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Hallado en Tíbet el abuelo del rinoceronte lanudo

Un nuevo fósil apunta a que el animal conquistó Europa desde Asia

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La enorme calavera de un rinoceronte que vivió hace más de tres millones de años acaba de aclarar uno de los grandes misterios de la paleontología. Durante miles de años, las zonas frías del norte de Eurasia y Norteamérica estuvieron dominadas por mamíferos de enormes dimensiones a los que los expertos engloban en un temible grupo conocido como megafauna. Entre ellos estaban el mamut y el rinoceronte lanudos, cuyos cuerpos estaban cubiertos de una generosa mata de pelo para sobrevivir a la glaciación. Las pruebas actuales sugieren que los ancestros de los mamuts llegaron desde zonas cálidas de África. En cambio, la cuna de los rinocerontes era un misterio hasta hoy.

Un estudio publicado en Science mantiene que el primer hogar del rinoceronte lanudo estuvo a los pies de la montaña más alta del mundo. Allí, en el Himalaya, un grupo de investigadores de China, EEUU y Europa ha descubierto al que, por ahora, es el rinoceronte lanudo más viejo que se ha hallado nunca.

Se trata del Coelodonta thibetana, una nueva especie de unos 1.800 kilos y hasta dos metros de altura, según explica Xiamoing Wang, investigador de la Academia China de Ciencias y uno de los descubridores del fósil. Su equipo desenterró en 2007 el cráneo de este gigante en una zona del suroeste de Tíbet que está a 4.500 metros de altura. Su antigüedad, de 3,6 millones de años, pone patas arriba la hipótesis más aceptada de cómo los rinocerontes conquistaron Eurasia durante la Edad de Hielo. Esta señala que, durante el avance de los hielos polares por las estepas de Europa y Asia que comenzó en el Pleistoceno, hace unos 2,5 millones de años, los grandes mamíferos llegados de zonas más templadas comenzaron a cubrirse de pelo y crecer en tamaño para adaptarse al frío. Pero un millón de años antes, el nuevo rinoceronte lanudo ya había inventado ese equipamiento, incluyendo las lanas y un largo cuerno aplanado por los lados con el que removía la nieve blanda en busca de la hierba y arbustos de los que se alimentaba, según explica Xang.

Tras la llegada de la glaciación, los rinocerontes lanudos dejaron el Himalaya para conquistar Eurasia. En su avance dieron lugar a otras especies posteriores cuyos restos han sido hallados desde Siberia al norte de España, explica Dick Mol, investigador del Museo de Historia Natural de Rotterdam.

Xang y sus colegas mantienen que el rinoceronte no migró solo, sino con cabras montesas, leopardos de las nieves y antílopes cuyos restos han sido desenterrados en el mismo yacimiento. 'Es una hipótesis chocante pero interesante', opina Bienvenido Martínez-Navarro, investigador del Instituto de Paleontología IPHES. Al final de la glaciación, hace unos 10.000 años, los rinocerontes y el resto de la megafauna se extinguió. Martínez-Navarro no tiene dudas del porqué: 'Fue la llegada del Homo sapiens desde África lo que acabó con ellos'.