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Europa no tiene dinero para el 'súper reactor'

La UE alerta a los 27 de que faltan 1.400 millones de euros para pagar el ITER. Los siete países que lo construirán realizan hoy en China una votación clave para seguir adelante con el proyecto. Europa es la única que a&uacu

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Siete potencias mundiales se reúnen hoy en Suzhou (China) para alcanzar el ansiado acuerdo sobre la construcción de la estrella artificial más potente jamás creada por el hombre. Se trata del reactor termonuclear ITER, un ingenio que costará unos 15.000 millones de euros y que promete aportar energía limpia e inagotable imitando la fusión nuclear del Sol.

La promesa consiguió unir a potencias como EEUU, China, Rusia, India, Japón, Corea del Sur y la UE, pero está en horas bajas debido a la falta de presupuesto y el constante encarecimiento del proyecto. El principal responsable de hacerlo realidad, la UE, acaba de reconocer que le faltan 1.400 millones de euros para que la construcción del enorme reactor experimental pueda continuar. Mientras España, Alemania, Francia o Reino Unido presentan sus tijeretazos en I+D para hacer frente a la crisis, la Comisión Europea ha sugerido que el asunto sea resuelto con urgencia y la presidencia española de la UE intenta desde mayo arrancar acuerdos entre los 27 para rascar el dinero que falta.

El coste de construir el reactor en 2019 casi se ha triplicado

'No sabemos qué es lo que va a pasar', confesó ayer a Público Neal Calder, portavoz del consorcio ITER, desde el hotel en el que unos 100 representantes de los siete países miembros intentarán llegar al acuerdo total que no lograron alcanzar en su última reunión, celebrada en noviembre en Cadarache (Francia).

Esta localidad del sur del país alberga el solar de 180 hectáreas donde se asentará el Reactor Termonuclear Experimental Internacional. En uno de sus extremos se ha abierto el foso donde se instalará una estructura con forma de rosca de 57 metros de alto. Dentro del reactor se intentará calentar átomos de hidrógeno a 150 millones de grados centígrados, 10 veces la temperatura dentro del Sol. El proceso hará que los átomos se fusionen, liberando una energía de 500 megavatios. Si funciona, la electricidad necesaria para lograr esa fusión será 10 veces menor, lo que garantizará la eficiencia de una nueva generación de reactores nucleares que apenas generarán residuos.

'El ITER aportará una nueva fuente de energía ilimitada que será válida para miles de años', explicó Calder. 'Merece la pena llevarlo a cabo', recalcó.

La UE, que lidera el proyecto, debe pagar el 45% de la construcción

Su vehemencia se debe a que el proyecto afronta serios problemas debido a la crisis económica. Según Calder, todos los socios actuales menos la UE 'ya han dicho de forma extraoficial' que hoy votarán a favor de aprobar el documento base que incluye el coste y la fecha en la que comenzará a funcionar el reactor, fijada para noviembre de 2019. El único que aún no se ha pronunciado con claridad, detalla, ha sido la Unión Europea, cuya aportación es la más importante.

La UE debe sufragar el 45% del proyecto, mientras el resto de países aportan un 9%. La empresa parecía factible en 2006, cuando se firmó el primer acuerdo para construirlo con un coste de unos 5.000 millones de euros. Tres años antes del pacto, cuando la ubicación del ingenio aún estaba en liza entre Francia, España y otros países, José María Aznar se comprometió a doblar la contribución española al proyecto, de 450 millones de euros a 900, para lograr que el ITER se construyese en Vandellós. La llamada 'política de talonario' no surtió efecto, y España tuvo que contentarse con ser la sede de Fusion for Energy, la nueva agencia europea que gestiona los fondos para el ITER que aportan los 27 en función de su PIB.

Inspirada en prototipos anteriores construidos por Japón, EEUU y la antigua Unión Soviética, la promesa del reactor ITER se ha pospuesto en varias ocasiones. Concebido como una prueba de viabilidad científica y técnica pero que podría también usarse como central energética durante 20 años, el ingenio debía comenzar a funcionar en 2016, una fecha que fue retrasada primero hasta 2018 y después a la fecha actual. Además, desde entonces, el coste real del proyecto se ha desbocado.

El reactor generará 10 veces más energía de la que consumirá

Según los gestores del ITER, el sobrecoste se debe al aumento de los precios del acero y otros materiales necesarios para construir el reactor así como la inflación, algo que cuestionan muchos expertos.

'La primera estimación pudo pecar de ser demasiado optimista', concede Calder.

El baile de cifras, en medio de la peor crisis económica en 70 años, hace que el proyecto entero se esté tambaleando. Según un estudio publicado en mayo por la Comisión Europea, la UE tendrá que desembolsar 2,7 veces más dinero de lo que preveía. El estudio también alerta de que, debido al enorme sobrecoste, al presupuesto de la UE le faltan 1.400 millones de euros para 2012 y 2013.

El documento descarta que se pueda pedir un crédito al Banco Europeo de Inversiones o que se recorte en otros capítulos, pues pondría en peligro la estrategia común Europa 2020 de crecimiento sostenible. El veredicto de la Comisión, que recuerda que la UE no ha adoptado una postura en vistas a la reunión de hoy, señala que la única forma de hacer frente al agujero es que cada país haga 'compromisos claros para la vida del proyecto y para pagar los sobrecostes'.