Publicado: 19.09.2016 21:00 |Actualizado: 20.09.2016 07:00

Los físicos de partículas saldan una apuesta con coñac de cien euros

El acelerador LHC no ha encontrado las pistas sobre la materia oscura que algunos predijeron en 2011

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Nima Arkani-Hamed entrega una botella de coñac a su colega Poul Damgaard para saldar su apuesta, en Copenhague.- ACADEMIA DANESA DE CIENCIAS Y LETRAS

Nima Arkani-Hamed entrega una botella de coñac a su colega Poul Damgaard para saldar su apuesta, en Copenhague.- ACADEMIA DANESA DE CIENCIAS Y LETRAS

MADRID.- No es normal que, en el escenario de un acto científico, de un físico a otro pase una botella de buen coñac pero eso es lo que sucedió hace poco en Copenhague. Se trataba de saldar una apuesta sobre la realidad o no de una teoría llamada supersimetría. En el auditorio de la academia Niels Bohr, donde se celebró el acto, estaba otro físico muy famoso, Stephen Hawking.



En el año 2000, varias decenas de prestigiosos físicos teóricos apostaron a favor y en contra de que en diez años se encontrarían nuevas partículas, que confirmarían la elegante teoría de la supersimetría, la favorita para arrojar luz sobre la composición de la misteriosa materia oscura. Era cuando se empezaba a construir el acelerador LHC, donde ya se ha encontrado el bosón de Higgs, la última pieza del rompecabezas del modelo estándar.

20 físicos apostaron a favor de la existencia de las partículas y 24, en contra

Dados los retrasos en la construcción, la apuesta se renovó en junio de 2011 hasta 2016. 20 físicos apostaron a favor de la existencia de las partículas supersimétricas y 24 en contra, y los perdedores debían de pagar cada uno una botella de coñac de más de 100 euros. Pero el LHC no ha encontrado hasta ahora pista alguna de las nuevas partículas, que reflejarían las conocidas pero serían más masivas, así que en agosto se empezó a saldar la apuesta. Nima Arkani-Hamed, del bando de los perdedores, entregó en Copenhague la botella a su colega Poul Damgaard, de los ganadores. Hawking, que no participó en la apuesta, se autositúa ahora en el bando de los ganadores y afirmó a través de su sintetizador de voz durante el acto, probablemente de forma irónica, que hubiera votado que no.

Stephen Hawking asiste al acto en el que se saldó la apuesta sobre la supersimetría en la Academia Niels Bohr.- ACADEMIA DANESA DE CIENCIAS Y LETRAS

Stephen Hawking asiste al acto en el que se saldó la apuesta sobre la supersimetría en la Academia Niels Bohr.- ACADEMIA DANESA DE CIENCIAS Y LETRAS

Tres décadas de búsqueda infructuosa

El hecho importante es que tras 30 años de esfuerzos para buscar una nueva física, yendo más allá del modelo estándar, no hay datos sobre los que sustentar las teorías que explicarían por qué el cosmos contiene más materia que antimateria, ni el origen de la materia oscura y la energía oscura, que supuestamente constituyen nada menos que el 95% del Universo. El modelo estándar, confirmado repetidamente por los experimentos, es una teoría que ofrece la mejor descripción hasta el momento de las partículas elementales conocidas y las fuerzas que las gobiernan, recuerda el CERN, la institución internacional que alberga el LHC en Ginebra.

"El LHC solo ha recogido un 1% de los datos previstos para toda su existencia", afirma un investigador

El pasado marzo empezó la nueva temporada de colisiones de partículas en el LHC, a una energía superior a la que permitió en 2012 el descubrimiento del bosón de Higgs y con un número de choques entre protones previsto mucho más alto que el del año pasado. El máximo es de mil millones de colisiones protón-protón por segundo, lo que permitiría detectar cualquier proceso a estas altas energías, por poco frecuente que sea. Una verdadera inundación de datos para los analistas de los diversos experimentos instalados en el LHC.

Imagen de una collision proton-protón obtenida en el detector CMS del LHC el pasado 7 de mayo.- TOM MCCAULEY/CMS

Imagen de una collision proton-protón obtenida en el detector CMS del LHC el pasado 7 de mayo.- TOM MCCAULEY/CMS

Pero si la versión más simple de la supersimetría existiera, el LHC debería haber detectado ya las nuevas partículas, dicen muchos físicos, aunque no todo el mundo está de acuerdo. “Es demasiado pronto para preocuparse”, afirma Carlos Wagner, en ScienceNews. El LHC solo ha recogido un 1% de los datos previstos para toda su existencia. Es la misma opinión que mostró en junio en la reunión de premios Nobel de Lindau el coordinador de los experimentos en el LHC, al referirse a la nueva temporada: “Ahora podemos buscar nuevas partículas pesadas supersimétricas”, afirmó Jamie Boyd. La directora del CERN, Fabiola Gianotti, dijo entonces: “El modelo estándar funciona estupendamente, pero no comprendemos por qué. La única forma de avanzar es diseñar nuevas búsquedas y nuevos experimentos”.

En Copenhague estuvo también el premio Nobel David Gross, que ya perdió otra apuesta sobre supersimetría, aunque sigue creyendo en la teoría. Por si acaso, sin embargo, apremió a los jóvenes a pensar en explicaciones completamente diferentes. Algunos físicos ya lo han hecho y presentan hipótesis como la del multiverso (muchos universos) o la relajación cósmica a escala electrodébil. Entenderlas resulta muy difícil para los no expertos y solo los experimentos les darán o no la razón.