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Juegos de guerra con tecnología española

Indra crea un simulador para adiestrar a las fuerzas armadas en misiones de paz

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Los disparos proceden del fondo de la calle. La unidad pasa junto a un coche en llamas. De pronto, de un callejón sale una asustada mujer tirando de su hijo. En centésimas de segundo, el soldado debe decidir si dispara o no. Por suerte para los dos, se trata de una escena de Victrix, un simulador para que los militares entrenen antes de ir a una misión donde las balas sean de verdad.

Instalado en el Centro de Excelencia en Sistemas de Seguridad (CES) que la empresa Indra tiene en León, este ingenio adiestra a una escuadra de cinco soldados, apoyados por un sexto hombre con un arma pesada. Desplegados ante una pantalla de seis metros de ancho, los militares se enfrentan a situaciones simuladas pero basadas en datos reales. Pueden estar de misión en un mercado atestado de civiles o haciendo prácticas de tiro a larga distancia.

'Se parece a un videojuego, pero aquí el instructor controla el escenario y puede ir cambiándolo sobre la marcha', explica Antonio González, director del CES. 'Los enemigos son generados por realidad virtual, nadie te va a estar hostigando porque sí, como en los juegos; son enemigos de verdad', añade. Tan de verdad que si sus balas de mentira dan al soldado, se le acabó el juego, quedando su arma bloqueada.

El simulador trabaja, por ahora, con cinco tipos de armas ligeras. Aquí, a diferencia de lo que se ve en los recreativos, el fusil de asalto HK G36 es auténtico. Se le añade un kit con un señalador láser, que hace de disparador, y un retroceso simulado. Una serie de cámaras en la pantalla graban los disparos. Todas las armas están conectadas al sistema central del ordenador, que registra cómo se desenvuelve el soldado con el arma y cómo responde a los distintos estímulos que salen en la pantalla. Con quitarle el añadido, el HK G36 vuelve a ser operativo.

Enemigos virtuales

'Cada personaje tiene inteligencia virtual que reacciona a tus disparos', aclara González. De hecho, si se dispara por error a un compañero de la unidad, este cae. Al final del ejercicio, el sistema crea una serie de fichas sobre cada unidad para revisar la operación y detectar los fallos cometidos.

Victrix cuenta con un entorno táctico inteligente capaz de recrear situaciones reales, ya ocurridas, de seguridad pública, protección de enclaves o colaboración con fuerzas aliadas. Con este grado de realismo, se busca que las unidades de los cuerpos y fuerzas de seguridad que vayan a participar en misiones en el exterior estén mejor preparadas y corran menos riesgo. Hasta ahora, estos sistemas de entrenamiento militar virtual usaban tecnología estadounidense.

Cómo se crea un escenario 

Victrix (nombrado así por ser el nombre de la ‘Legio Sexta' romana que se asentó en León) usa los datos de altimetría para dibujar un esbozo del terreno. Después se añaden los elementos de la zona, como ríos, carreteras... En el caso de un entorno urbano, se puede recrear una ciudad modelo representativa de la zona o una específica. En este caso, se modelan los edificios y, sobre ellos, se colocan las fotografías en alta resolución obtenidas por los satélites o directamente sobre el terreno.

Datos compartidos

El sistema puede incorporar los datos de otros simuladores, como los de pilotaje de helicópteros, aviones o vehículos terrestres. Su información añade realismo a las escenas representadas.

Conexión con otras bases

El simulador de Indra puede conectarse con otros situados en diferentes lugares gracias a un protocolo de comunicaciones especial. Esto permitiría reunir en un entorno virtual a comandos de distintas bases para ensayar operaciones conjuntas .