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Ciudadanos con ciencia

El próximo curso arrancará la nueva asignatura de cultura científica , con poco margen para preparar su implantación

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El revuelo generado por Educación para la Ciudadanía ha robado protagonismo a la otra materia que debutará el próximo septiembre. Se trata de Ciencias para el mundo contemporáneo. La asignatura pretende, de acuerdo al planteamiento expresado por el Ministerio de Educación y Ciencia, ofrecer a los estudiantes de bachillerato 'una formación científica que les permita actuar como ciudadanos autónomos, críticos y responsables' a la hora de tomar decisiones cotidianas relacionadas con asuntos científicos y tecnológicos. 

La asignatura deberán cursarla tanto los alumnos de letras como los de ciencias. Los primeros obtendrán una alfabetización básica en temas científicos que afectan a la vida de todos los ciudadanos. Y los segundos recibirán un punto de vista diferente sobre la ciencia. 'Se quiere que la ciencia se plantee como algo abierto y creativo, que es mucho más que manejar una serie de leyes y ecuaciones', explica Daniel Gil, catedrático de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Valencia. En opinión de este docente, parte de los fracasos de las evaluaciones de los alumnos españoles en los informes PISA se debe a que no hay capacidad de contextualizar los conocimientos científicos, ver la importancia que tienen los avances y retrocesos en ciencia, y su relación con otros procesos de la sociedad.

Nuevo punto de vista
La nueva asignatura puede ser un cambio también en la forma de entender las ciencias. El subdirector general de ordenación académica, Juan López, asegura que se quiere ofrecer 'un planteamiento no dogmático de la ciencia, frente a otro planteamiento determinista'. En este sentido, se quiere evitar que la ciencia se convierta en una nueva religión. 'Causa sorpresa que algo que se ha perseguido por luchar contra dogmas, por la forma como se enseña, sin mostrar avances, retrocesos, lo que supuso derribar ideas anteriores... se ha convertido en un nuevo dogma, porque sólo enseñamos fórmulas y leyes', dice Gil.

Dos horas a la semana
Salvo que en su desarrollo del decreto del Ministerio de Educación y Ciencia las distintas comunidades autónomas decidan dedicarle más tiempo, los alumnos de bachillerato recibirán dos horas semanales de Ciencias para el mundo contemporáneo. El escaso número de horas y la amplitud de la materia pueden dar la sensación de que sólo se transmitirán vaguedades. Sin embargo, los expertos consultados creen que, si se imparte bien, puede convertirse, al menos, en una fuente de inspiración. 'Esta asignatura puede tener un papel importante en la motivación de los chicos y lograr que se interesen por la materia. Para eso no será necesario dar todo el programa', asegura el matemático del CSIC Manuel de León.

Las posibilidades de la asignatura se reconocen de manera casi mayoritaria. Sin embargo, algo que despierta más dudas es el grado de preparación con que se llegará al primer año de aplicación. El presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros de Texto, José Moyano, recuerda que aún no se han presentado los decretos que desarrollan los contenidos de la asignatura en las distintas comunidades.

En sus reuniones con el Ministerio les dijeron que, en principio, el borrador del decreto que desarrolla los contenidos que afectará a Ceuta y Melilla -y sirve como modelo para el resto de comunidades- estaría listo para el 30 de diciembre. 'En la reunión de esta semana nos han dicho que estará para el 15 de febrero', indica Moyano. Una vez presentado, este borrador deberá pasar por una serie de instancias, como los sindicatos o los consejos escolares. 'Este proceso lleva cuatro o cinco meses como mínimo, así que algunas comunidades sacarán el decreto después de comenzar el curso', apunta Moyano.

Desde el Ministerio se afirma que, de acuerdo a lo discutido en la conferencia sectorial de educación, los decretos estarán en tiempo y forma, aunque no saben exactamente cuándo será este tiempo, porque tener listos los decretos de contenidos es cuestión de las autonomías. En comunidades como Castilla y León afirman que en marzo tendrán cerrado el currículo. En otras, como Madrid o Cataluña, no se ofrecieron fechas concretas.

Formación de docentes
Los profesores que impartirán la asignatura serán los de Física, Química, Geología y Biología. Su formación científica básica deberá completarse con cursos de formación y con los materiales de apoyo que ha desarrollado un grupo de trabajo, impulsado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. A finales del próximo mes de junio, en un congreso nacional sobre la materia de Ciencias para el mundo contemporáneo, se presentarán estos materiales y se hablará de la implantación de la misma en las aulas.

Pese a las dificultades que se puedan experimentar en el primer año de implantación, científicos y docentes creen que esta asignatura puede ser una de las herramientas para acercar la ciencia a la sociedad y humanizar la enseñanza de las materias de tipo científico. El bienestar de todos puede depender de ello.

En una materia que debe interesar por la ciencia, la labor de los docentes será esencial

Ciencias para el mundo contemporáneo es una asignatura que pretende presentar la ciencia como algo interesante y cercano. No se trata simplemente de transmitir unos conocimientos en forma de leyes o ecuaciones, sino de mostrar que la ciencia es una verdadera aventura. Por este motivo, quién sea el docente es clave. “Va a ser una asignatura en la que será complicado encontrar profesorado preparado, porque será necesario que tengan un nivel científico alto y al mismo tiempo puedan presentar la ciencia como algo que no es tan árido”, indica el investigador del CSIC Manuel de León. “Los profesores deberán tener una visión global de lo que es la ciencia hoy”, continúa.
El subdirector general de ordenación académica, Juan López, asegura que “en los cinco años del periodo de implantación de la reforma se habrá formado el 100% de los profesores”. Este año ya se han empezado a preparar cursos, pero de momento no hay cifras. Hasta el próximo mes de marzo o abril las comunidades autónomas no comenzarán a concretar cómo se organizarán los cursos de formación, ni cuántos profesores participarán.
En la selección de los profesores que impartirían la asignatura se prefirió a docentes de materias científicas y no, por ejemplo, de filosofía, porque se quiere que los maestros que ya conocen el lenguaje científico lo trasladen a un lenguaje divulgativo.
En la aplicación de esta materia se incluirán algunos aspectos novedosos. Por la cercanía de la asignatura a la actualidad científica se ha planteado que los profesores puedan tomar material de los medios que hagan divulgación científica, para emplearlo como apoyo en sus clases. A la vista de los resultados del primer curso, se realizarán reajustes.