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Materia oscura aniquilada en la Antártida

Hace 75 años, el astrónomo suizo Fritz Zwicky descubrió que había un universo invisible. Pretendía calcular la masa del grupo galáctico Coma y para hacerlo, observ

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Hace 75 años, el astrónomo suizo Fritz Zwicky descubrió que había un universo invisible. Pretendía calcular la masa del grupo galáctico Coma y para hacerlo, observó los movimientos de las galaxias que se encontraban en su entorno.

La sorpresa llegó cuando comparó el guarismo así obtenido con el que se lograba al hacer la misma operación basándose en el número total de galaxias y la luz que emanaban. La materia necesaria para mantener unidas las galaxias a las velocidades de rotación que había medido era muy superior a la que se podía deducir de la luz que emitían. A partir de entonces, comenzó a hablarse de un tipo de materia no luminosa conocida como materia oscura.

Desde hace 75 años, los astrónomos han tratado de atrapar las partículas que componen este tipo de materia –seis veces más abundante que la común– para comprender su naturaleza. Sin éxito. Ahora, un grupo internacional de investigadores publica en Nature lo que puede ser la detección de materia oscura más directa hasta la fecha.

En la Antártida, empleando un detector alojado en un globo aerostático, los científicos registraron un exceso de electrones procedentes de rayos cósmicos en un rango energético de hasta 630 GeV (gigaelectronvoltios). Algunas de las hipótesis para explicar esta sobrecarga de electrones es que fueron acelerados por un objeto desconocido; un pulsar o un microcuásar. Sin embargo, también existe la posibilidad de que surgiese como producto de una aniquilación de materia oscura.

Según algúnas teorías físicas, las partículas WIMP (Partículas Masivas de Interacción Débil, de sus siglas en inglés), unas de las candidatas a componente de la materia oscura, dejarían un rastro de electrones en torno al rango energético observado al chocar con partículas de materia común.

En el caso estudiado en la Antártida, el choque habría sacado del lado oscuro a las partículas de materia invisible transformadas en pares de un electrón y un positrón. La elevada energía detectada por los autores del estudio indicaría, además, que el Sol se encuentra atravesando o en las inmediaciones de un denso banco de materia oscura.