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Un 'ministro' de Medio Ambiente en la sombra

Los ecologistas denuncian la «estela de desprotección» que deja Ramos en Madrid

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El presidente de la patronal de las petroleras, Josu Jon Imaz, saludó ayer efusivamente al nuevo responsable de las políticas medioambientales del Gobierno de Mariano Rajoy, Federico Ramos. El apretón de manos fue uno de los primeros actos del recién nombrado secretario de Estado de Medio Ambiente, tras jurar su cargo sobre la Biblia. A su lado se encontraba el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, que admitió en su declaración de bienes que posee 325.000 euros en acciones de petroleras.

Ramos toma las riendas de la conservación de la naturaleza en España con varios regalos envenenados del anterior Gobierno ya sobre la mesa, como el dragado del río Guadalquivir que pretende la Autoridad Portuaria de Sevilla, el polémico embalse de Biscarrués (Huesca), el proyecto de refinería y oleoducto Balboa en los límites de Doñana o la demolición pendiente del hotel almeriense El Algarrobico.

El portavoz de las petroleras fue uno de los primeros en saludar a Ramos

Ramos, hasta ahora viceconsejero de Medio Ambiente en la Comunidad de Madrid con Esperanza Aguirre, será el ministro de Medio Ambiente en la sombra. Pero muy en la sombra. Arias Cañete ya se encargó ayer de subrayar que será 'una prioridad política fundamental' de su ministerio conseguir una reforma de la Política Agraria Común de la UE positiva para España. También aseguró que tramitar un nuevo acuerdo pesquero con Marruecos será otra 'prioridad absoluta'. Nada de medio ambiente.

Algunas organizaciones conservacionistas han recibido a este nuevo ministro en la sombra con vehemencia. En un comunicado, Ecologistas en Acción señaló que el nuevo secretario de Estado 'deja una estela de desprotección y desregulación de la naturaleza en la Comunidad de Madrid'. La ONG critica que la propuesta para crear el decimoquinto Parque Nacional de España en la Sierra de Guadarrama, impulsado por Ramos, permite el crecimiento de varias estaciones de esquí. Los ecologistas también denuncian que Ramos ha permitido la creación de campos de golf en áreas de interés natural.