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Un estudio revela que persiste el 75% del crudo en el Golfo de México

BP no admitirá más denuncias privadas por los daños ocasionados por el vertido

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Cuatro meses después del polémico vertido en el Golfo de México causado por la petrolera BP continúan las dudas sobre la cantidad de crudo que permanece hundido en el fondo del mar y los efectos que vaya a tener frente a la pesca.

La administración Obama ha revelado según sus propios estudios que un 74% del residuo total ha desaparecido entre evaporaciones, recogido por trabajadores y voluntarios o absorbido por el propio ecosistema.  Pero un estudio publicado el martes por la Universidad de Georgia (Estados Unidos) ha mostrado datos contradictorios con los ofrecidos por la Casa Blanca. En concreto aseguran que más del 75% del crudo no ha desaparecido y podría tener consecuencias fatales para la pesca marítima en general y para la campaña de la gamba que ya ha comenzado en el Golfo de México. 

Este informe revela la imposibilidad de determinar la descomposición del crudo debido a la 'profundidad' de las aguas y a la forma que reviste el vertido, en forma de 'microgotas' cuya desaparición es distinta de la que se produciría si estuvieran en superficie.  

El 15 de julio se pudieron activar las válvulas de sellado por las que se escapaba el crudo y los científicos valoran que no es posible que la naturaleza haya podido disolver las ingentes cantidades de petróleo en tan poco tiempo.

El encargado de la respuesta del Gobierno de EEUU al vertido causado por BP en el Golfo de México, Thad Allen, dijo hoy que la operación para sellar definitivamente la fuga sigue aplazada por preocupaciones sobre la presión en el pozo, y que no fijarán más fechas límite para acabar con el desastre.

'No daremos la orden de continuar hasta que estemos satisfechos con las pruebas', dijo Allen

Allen zanjó así los pronósticos que hizo el lunes, cuando afirmó que el Gobierno y la petrolera británica decidirían hoy un plan para concluir con la excavación del pozo auxiliar que permitirá cerrar del todo la parte inferior del depósito averiado y acabar así con los trabajos bajo la superficie.

BP esperaba dar luz verde a finales de la semana pasada a esa operación, conocida como 'bottom kill', pero el temor a que se formara un ciclón tropical en la zona paralizó las tareas de excavación del pozo auxiliar cuando se encontraban a 15 metros de distancia del depósito dañado.

Según Allen, los equipos de ingenieros han optado por 'extremar las precauciones' y no dar ningún paso hasta que tengan claro cuándo deben reemplazar el sistema de válvulas que impide que la presión se descontrole.

Los expertos se debaten entre cambiar ese sistema, situado en la cabeza del manantial, antes o después de completar la operación de sellado.

El almirante retirado añadió que los equipos están preocupados por la posibilidad de que la presión en el depósito aumente una vez que lo conecten con el pozo auxiliar para inyectarle un tapón de cemento.

'Seguiremos analizando las condiciones del pozo, y eso determinará todas nuestras acciones', señaló.

El desastre ecológico en el Golfo de México, el mayor en la historia de Estados Unidos, comenzó el 20 de abril a raíz de la explosión y posterior hundimiento de la plataforma petrolífera 'Deepwater Horizon', operada por BP en la zona.

El accidente, del que todavía no se han aclarado los motivos, provocó la muerte de once personas. 

BP anunció hoy que no admitirá más demandas sobre daños derivados del vertido de su pozo averiado en el Golfo de México, y que una institución independiente tramitará en su lugar las denuncias a partir del próximo lunes.

La compañía petrolera informó en un comunicado de que hoy será el último día en el que acepte nuevas demandas en su sistema, a través del cual ha pagado 368 millones de dólares (285 millones de euros) en procesos de compensación a empresas e individuos, según afirmó.

BP transferirá el lunes esta actividad al Centro de Reclamaciones del Golfo de México (GCCF, por sus siglas en inglés), dirigido por el abogado Kenneth Feinberg, que también supervisa el fondo de compensación de 20.000 millones para los afectados del vertido.

'A partir del 23 de agosto, GCCF será la única organización autorizada para procesar reclamaciones individuales y corporativas en relación con el incidente de Deepwater Horizon', dijo en el comunicado BP.

En los primeros 16 días de agosto, BP ha pagado más de 102 millones de dólares en demandas, según el comunicado, que señala que también abonó 134 millones en julio, 93 millones en junio y 39 en mayo.

La semana pasada, la petrolera hizo un depósito inicial de 3.000 millones de dólares en el fondo de compensación de 20.000 millones que controla Feinberg, a través de una cuenta administrada por terceros y supervisada por Citigroup.