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Francia celebra un Napoleón 'blanco'

Una investigación de su ADN asegura que su origen es caucásico

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Un gran suspiro de alivio pareció elevarse este lunes sobre Francia, emanado por un sector muy particular de la población que quiere ligar la historia de las grandes figuras del país con orígenes claramente blancos y europeos. El diario conservador Le Figaro retomó a bombo y platillo los resultados de una investigación genética sobre restos de Napoleón, que parecen indicar que tendría orígenes caucásicos, descartando así las pistas que indicaban que algo de árabe tenía el emperador.

La investigación protagonizada por el equipo dirigido por el genetista Gérard Lucotte escudriñó varios pelos procedentes de la barba del emperador, restos que habían sido autentificados previamente gracias a un detalle de relevancia histórica. Las pilosidades imperiales contenían granos de polen de una planta endémica y varias moléculas de minerales raros, todo ello sólo localizable en Santa Elena. Esa isla perdida en el Atlántico fue el lugar donde Napoleón falleció en 1821, tras seis años de cautiverio en manos de la Corona Británica.

Estudios anteriores apuntaban que el emperador tenía ancestros árabes

Lucotte, del Instituto de Genética Molecular de París, así como Thierry Thomasset, del Laboratorio RX y Peter Hrechdakian, de Unifert Group, procedieron a determinar, mediante análisis de un ADN degradado, el haplogrupo del cromosoma Y del emperador. Ciertos genetistas estiman que con ello pueden saber qué orígenes tiene una persona, por vía paterna.

Después de analizar ese cromosoma, y de compararlo con material genético de descendientes de Napoleón, Lucotte llega a una conclusión: la línea paterna de Napoleón llevaba la huella del haplogrupo E1b1b1c1. Lo que la genética sabe, de momento, sobre ese haplogrupo es que se formó hace unos 7.000 años en la costa oriental del Mediterráneo, entre el actual Egipto y la actual Turquía. Hoy en día, precisa la ciencia, se halla en su mayor proporción entre la gente que vive en Israel, en Palestina y en el Líbano.

Lo cierto es que si se remonta la filiación del E1b1b1c1 más allá, es decir, hasta hace unos 24.000 años, varios estudios han señalado su origen en el este de África, donde nadie sabe muy bien si por aquellas fechas a los ciudadanos se les habría ocurrido definirse como árabes, negros, bereberes o caucásicos.

Los científicos analizaron material genético de su barba

En todo caso, el placer de Le Figaro con el descubrimiento de los pelos napoleónicos fue inmenso, tanto como para afirmar: 'Napoleón no era árabe, sino caucásico', y añadir que eso indica que serían falsas 'las indicaciones históricas que hacían pensar a los expertos que los ancestros árabes de Napoleón habrían llegado a Europa durante la expansión del islam, o a través del comercio de mercancías con Italia'. En todo caso, la ciencia no dará por válidos los resultados hasta que los confirme un segundo laboratorio.

La leyenda de un Napoleón de orígenes árabes o bereberes es persistente. Por línea materna, el corso tenía sus orígenes en una zona italiana frecuentemente invadida, ocupada y habitada por sarracenos, y un antepasado materno era conocido como Il Moro de Sarzana, mercenario que trabajó para la República Genovesa en Córcega hacia 1480. También los numerosos escritos proislámicos de Napoleón pese a que le quedó una reputación histórica de defensor de los judíos acreditaban, a los ojos de los partidarios de este tipo de tesis, la idea de que algún origen árabe o bereber tenía el emperador.