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Las llanuras gigantes de Mercurio fueron mares de lava

Nuevos datos de la sonda 'Messenger' confirman este origen a pesar dela ausencia de volcanes

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Hace tiempo que los astrofísicos se preguntan sobre el origen de las grandes planicies que cubren hasta un 6% de la superficie de Mercurio. Pese a que algunos sospechaban que habían sido causadas por la actividad volcánica, no había evidencias claras, dado que no hay volcanes en estas zonas. La revista Science publica hoy una serie de artículos sobre este planeta, uno de los cuales confirma el origen volcánico de estas regiones.

Gracias a los datos obtenidos por la sonda Messenger de la NASA, un equipo de científicos ha concluido que estas zonas se han formado por flujos de lava que, sorprendentemente, 'no han formado volcanes', como sucedería en la Tierra, explica James Head III, autor principal del estudio y profesor de la Universidad de Brown (EEUU). Según Head, para generar las grandes planicies la lava tiene que fluir muy rápido y en grandes cantidades, algo que difiere de la actividad volcánica terrestre y que podría dar pistas que ayuden a entender lo que sucede en el interior del planeta.

Para confirmar que las llanuras son de origen volcánico los investigadores han analizado las imágenes de alta resolución obtenidas por la Messenger. En ellas han apreciado evidencias de una fisura en la superficie de la que surgen marcas similares al cauce de un río, parecidas a otras ya observadas en la Luna y Marte y que los investigadores asocian a flujos de lava.

Además de aclarar el origen de estas planicies, los datos de la sonda han servido también para descartar algunas teorías sobre el origen de Mercurio. El más pequeño de los planetas rocosos posee un núcleo sólido de hierro extraordinariamente grande. Para explicar esta particular estructura, los científicos habían planteado diferentes teorías, algunas de las cuales han sido desechadas tras analizar los datos sobre la composición química de la superficie.

Salvando algunas diferencias puntuales, la composición de Mercurio es similar a la de Venus, Marte y la Tierra. En particular, la abundancia de potasio es la que 'ha eliminado ciertas teorías exóticas' sobre su origen, afirma Patrick Peplowski, investigador de la Universidad Johns Hopkins y autor del estudio.

Algunas de las teorías propuestas asumían que Mercurio había atravesado procesos a temperaturas especialmente altas. Sin embargo, a temperaturas tan elevadas un elemento volátil como el potasio no habría podido condensarse en las rocas de la superficie del planeta.

Excluidas estas teorías, los investigadores se enfrentan a un escenario en el que no poseen pistas que les indiquen por qué el núcleo de Mercurio es tan grande, aunque confían en que los futuros modelos, construidos a partir de los nuevos datos, ofrezcan alguna respuesta.