ley.

El texto otorga a la NASA 19.000 millones de dólares para 2011 y un total de 58.000 millones hasta 2013. De momento, faltan 500 millones para pagar la nueva excursión del Atlantis.