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'Mito' y 'Tracker' no heredarán las enfermedades de su madre

Una técnica de reproducción asistida en monos evita que los hijos sufran mutaciones que provocan dolencias como el cáncer o diabetes

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Los dos macacos de la fotografía pueden sentirse únicos. Son los primeros de su especie que no desarrollarán las enfermedades incurables que podrían haberles transmitido sus madres. Los dos ejemplares de macaco han nacido gracias a una nueva técnica de reproducción asistida que, de ser replicable en humanos, podría evitar que las madres transmitan a sus hijos mutaciones extrañas que provocan cáncer, diabetes, alzhéimer y muchas otras enfermedades. Por ahora, tienen otros dos hermanos pequeños.

'Las cuatro crías están sanas y crecen sin problemas', explica a Público Shoukhrat Mitalipov, el padre científico de las criaturas. En 2007, su equipo de la Health and Science University de Oregon (EEUU) fue el primero que clonó embriones de mono. Ahora ha sido capaz de manipular la herencia genética que contienen los óvulos de estos animales para evitar que una madre legue a sus hijos su ADN mitocondrial. Este paquete genético está dentro de la mitocondria, que genera la energía que necesitan las células. Por ahora se conocen unas 150 mutaciones en estos genes que pueden causar un sinfín de enfermedades. Estos defectos hereditarios son raros (se producen en uno de cada 3.500 individuos) e incurables. El estudio, que publica hoy Nature, describe una técnica que, por primera vez, permitiría evitarlos.

La técnica podrá aplicarse pronto a humanos, según los autores del estudio

'Pensamos que esta técnica puede adaptarse pronto a la fecundación in vitro en humanos para prevenir defectos de nacimiento', explica Mitalipov.El estudio supone, además, un nuevo impulso para la clonación terapéutica, cuyas promesas para la medicina están algo estancadas frente a sus competidoras, las células madre. 'Es una técnica prometedora, pero lleva mucho tiempo siendo sólo eso', comenta Alfonso de la Fuente, responsable del Comité de Ética de la Sociedad Española de Fertilidad. Señala que los nuevos datos son muy positivos, pero recomienda cautela ya que muchas de estas prácticas acaban 'cayéndose', dice, porque no funcionan en humanos o son inviables.

La técnica de Mitalipov se basa en la transferencia nuclear. La variedad que ha creado permite conservar la herencia genética de todos los cromosomas de la madre, que están en el núcleo de sus células, y desechar la parte que encierran sus mitocondrias, que podrían incluir mutaciones devastadoras para sus hijos. Para ello, el equipo extrajo el ADN del núcleo de un óvulo de macaco y lo introdujo en otro del que se había extraído todo el ADN nuclear, pero que conservaba el mitocondrial. Así se ensamblaron óvulos mixtos que fueron fecundados con esperma y desarrollaron embriones.

Nueve monas recibieron en sus úteros 15 de estos embriones. Tres quedaron embarazadas. La primera alumbró dos gemelos y las otras dos, dos hijos únicos. Los cuatro son prácticamente hermanos, aunque tienen dos madres.

Se evitarían mutaciones poco frecuentes pero incurables

Si la técnica hubiera introducido parte del genoma mitocondrial del primer óvulo en el segundo, se podrían producir mutaciones dañinas. El equipo usó tres técnicas de análisis genético que no hallaron ni rastro de las mitocondrias originales. Si la madre que donó el óvulo original hubiese tenido algún defecto genético en las mitocondrias, sus hijos hubieran sido los primeros en la especie que no los hubieran heredado.

'Esta técnica puede ser muy importante para las familias en las que existen estas taras genéticas', explica Jan Smeitnik, un experto en estas enfermedades que trabaja en la Universidad de Nijmegen (Holanda). Mitalipov quiere conseguir los permisos para comenzar ensayos clínicos en humanos. Pero, según recuerda un editorial que acompaña a su artículo en Nature, el experto se enfrenta a numerosas barreras éticas y legales, como la creación de embriones humanos para investigación, la escasez de óvulos y los peros éticos que algunos manifestarían a la posibilidad crear bebés probeta con un padre y dos madres.

La intención de Shoukhrat Mitalipov de probar esta técnica en humanos volverá a abrir el debate ético y legal sobre los límites que deben ponerse a la clonación, señala ‘Nature’ en un editorial. En España, la técnica no tendría cabida según la Ley de Reproducción Asistida, señala Alfonso de la Fuente, responsable del Comité de Ética de la Sociedad Española de Fertilidad. Sin embargo, la ley de investigación Biomédica permite la transferencia nuclear y podría amparar esta práctica con fines experimentales, según comenta.