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"Hugo Chávez y Evo Morales bloquearon la Cumbre del Clima para defender su petróleo y su gas"

Ministra de Medio Ambiente. Analiza la cita danesa y la revuelta de los agricultores

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El despacho de Elena Espinosa está situado en un campo de minas. Las principales organizaciones ecologistas del país se unieron en septiembre para tachar el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, creado por el Gobierno de Zapatero en abril de 2008, de 'experimento fracasado' en el que la naturaleza ha perdido peso en beneficio 'de los intereses cortoplacistas de los sectores pesqueros o agrícolas'. Sin embargo, unos 100.000 agricultores y ganaderos desfilaron por Madrid en noviembre, en la manifestación agraria más multitudinaria de la historia, para decir lo contrario: 'El campo se arruina, exigimos soluciones'. Espinosa (Ourense, 1960) vive la situación con tranquilidad. El cruce de reproches entre agricultores y ecologistas es, en su opinión, una demostración de que la fusión de las políticas ambientales y agrícolas funciona. La ministra aterrizó la semana pasada en Madrid procedente de la Cumbre del Clima de Copenhague, donde más de un centenar de líderes mundiales fueron incapaces de lograr un acuerdo vinculante para recortar las emisiones globales de CO2, responsables del calentamiento global.

'No sé qué quiso decir Zapatero con que la Tierra no pertenece a nadie salvo al viento'

La presidencia sueca de la UE ha endurecido el discurso europeo y ha dicho que la cumbre fue 'un gran fracaso'. ¿Comparte el diagnóstico?

No al cien por cien. Hubo momentos muy, muy críticos, al borde de un auténtico fracaso. Lo reconozco: no es lo que deseábamos, pero pudimos tener un escenario todavía peor.

¿Quién es el culpable del fracaso de Copenhague?

'Abandonar el carbón de golpe se te puede volver socialmente en contra'

Esto se inició por una tensión muy fuerte dentro del G-77. Creo que hay dos responsables, China e India, que no querían un acuerdo vinculante, por un lado, y Venezuela, Bolivia y Cuba, que planteaban el inmovilismo absoluto, por otro. Hay quien echa la culpa a Obama, pero yo discrepo. Su actitud sí fue constructiva para ayudar a la UE, que hasta el momento había estado desempeñando casi en solitario el papel de aglutinador.

Se está utilizando a China como chivo expiatorio, pero Obama llegó con las manos vacías a Copenhague. EEUU ofrece un 4% de reducción de sus emisiones, frente al 20% de la UE. Y EEUU pone sobre la mesa un tercio del dinero que ha ofrecido la UE.

Sí, pero también tenemos que ver de qué escenario partimos. EEUU no quiso estar en el Protocolo de Kioto y hasta hace poco había un negacionismo del cambio climático. ¿Por qué quizás una cierta tibieza? Por las dificultades que tiene Obama al no contar con el respaldo de su Parlamento. Ya sabemos cómo funciona EEUU. Antes de la llegada de Obama a la cumbre, había miembros republicanos del Senado haciendo un seguimiento de todas las negociaciones.

'No creo que la fusión de Agricultura y Medio Ambiente sea un experimento fracasado'

¿No decepcionó a la UE que llegara con las manos vacías?

No creo que sea momento de buscar más culpables ni de hacer más daño en la herida que ha quedado. Hay que pensar en el futuro. No es un acuerdo ambicioso ni vinculante y tenemos que conseguir que lo sea. Nos queda un año de trabajo, hasta la cumbre de México, en noviembre de 2010.

No es por hurgar en la herida, pero Obama vendió que el acuerdo fue cocinado por EEUU, China, India y Brasil, y dejó al margen a la UE. Ni la mencionó, como si la UE no hubiera hecho nada.

Yo creo que Obama se ciñó a hacer unas declaraciones sobre la última reunión, que fue la única sin la UE. En ese ultimísimo momento, en la reunión entre China y EEUU, es cuando se producen las rebajas, cuando se caen números del acuerdo y determinadas condiciones. Pero no hubo ni el mínimo roce entre la UE y EEUU.

España se ocupó más en las negociaciones de lidiar con los países latinoamericanos.

No exactamente. La presidencia sueca hizo un reparto de papeles, con encargos específicos para que España trabajara con países próximos a nosotros. Pero participamos al 100% en todas las reuniones.

¿Falló España en las negociaciones? Los países que boicotearon el acuerdo fueron, precisamente, países con los que tenemos amistad, como Venezuela, Bolivia y Cuba.

Lo que se puso de manifiesto es la complejidad de las negociaciones en un foro de la ONU donde todo se tiene que aprobar por unanimidad. Es la perfección, desde luego, pero pensemos que si en un país democrático todo se tuviera que aprobar por unanimidad, se produciría una paralización al 100% del país.

¿Por qué cree que Hugo Chávez y Evo Morales torpedearon el acuerdo?

Quizá por una defensa de sus recursos naturales.

¿Se refiere al petróleo y al gas?

Efectivamente. Quizá pensaron que sus expectativas de crecimiento económico se verían mermadas con un acuerdo de reducción de emisiones. No coincido con esa visión, pero hay que respetarlos.

Nunca hablaron del petróleo y del gas, sino de que el cambio climático iba a hundir las islas.

No, pero simplemente tenemos que conocer un poquito los escenarios económicos de cada país para saber en qué estaba pensando cada uno de ellos. Esto tiene nombre y apellidos: petróleo y gas.

¿Sabe qué quiso decir Zapatero cuando proclamó, ante el plenario de la cumbre, que 'la Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento'?

No sé lo que quiso decir.

¿Quizá era una referencia a la energía eólica?

No lo sé. La verdad es que no lo he comentado con él y eso que tuve la oportunidad. Se lo preguntaré.

Los 10.000 millones de dólares anuales que va a poner la UE hasta 2012 en el cheque climático para los países pobres, ¿saldrán del 0,7% de ayuda al desarrollo?

No, esa parte es independiente, por lo menos en España. Estará fuera del 0,7%, es dinero nuevo.

Zapatero en su discurso instó a abandonar la era del carbón y del petróleo y abrazar las renovables. Pero hay alguna contradicción en la política nacional, por ejemplo, con las ayudas al carbón, el apoyo a la refinería Balboa y los recortes a las subvenciones a las renovables. ¿Esto cómo encaja?

En 2005, el Gobierno aprobó un plan para el carbón que contempla una disminución progresiva de la producción. Y se está cumpliendo a rajatabla, pero no se puede cerrar todas las térmicas de este país y al día siguiente empezar con las renovables, porque dejaríamos de tener energía para que funcione el país. Estamos haciendo una fuerte apuesta por las energías renovables al mismo tiempo que mantenemos un plan con una caída de la producción [del carbón]. Para hacer transiciones justas, hay que tener muy claro cuál es tu escenario futuro, pero hay que evitar los problemas intermedios. Se te puede volver socialmente en contra. Esto se va a ver cuando se presente la estrategia a medio y largo plazo de la producción energética española.

¿Hay fecha de presentación?

No, porque el presidente del Gobierno quiere tener un gran acuerdo con el PP y de momento las cosas no caminan lo aceleradas que nos gustaría.

¿Cree que el PP está bloqueando la publicación de la estrategia?

[Está bloqueando] que se llegue a ese acuerdo. Estamos teniendo dificultades para tener un plan pactado.

Las ONG ecologistas tenían entre algodones a su antecesora, Cristina Narbona, pero el director de Greenpeace dijo que con su llegada Zapatero había puesto 'a la raposa a cuidar las gallinas'. En el balance del primer año, las ONG dijeron que la fusión de los ministerios ha sido 'un experimento fracasado'.

No lo creo en absoluto. Las propias ONG reconocen que el medio ambiente no puede ser algo abstracto, que tiene que ser algo que se plasme en políticas horizontales, que es lo que llevamos intentando toda esta legislatura. Se puede ver en los códigos de edificación de vivienda, hasta en las medidas que está implantando el Ministerio de Industria. ¿Cuándo se había oído al Ministerio de Fomento hablar de estrategias de movilidad sostenible? Nunca.

En cuanto a la otra mitad de su Ministerio, ¿considera positivo para el agricultor que cultiva en España el acuerdo de la UE con Marruecos? Con el hundimiento actual de los precios en origen, ¿es buen momento para incrementar el contingente de tomate marroquí, por ejemplo?

Es un buen acuerdo. Lo que está ocurriendo procede de 1995, cuando la UE acordó con Marruecos liberalizar determinadas producciones de uno y otro lado si se cumplían ciertos hitos. Lo que ahora nos ocupa es el cumplimiento de un hito de aquel acuerdo y se están poniendo medidas para que los cambios que provoque sean positivos. Hay una apertura de contingentes pero también unos precios regulados y unas campañas que se deben cumplir para que el periodo en el que Marruecos exporte se solape lo menos posible con las producciones europeas. Otra cosa que no se había tenido en cuenta hasta ahora es que los productos marroquíes cumplan las mismas garantías fitosanitarias. Y también es muy positivo todo lo que podemos exportar desde la UE. Marruecos es un gran consumidor de sandía y melón y eso es muy positivo para España.

Está reconociendo algunas de las principales quejas de los agricultores españoles, como que las garantías fitosanitarias no son equivalentes o que los controles en la frontera de los productos de Marruecos no funcionan y esto presiona los precios a la baja. ¿A qué se deben estas deficiencias?

El sistema de control de la UE es complejísimo y en determinadas temporadas no ha sido todo lo exhaustivo que debía ser. Entraron más cantidades de las que debían y se cayeron los precios. En España, empezamos a mejorar esos mecanismos de control y entonces hubo un desvío a la entrada por Francia. De ahí la necesidad de coordinación de las dos aduanas.

¿Cuándo entrará en vigor el nuevo acuerdo con Marruecos?

Queda mucho recorrido técnico y tiene que ser aprobado por el Consejo de Ministros de la UE y ratificado por el Parlamento. Hay fuentes comunitarias que ven prácticamente imposible que entre en vigor en 2010.

Tienen buenos motivos para irse allí, como que una hora de trabajo en España cueste lo mismo que dos jornadas en Marruecos.

El transporte desde allí también es más caro. En cualquier caso, lo que hay que conseguir es que en el periodo más peligroso, cuando hay solapamiento de fechas de las cosechas, estén perfectamente ajustadas cantidades y precios, para que estos no se caigan. Marruecos tiene mucho interés en que esto salga bien. Lo ve como una posibilidad de generar empleo y expectativas de crecimiento.

¿Hay presiones políticas por motivos de seguridad para llegar a acuerdos favorables a Marruecos?

Los acuerdos comerciales no son bilaterales con España, son de la UE, que negocia sin ninguna presión. Unos funcionarios trabajan en la parte técnica que, como mucho, puede llegar a un director general.

¿Qué opina de las declaraciones del PP vinculando el acuerdo de la UE con Marruecos con la vuelta de la activista Aminatu Haidar a El Aaiún?

Me parecen absolutamente impresentables. O mienten descaradamente o no saben de qué están hablando. Desde 1995 a hoy, ha habido fases intermedias del acuerdo con Marruecos que se produjeron gobernando el PP y entonces fue un salto cuantitativo mayor del que se va a dar ahora. ¿Se han olvidado de lo que sucedió en 2003? Un partido con una mínima responsabilidad nunca debía haber hecho lo que ha hecho el PP.

Los precios de muchos productos en origen se han hundido por debajo de costes. ¿Cómo valora que la Comisión Nacional de la Competencia vaya a por el productor y no a por las grandes cadenas de distribución, que se quedan con el margen?

Con datos muy preliminares, la renta de agricultores y ganaderos va a caer este año un 1,6% por la crisis internacional. Como mejor se puede hacer frente a la caída de precios, es con lo que llamamos un contrato homologado, en el que se pongan de acuerdo diferentes partes de la cadena en determinadas calidades, entregas, etc. Competencia entendía que era un modo de fijar precios y por eso hemos creado una comisión para que vean que no es así. El precio de la leche lo fija el ganadero con la empresa equis a nivel individual.

Pero la realidad es que el ganadero no fija el precio. Viene dado por el intermediario. Agricultores y ganaderos piden medidas contra ese poder.

En España, ya tenemos reglamentaciones de venta a pérdidas. Si te obligan a vender por debajo de coste,s hay una norma que te protege, pero tienes que denunciarlo.

Debe ser arriesgado, porque no se denuncia, ni siquiera con el agravamiento de la situación de la leche por la guerra de las marcas blancas. ¿No debería actuar de oficio el Gobierno?

El Gobierno no puede ser proactivo. Cuando detectamos tensiones, hablamos con Competencia.

¿Cómo se enfrentarán desde la presidencia española de la UE a la intención de algunos países de desmantelar la Política Agraria Común (PAC) desde 2013?

Somos 22 países de los 27 los que queremos una PAC más allá de 2013. Es una mayoría suficiente. El documento que salió filtrado por la Comisión Europea tuvo que ser descalificado por el presidente, José Manuel Durao Barroso. A España le corresponde hacer el gran debate. Queremos que de la presidencia salga un documento de intenciones y tenemos que intentar que de los cinco Estados miembros que no están en la misma línea (Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Holanda y Malta) se sume alguno más. Y si no, lo completaremos con todos los argumentos necesarios para que llegue a perspectivas financieras y entonces se decida cuánto dinero va a haber. Cualquier país tiene ayudas a la agricultura porque nadie quiere dejar la alimentación de sus ciudadanos en manos de terceros países. Es un elemento absolutamente estratégico. Además, es importante para el medio ambiente. Cuando había más agricultura y ganadería, había menos incendios en España.