Publicado: 30.08.2015 12:34 |Actualizado: 30.08.2015 12:34

Fallece el neurólogo y escritor Oliver Sacks a los 82 años

El autor padecía varias metástasis en el hígado. En una carta reciente que escribió en 'The New York Times' describió su vida como un "privilegio" y "una aventura"

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El neurólogo Oliver Sacks./ EFE

El neurólogo Oliver Sacks./ EFE

MADRID.- El neurólogo y escritor Oliver Sacks ha fallecido este domingo en su casa de Nueva York a los 82 años de edad, según informó en su edición digital The New York Times.

El popular escritor, que se hizo famoso con títulos como El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, empleaba sus casos clínicos, pacientes y las enfermedades que trataba para reflexionar acerca de la consciencia y la condición humana. El rotativo neoyorquino citó a su asistente personal Kate Edagr, quien confirmó que la muerte era a causa del cáncer que padecía.



En un artículo publicado en febrero por ese diario, Sacks, nacido en Londres, anunció que un melanoma en su ojo se había extendido al hígado y estaba en fase terminal.

Su infrecuente popularidad entre los científicos le permitió vender más de un millón de ejemplares sólo en Estado Unidos e incluso su obra Despertares (1973) sobre un grupo de enfermos con casos raros de encefalitis fue llevada en 1990 al cine y protagonizada por Robin Williams y Robert De Niro.

The New York Times recuerda una cita del popular autor, quien recibía más de 10.000 cartas al año, e "invariablemente contesto a los menores de diez años, los mayores de 90 años o la gente que esta en prisión". En sus libros explica a los lectores síndromes como el de Tourette o Asperger lo que le valió gran fama como divulgador científico.

En su despedida de los lectores, el autor y popular científico escribió: "Hace un mes me encontraba bien de salud, incluso francamente bien. A mis 81 años, seguía nadando un kilómetro y medio cada día. Pero mi suerte tenía un límite: poco después me enteré de que tengo metástasis múltiples en el hígado".

"Hace nueve años me descubrieron en el ojo un tumor poco frecuente, un melanoma ocular. Aunque la radiación y el tratamiento de láser a los que me sometí para eliminarlo acabaron por dejarme ciego de ese ojo, es muy raro que ese tipo de tumor se reproduzca. Pues bien, yo pertenezco al desafortunado 2%" añadía.

"Debo decidir cómo vivir los meses que me quedan. Tengo que vivirlos de la manera más rica, intensa y productiva que pueda" proseguía su misiva a los lectores.

"En los últimos días he podido ver mi ida igual que si la observara desde una gran altura, como una especie de paisaje, y con una percepción cada vez más profunda de la relación entre todas sus partes. Ahora bien, ello no significa que la dé por terminada", describía.

"Me siento centrado y clarividente. No tengo tiempo para nada que sea superfluo. Debo dar prioridad a mi trabajo, a mis amigos y a mí mismo. Voy a dejar de ver el informativo de televisión todas las noches. Voy a dejar de prestar atención a la política y los debates sobre el calentamiento global", aunque a continuación aclaraba que "no es indiferencia sino distanciamiento."

Al describir su vida como un "privilegio" y "una aventura" concluía: "No puedo fingir que no tengo miedo. Pero el sentimiento que predomina en mí es la gratitud".