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El imperio contraataca en holograma

Investigadores de EEUU crean el primer sistema de comunicación con imágenes en 3D, que evoca el de 'La Guerra de las Galaxias'. Las primeras aplicaciones serán en medicina y la guerra, recreando el campo de batalla

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En 1977, La Guerra de las Galaxias fantaseaba con un robot capaz de proyectar un rayo de luz que se convertía en un holograma de la princesa Leia capaz de hablarle a Obi Wan Kenobi. Hoy, 33 años después, un grupo de investigadores de EEUU hace referencia a esa misma escena para presentar lo que, según ellos, es el primer modelo de comunicación tridimensional con hologramas de la historia.

Se trata de un prototipo que lee la información tridimensional, la procesa, la envía por internet y la proyecta en tres dimensiones en un lugar 'que puede estar a la vuelta de la esquina o al otro lado del mundo', explica a Público Pierre Blanche, uno de los padres del ingenio. En lugar de píxeles, el sistema, descrito hoy en Nature, utiliza hogels, la unidad mínima de información en 3D. Las imágenes generadas por el aparato pueden verse a simple vista, sin necesidad de gafas especiales, y representan la luz reflejada por el objeto.

El sistema está financiado por la Fuerza Aérea y el Ejército de EEUU

La investigación, realizada en la Universidad de Arizona (EEUU), lleva en marcha 15 años y la financian, entre otros organismos públicos, la Fuerza Aérea de EEUU y la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación del Pentágono (DARPA). Ya está patentada y pertenece a la multinacional nipona Nitto Denko.

Blanche y su equipo señalan que sus hologramas se utilizarán en hospitales, para visualizar órganos o enfermos, y en campos de batalla, en forma de mapas interactivos.

El sistema usa un rayo láser que memoriza el contorno de un objeto, ya sea un bólido de carreras, un jarrón con flores, o la cara de un amigo. Esa información se traduce a hogels, se transmite, y después otro terminal láser vuelve a convertirla en una imagen completa en 3D sobre una pantalla de 17 pulgadas, algo más grande que un monitor convencional de ordenador.

En diez años podrían llegar los primeros sistemas de telepresencia en 3D

'Queremos crear hologramas lo más grandes posibles; nuestro próximo objetivo será juntar pantallas cuadradas de un metro para proyectar personas a tamaño real', explica Blanche.

En 2008, el equipo de Blanche creó su primer sistema de hologramas en 3D. Sólo creaba figuras monocromáticas que tardaban en actualizarse dos minutos. En ellas, la princesa Leia se hubiera movido a intervalos tan largos que hubiera parecido un ser mucho más extraño de lo que se transmitía en la película. Tras dos años de trabajo, Blanche y el resto del equipo han dado un salto de gigante. Los hologramas proyectados se renuevan ahora cada dos segundos y están en color. Aunque la princesa seguiría moviéndose a estertores, su comportamiento estaría cerca de lo que sucede cuando se cuelga un vídeo en la web.

'Queremos lograr que los hologramas tengan calidad de vídeo en dos años', explica Blanche. Eso supondría multiplicar por 100 la rapidez del sistema actual, hasta llegar a las 25 imágenes por segundo en las que se basa el vídeo.

Vista de lado, la pantalla del sistema es una fina capa de plástico. Pero si se mira de frente, contiene una imagen que se comporta como un objeto, porque sus características y perspectiva cambian si el observador se mueve a derecha o izquierda, como si se tratara de un jarrón real.

Los expertos han usado el ingenio para crear un sistema de telepresencia por hologramas. Dieciséis cámaras fotográficas dispuestas en torno a una persona disparan en un segundo y componen una imagen en 3D. La imagen se transmite y se recompone enfrente del receptor del mensaje tridimensional.

'Estos sistemas no estarán listos para el mercado de las comunicaciones en, al menos, diez años', advierte Blanche. Sí señala que el prototipo, que ha costado un cuarto de millón de dólares, podría emplearse pronto en otros ámbitos que no necesitan calidad de vídeo. El primero serían los hospitales y la telemedicina. Médicos a cientos de kilómetros podrían observar el mismo holograma de un órgano antes de una intervención quirúrgica.

Los mecenas de Blanche también se beneficiarán pronto del ingenio. El sistema permite crear mapas interactivos que representen las elevaciones del terreno, los edificios y que actualicen cada dos segundos la ubicación de las fuerzas enemigas, explica Blanche.

En cuanto al sueño del holograma de la princesa Leia, nunca se hará realidad, según Blanche. 'Las leyes físicas no hacen posible que un simple rayo de luz se convierta en un holograma sin que haya un pantalla de por medio', explica.