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Evacuados 300 vecinos de El Hierro por los temblores

Las autoridades de la isla prevén un sensible aumento de la actividad sísmica

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La creciente actividad sísmica que está experimentando la más pequeña y occidental de las Islas Canarias, El Hierro, obligó en la tarde de ayer a desalojar a 300 vecinos de varios barrios de La Frontera, el municipio insular con mayor población, ante el riesgo de que se produzcan desprendimientos de terreno durante la noche.

El Gobierno de Canarias tomó esta decisión ante las previsiones de los equipos científicos que indican que los seísmos que están sacudiendo en la isla -más de 8.000 desde julio, la gran mayoría imperceptibles- van a aumentar en intensidad y frecuencia a partir de esta medianoche, aunque el semáforo de riesgo volcánico sigue en nivel amarillo y no se espera una erupción inminente.

Ayer, martes, en concreto, se registraron 133 terremotos, 79 de ellos con una magnitud de entre 2 y 3,8 grados de magnitud, por lo que se tratan de seísmos menores. Sin embargo, son los más importantes observados desde que comenzó este fenómeno y, al contrario de lo que había ocurrido hasta ahora, ocho habían sido sentidos por la población.

La orden de evacuación dada para el municipio de La Frontera afectó a familias residentes en los barrios de Las Puntas, Pie Risco, Pozo de la Salud y Guinea, que fueron alojados en la residencia escolar de Valverde, la capital de la isla, y en el cuartel de La Caldera, según precisó el Gobierno canario en un comunicado.

Los servicios de Protección Civil también decidieron, por precaución, cerrar al tráfico el túnel de Los Roquillos que da acceso al municipio y suspender a partir de hoy la actividad en los colegios de ese municipio herreño. La delegada del Gobierno en Canarias, Dominica Fernández, se ha puesto esta noche en contacto con el Ejecutivo autonómico para ofrecerle la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias.

Tras conocerse la orden de desalojo, numerosos vecinos de otros barrios supuestamente no afectados por el riesgo de sufrir desprendimientos, se echaron también a la calle. A última hora de ayer, había colas en las gasolineras de la localidad para llenar los depósitos de los vehículos. Ya durante los días anteriores los comercios de la localidad habían notado que muchos vecinos estaban optando por hacer acopio de alimentos, pilas, velas y máscaras de gas.

En Las Puntas, uno de los barrios evacuados, numerosos vecinos se concentraron ayer de modo espontáneo en una de sus plazas para informarse sobre los desalojos. Era el caso de María Luisa, una sexagenaria que, junto a su marido, enfermo del corazón, habían optado por seguir la recomendación de abandonar su domicilio.

Otros, sin embargo, se negaban a ellos y ayer insistían que todo era 'una tontería' y que se estaba 'exagerando'. No eran las únicas críticas a la medida. También había habitantes que denunciaban que se habían enterado de la evacuación por una vecina y no por las autoridades. Mientras tanto, el presidente y otros cargos de la asociación de vecinos de barrio tomaban nota de aquellos que decidían abandonar sus domicilios y del lugar donde iban a ser realojados por las autoridades. Para el traslado, se habían dispuestas varios autocares.

A principios de semana, al Plan Específico de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca) elevó el semáforo volcánico -con el que se indica el riesgo para la población- de verde a amarillo. Entre los cambios que implica este cambio del riesgo de erupción se engloban charlas organizadas por las autoridades para informar a la población, como las que tuvieron lugar ayer en las localidades de San Andrés y Valverde, capital de la isla.

Las reuniones cuentan con la participación de un representante del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Volcánico de Canarias (Involcan) y, en las mismas, se reiteran medidas de autoprotección. Así, los habitantes de El Hierro deben estar atentos a los medios de comunicación, asegurarse de tener radios con pilas, informarse sobre las vías de evacuación y los puntos de reunión, y elegir un familiar de referencia al que comunicar el destino en caso de evacuación. Asimismo, se recomienda reunir en una carpeta toda la documentación personal, disponer de agua embotellada y, si se es adulto, saber cómo desconectar el gas, el agua y la luz.