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EEUU teme a las nucleares chinas

Cables diplomáticos filtrados por Wikileaks desvelan el miedo de Washington a los reactores "baratos" de China

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EEUU cree que China ha 'incrementado enormemente' el riesgo de un grave accidente nuclear al optar por una tecnología 'barata' para sus nuevos reactores, según los cables diplomáticos de la Embajada estadounidense en Pekín aireados esta semana por Wikileaks y adelantados ayer por el diario británico The Guardian.

La filtración se produce unas semanas después de que el Gobierno de Wen Jiabao anunciara la reanudación de su gigantesco programa nuclear, suspendido tras el desastre de Fukushima. Los telegramas, fechados en agosto de 2008, advierten a Washington de que China planeaba la construcción de 60 reactores para 2020, un número que ha aumentado desde entonces.

'La inmensa mayoría será CPR-1000, una copia de la tecnología [de la empresa estadounidense] Westinghouse de la década de 1960 que puede ser construida de forma barata y rápida con la mayor parte de sus piezas procedentes de fabricantes chinos', señalala comunicación. La tecnología de los CPR-1000 cumplirá un siglo cuando los futuros reactores chinos lleguen al final de su vida útil, alrededor de 2060.

La Embajada de EEUU en Pekín urge a ejercer presiones al más alto nivel para sacar tajada del negocio atómico chino y no dejarse adelantar por Francia y Rusia, también grandes proveedores de tecnología nuclear. Con la excepción de un contrato de cuatro unidades AP1000 de Westinghouse, 'todas las compras de reactores hasta la fecha han sido el resultado de decisiones políticas internas de alto nivel en ausencia de ningún proceso abierto'.

Estas maniobras en los despachos son habituales. En marzo de 2009, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, abiertamente antinuclear, ejerció de director comercial de la empresa española Equipos Nucleares aprovechando la visita del primer ministro chino, Wen Jiabao. Zapatero presidió la firma de un contrato de venta de componentes pesados para los reactores chinos por un valor de 13 millones de euros.

En otro cable fechado el 7 de agosto, la Embajada de EEUU advierte a Washington de que, 'al evitar la tecnología de seguridad pasiva de los AP1000, que, según Westinghouse, son cien veces más seguros que los CPR-1000, China está incrementando enormemente el riesgo agregado de su parque nuclear'.

Un representante de Westinghouse, Gavin Liu, citado en los cables de la diplomacia estadounidense, subraya que el mayor cuello de botella potencial es la falta de personal entrenado para construir y manejar decenas de nuevas centrales nucleares, además de la carencia de nuevos técnicos en el organismo regulador para garantizar la seguridad nuclear.

La electricidad de China, con 14 reactores en activo y más de 25 en construcción, se genera en un 80% quemando carbón, lo que ha situado al país como primer emisor de CO2, responsable del cambio climático.