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El español pide un lugar en la ciencia

Un informe del Instituto Cervantes denuncia la escasa presencia del castellano en la producción científica mundial

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El español se ha convertido en la segunda lengua materna más hablada del mundo, sólo por debajo del chino, según reveló esta semana la revista Ethnology. El inglés ocupa ahora el tercer puesto; sin embargo, estas cifras no se reflejan en el campo de la ciencia y la tecnología. La mayor parte de la producción científica se escribe en inglés, donde esta lengua tiene la 'hegemonía', según destacó ayer la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, durante la presentación del informe publicado por este organismo, El español: lengua para la ciencia y la tecnología.

El texto pone de manifiesto que la mayoría de los artículos científicos se escriben en inglés, independientemente de su país de procedencia. Además, los investigadores tienden a citar más a los autores angloparlantes que a los de su propia lengua. 'Debería estimularse el compañerismo entre los científicos españoles para que sus obras tengan más relevancia', declaró la coordinadora científica y coautora del libro, Verónica Vivanco.

Las revistas especializadas tampoco ayudan a promover el uso del español, ya que sólo el 4,4% de ellas utiliza esta lengua, según recoge el informe. Las revistas científicas más prestigiosas sólo publican artículos en inglés, lo que obliga a los científicos a adaptarse al idioma si quieren aspirar a que sus investigaciones aparezcan en ellas. Esto provoca que el inglés se haya convertido en 'el esperanto de la ciencia', destacó Caffarel. Existen investigadores que no lo dominan y que no pueden costearse un traductor para que edite sus artículos, lo que limita su capacidad de publicación. Según Vivanco, una de las soluciones sería crear 'más soportes en español'.

Otro de los autores, Daniel Martín, afirmó que la cultura tiene una buena representación en nuestra lengua, pero si la ciencia, la tecnología y la economía se desarrollan en inglés, el español 'se convertirá en un idioma de estar por casa'.

Falta de interés

Los ponentes atribuyeron una parte del problema a la sociedad española. 'La sociedad es refractaria de la ciencia y la tecnología, es un problema de absoluta indiferencia', afirmó Martín, que también acusó a la falta de inversión por parte del Gobierno en este campo. 'Un país sin ciencia es un país sin influencia', manifestó el presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Miguel Ángel Alario. La falta de interés provoca que exista 'un desequilibrio entre el conocimiento generado y el transferido', señaló Vivanco. 'Se produce más ciencia en Europa que en EEUU, pero su impacto en la sociedad es mucho menor', añadió la autora.

Uno de los principales retos que señala el estudio es estimular las vocaciones científicas de los españoles. Entre las medidas posibles se menciona que los alumnos extranjeros del programa Erasmus en España realicen cursos de español aplicados a la ciencia y tecnología, organizar talleres periódicos de escritura técnica, intensificar las jornadas sobre divulgación de la ciencia española e hispana en el extranjero, y crear convocatorias de proyectos en español.

Por último, Vivanco señaló la necesidad de crear un índice que evalúe el impacto de las publicaciones desligado de países, idiomas y empresas: hoy el índice de impacto de artículos científicos más utilizado es el de ISI Web of Knowledge, una empresa perteneciente a Reuters, donde la gran mayoría de revistas incluidas y artículos publicados se escriben en inglés. Según otra coautora, Montaña Cámara, 'la sociedad sólo lee en español y, para que el país avance, se debe producir en español, pero esto no se valora'.

El término ‘chip’, adoptado del inglés, en español sólo hace referencia a un componente informático. La voz anglosajona también significa astilla y patata frita, entre otras.

El uso de ‘zoom’, adoptado de una onomatopeya inglesa, genera problemas en español. Según el estudio, a la hora de acuñar un verbo, ‘zumear’ o ‘zumar’ suenan ridículos, y ‘zumbear’ puede confundirse con ‘zumbido’.

En Internet, el inglés y el chino tumban al español, lengua que utilizan 131 millones de internautas, sólo el 8,2% del total.